La ropa que cubre nuestro cuerpo llegará a ser un nuevo elemento para monitorizar nuestro estado de salud como ya los son las pulseras, los relojes o los diversos wearables disponibles hoy por hoy en el mercado.

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Científicos del Laboratorio de Ciencias Computacionales e Inteligencia Artificial del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) ya han dado el primer paso con la creación de un tejido inteligente. KnitUI –el nombre con el que lo han bautizado– puede detectar nuestros movimientos y la posición de nuestro cuerpo con total exactitud.

Este material está hecho con un tipo de hilo que esconde un filamento de acero. “Esos hilos se sobreponen perpendicularmente para crear unidades sensibles que cuando se presionan emiten una señal eléctrica” según explican desde el MIT . Una señal eléctrica que envía datos con los que puede hacerse un completo seguimiento de los movimientos de la persona.

Por el momento ya han conseguido producir chalecos, calcetines y guantes con los que se pueden recoger una gran cantidad de datos de las interacciones entre la persona que los lleva y su entorno. Por ahora, estas prendas inteligentes pueden saber si el individuo está sentado, andando o la posición concreta en la que se encuentra.

Según Yiyue Luo, una de las investigadoras que ha participado en este proyecto, al tratarse de un material suave, elástico y transpirable se puede adaptar a todo tipo de prendas. “La producción en masa de prendas capaces de medir datos con alta precisión ha sido tradicionalmente muy difícil”, afirma Luo. “Cuando se fabrican muchos grupos de sensores, algunos no funcionan y otros funcionan a medias, así que hemos desarrollado un mecanismo autocorrector basado en inteligencia artificial que reconoce y ajusta los sensores que están equivocados”.

Deporte y salud

Con estas nuevas prendas, aplicadas al deporte, un entrenador podrá medir con absoluta precisión los movimientos de sus atletas y corregir las posturas y los gestos técnicos que sean menos eficientes. También se podrán “capturar los movimientos de los grandes deportistas de élite para que los más jóvenes puedan aprender de ellos”.

Además, quienes utilicen estas prendas podrían conectarlas con las aplicaciones de entrenamiento personalizado y saber si el ejercicio que están haciendo es demasiado exigente para su estado físico actual o si, por el contrario, deberían aumentar la carga de esfuerzo.

Pero las aplicaciones de este nuevo tejido inteligente pueden aplicarse también a la llamada ‘silver economy, las aplicaciones para el cuidado de los mayores. Con ellas puede monitorizarse el estado de salud de los más mayores, ayudar en los procesos de rehabilitación y detectar si, por ejemplo, una persona se ha caído o está inconsciente.

Los científicos del MIT, también sugieren usar este tipo de tecnología para dotar de sentido del tacto a los robots. Solo haría falta vestirlos con este tipo de tejidos, o incluso convertir estas fibras en una especie de piel sintética, para que sientan la presión y el contacto con las superficies de una manera muy parecida a como lo hacemos los humanos.