Natalia Olson-Urtecho sueña con llevar a su país, Estados Unidos, la innovación diferencial que, asegura, encuentra en Europa. Una innovación tecnológica vanguardista, que puede ayudar a potenciales socios norteamericanos a acceder a los mercados europeos y al norte de África.

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Pero también una innovación más antigua, arraigada en nuestra cultura y que se percibe por ejemplo en la planificación urbanística. “Tenéis una gran ventaja para formar smart cities, que es la densidad de población y de infraestructuras de los núcleos urbanos”, valora.

Olson-Urtecho fue asesora de Innovación de la Casa Blanca entre 2012 y 2017, durante la etapa de Barack Obama, y en la actualidad atesora tantos proyectos como ilusiones por ayudar a las mejores startups a crecer.

Entre otras cosas, es directora de operaciones de RadicalxChange (una fundación que promueve una descentralización de la democracia), cofundadora y directora de innovación y estrategia de The Disruptive Factory (una consultora que ayuda a las empresas a cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible) y directora de desarrollo de New Urbana (un fondo que invierte en startups y que co-innova con empresas).

Adicionalmente, es asesora de una variedad de instituciones como el Banco Mundial o el European American Enterprise Council, que promueve la cooperación entre empresas estadounidenses y europeas. Y es precisamente a esta última visión de una innovación cruzada a ambas orillas del Atlántico a la que ahora dedica más tiempo.

“En España tenéis muy buenos emprendedores”

“Cuando estábamos en el Consejo de Innovación [de la Casa Blanca] nos dimos cuenta de que necesitamos ese intelecto internacional y por eso creamos programas de Europa-EEUU de propiedad intelectual. Es increíble que no lo hubiéramos compartido antes porque la mitad de nuestros científicos e investigadores son extranjeros y, de esos, una gran parte europeos”.

Al mismo tiempo, esos puentes “ayudan a que este tipo de compañías europeas puedan crecer en Estados Unidos o allá donde podamos tener algún tipo de influencia”.

Estos días se encuentra en Barcelona, para volver a Palo Alto (Silicon Valley) la semana que viene. Pero regresará, ya que tiene previsto lanzar desde la capital catalana un nuevo fondo de inversión en startups de agricultura, salud y tecnología.

También participará en el próximo Barcelona Startup Congress, que tendrá lugar los días 23 y 24 de marzo en formato digital. “En España tenéis muy buenos emprendedores”, afirma.

Voto de confianza a Biden

Olson-Urtecho considera que un Gobierno no debe “controlar la economía, sino incentivarla” apoyando a las pequeñas startups. “Son empresas que nacen en un garaje, en una universidad o, como Amancio Ortega [Inditex], en una mesa de la cocina. Pero cuando crecen, crean puestos de trabajo”. Además, “para empujar la competitividad y no quedarnos atrás, hay que ayudar a los pequeños negocios y a los emprendedores”.

Durante su etapa como asesora de Obama, se produjeron importantes avances en los ámbitos de datos abiertos (Open Gov), la economía colaborativa y el crowdfunding, “un catalizador de nuevas empresas innovadoras”.

Asegura que Obama tenía un gran conocimiento de tecnología. “Cuando tomó posesión, ¡no se quería desprender de su iPhone!”, rememora. “Nos dio la oportunidad a los tecnólogos de California de defender ideas disruptivas” a pesar de la difícil situación económica del momento. También “Microsoft nació durante una recesión”, recalca.

Confía en que Biden, a pesar de ser “más centrista que Obama”, continúe esta misma senda de apoyo a los emprendedores y de atracción de talento multidisciplinar, que revierta a su vez en un incremento de la inversión de capital riesgo.

Aunque hay factores que han cambiado en los últimos años. Empresas como Google y Facebook son ahora gigantes digitales. ¿Debe un Gobierno apoyar a los pequeños pero restringir a los grandes? “En Estados Unidos somos muy cautelosos de no sobrerregular. La Constitución no nos deja hacer eso, gracias a Dios”, responde.

“El poder que tienen estas compañías se lo ha concedido la comunidad”, añade. Para Olson-Urtecho, las plataformas digitales conceden una voz a la ciudadanía que puede empujar cambios en las políticas públicas conservadoras del país. “Porque los dos partidos son conservadores”, puntualiza.

Y se muestra partidaria de una descentralización del poder político, también en España. “Tenéis que dar una voz más grande a los pequeños negocios, a los emprendedores, a la gente que está creando trabajos”.

“Todas las grandes empresas tecnológicas del momento empezaron siendo muy pequeñas” y todas tenían algo en común: “Un foco en resolver un problema de la sociedad a través de la tecnología”. Esa misma voluntad es la que dice percibir en muchas startups españolas. Con una ventaja de partida con respecto a las empresas estadounidenses: una regulación avanzada de la protección de datos, en un contexto donde esta cuestión tendrá una trascendencia cada vez mayor. Nos encontramos, concluye, a las puertas de una “nueva economía”.