En la era del conocimiento en la que vivimos, el progreso tecnológico y científico configura un nuevo medio social y empresarial en el que ocupan un lugar central la tecnología y la innovación.

Para adaptarse a este nuevo contexto, un período de cambios vertiginosos y turbulencias, no existen fórmulas mágicas ni generales, ni soluciones predeterminadas que garanticen el éxito e incluso, la supervivencia a las empresas. El impacto de la transformación digital en cada sociedad, industria y sector está siendo diferente y se está canalizando en la práctica de forma diversa.

Lo que sí es necesario para todas las compañías es enfocar estratégicamente sus inversiones y adoptar decisiones ya, para adelantarse y tomar una ventaja que les permita competir en el futuro.

Para ello, es clave plantearse algunas preguntas:

- ¿Qué modelo y visión vamos a perseguir para nuestra empresa?

- ¿Qué ámbitos son prioritarios?

- ¿Con qué partners voy a colaborar?

Tratándose esto de una reflexión interna, puede parecer sorprendente considerar esta última pregunta vital, pero debemos ser conscientes de que en el entorno actual ninguna compañía por sí sola puede dar respuesta a los grandes retos y necesidades de nuestra sociedad.

Es necesario y fundamental, en este sentido, el desarrollo de modelos de innovación abierta basados en la colaboración y la cocreación, la generación y el desarrollo conjunto con otros miembros del ecosistema de soluciones innovadoras diferenciales. Estas soluciones singulares son las que podrán llevarnos al éxito en este momento de transformación digital y nos permitirán ocupar posiciones competitivas únicas y no imitables.

Así pues, en el entorno actual, la clave está en la capacidad de cultivar un modelo basado en la innovación y la cooperación con todos los agentes del ecosistema de manera efectiva, para poder ofrecer a los clientes una propuesta de valor única y diferencial, que combine las mejores capacidades y esté en evolución constante.

En ese modelo basado en la cooperación, las empresas debemos buscar la innovación allá donde se genere: externamente, pero también internamente, movilizando todo el talento de la organización mediante el intraemprendimiento.

Intraemprendimiento

Aunque parezca obvio, muchas veces no se tiene en cuenta que gran parte de la capacidad de una organización para adaptarse a los nuevos tiempos y retos reside, sencillamente, en el empoderamiento de sus miembros para el cambio.

La libertad y capacidad de los profesionales para emprender nuevos proyectos y líneas de acción o de negocio en el seno de cualquier organización constituye la primera clave para transformarla internamente y también para poder aplicar y sacar partido externamente a las nuevas iniciativas.

Además, existe una relación directa entre intraemprendimiento e innovación, ya que todas las propuestas que se llevan a cabo fruto del intraemprendimiento son altamente innovadoras, pues de lo contrario la propia organización las desestimaría.

El facilitar y promover que todos los profesionales de una empresa puedan ser partícipes del proceso de innovación, también permite que el intraemprendimiento sea una herramienta para el cambio cultural en las organizaciones. No sólo promueve una cultura más innovadora, sino que contribuye a retener y a motivar a los profesionales y a mejorar la percepción y el interés de las nuevas generaciones, al avanzar hacia una organización más líquida y menos jerárquica y mostrarse como una empresa ágil y flexible donde todos pueden contribuir, independientemente de su rol, ubicación geográfica y área de desempeño.

Iniciativas vitales para el sector tecnológico

Aunque la necesidad de impulsar el intraemprendimiento es necesaria en todos los ámbitos, sin duda es vital para las empresas del sector tecnológico, que vive un dinamismo sin precedentes.

Hay numerosas iniciativas que pueden fomentar la participación y colaboración de los profesionales en el proceso de innovación de estas compañías. Desde las convocatorias abiertas a todos los trabajadores para que puedan proponer sus ideas más disruptivas hasta la creación de comunidades que aglutinen y motiven a los profesionales más innovadores y proactivos para que puedan compartir sus experiencias e inquietudes.

La organización de meetups, encuentros con personas relevantes del ecosistema innovador y/o startups especialmente disruptivas; hack days para proponer soluciones a retos tecnológicos y de innovación de diferentes sectores; y eventos asociados a la innovación como Lego Serious Play, yinkanas, gamificación, innovations beers, etc. pueden ser otras opciones.

Como se ha comentado anteriormente, en el intraemprendimiento cada empresa debe adecuarse a su contexto, cultura organizativa y estrategia. Pero, sin duda, es bueno para todas las organizaciones animarse a poner en marcha iniciativas de intraemprendimiento para maximizar su valor y movilizar todo el talento disponible para definir nuevas iniciativas innovadoras que configuren su futuro.

No debemos olvidar que las personas son el elemento clave de la innovación y las que permiten a una compañía diferenciarse de sus competidores.

David Pascual, miembro del Foro de Empresas Innovadoras (FEI) y responsable de Indraventures