Barcelona

“Este año nuestro compromiso es con la innovación, con el objeto de construir una estrategia diversificada, confiar únicamente en la operación no es suficiente”. Yuanqing Yang, CEO global de Lenovo, recibe con estas palabras a D+I en la única entrevista que ha concedido a un medio de comunicación español durante el pasado MWC 2023 celebrado en Barcelona.

“Ahora tenemos tres negocios: dispositivos inteligentes, infraestructuras inteligentes y soluciones inteligentes”, resalta el directivo incluso antes de que esta periodista comience a preguntar en un encuentro que no excede ni un minuto del tiempo de media hora marcado por su equipo. 

“En 2021, nos comprometimos a duplicar nuestros beneficios en tres o cuatro años y estamos en el camino de conseguirlo gracias a la inversión que estamos realizando en innovación, que no se limita a los dispositivos [en referencia a los ordenadores y tabletas de Lenovo, y a los smartphones de Motorola, empresa de la que son propietarios]”, recalca.

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Es evidente que el CEO de la tecnológica china, que nació en 1984 como fabricante de dispositivos de informática de consumo, quiere hacer llegar el mensaje de que Lenovo es más que una compañía dedicada al desarrollo y venta de equipos. “Estamos innovando en infraestructuras, en el desarrollo de soluciones, en la nube híbrida, en el edge computing También invertimos en tecnologías que ayuden a mitigar las emisiones de carbono o que mejoren la refrigeración de centros de computación de alto rendimiento”. 

Unas afirmaciones que corroboran los datos proporcionados por la propia compañía: en España, de forma similar al cómputo global, el 41% de su negocio proviene de otras áreas distintas a la del PC y el objetivo es que ese porcentaje siga creciendo. 

¿Empresa china o global?

Esta transformación no se ha producido de un día para otro. Inició su diversificación en 2014, cuando compró el negocio de servidores de gama media y baja de IBM por 2.300 millones de dólares (en aquel momento, 1.670 millones de euros). “Desde entonces hemos trabajado con diferentes empresas para seguir construyendo un nuevo modelo de negocio, que también ha supuesto una revolución cultural dentro de la compañía”, afirma Yang.

Tras la controversia por anteriores declaraciones de Yang, en las que trataba de poner distancia entre su multinacional y otras como Huawei –prohibidas de facto en muchos países–, el máximo ejecutivo asegura que Lenovo es una compañía china con presencia a escala mundial, “lo que nos ayuda a satisfacer mejor las necesidades de nuestros clientes”.

En 2021, nos comprometimos a duplicar nuestros beneficios en tres o cuatro años y vamos a conseguirlo gracias a la inversión que realizamos en innovación.

Junto a las fábricas que tienen en funcionamiento en su país de origen, cuentan con otras en Latinoamérica, en países como México y Brasil; en Asia-Pacífico, como en India y Japón; y una única en Europa que inauguraron en Hungría el pasado mes de junio.

Los 50.000 m2 de esta instalación se dedicarán a la producción de infraestructura de servidores, sistemas de almacenamiento y estaciones de trabajo para PCs de alta gama empleados por clientes de toda Europa, Oriente Medio y África. En el momento de su apertura contaba con 1.000 trabajadores y la previsión es incrementar la plantilla hasta que alcance su plena capacidad. La fábrica es capaz de producir más de 1.000 servidores y 4.000 estaciones de trabajo al día.

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“La construcción de esta fábrica ayudará a nuestro negocio europeo, a satisfacer mejor las necesidades de entrega, eficiencia y calidad dentro de nuestra estrategia de abastecimiento global y entrega local en todas partes, no sólo en Europa”, apunta Yang.

La pregunta es inevitable: ¿hay planes para continuar con inversiones similares en España o resto de Europa? La respuesta del CEO es esquiva: “La fabricación en China todavía es más competitiva en costes, así que seguimos produciendo desde allí para Europa”.

Yuanqing Yang, a la derecha, durante el pasado Mobile World Congress (MWC).

Confianza en el mercado del PC

Mientras esto ocurre, el mercado de los ordenadores sigue siendo su principal fuente de ingresos, a pesar de que es un sector que en los últimos meses ha experimentado la mayor caída en una década. Gartner apunta que en el segundo trimestre de 2022 se distribuyeron en todo el mundo un total de 72 millones de dispositivos, un 12,6% menos que los 82,4 millones de hace un año. Y con unos datos casi idénticos, IDC cifra las ventas de ordenadores en este periodo en 71,3 millones de unidades, un 15,3% menos que los 84,2 millones de hace un año.

La digitalización motivada por la pandemia parece haber provocado un espejismo sobre la recuperación de un negocio en el que Lenovo sigue confiando porque “lo que recogen las firmas de análisis como IDC es el número de productos que se envían a los canales de distribución, pero no sabemos si esos equipos se han vendido a los clientes finales o no, por lo que no reflejan la demanda real”, asevera Yang. 

No sólo proporcionamos dispositivos, también la infraestructura de red, almacenamiento en servidores y desarrollamos soluciones de edge computing y de nube híbrida.

El directivo reconoce que en 2020, por causa de la covid-19, la demanda de equipos creció de manera significativa entre los usuarios, entre un 15% y un 20%, “lo que llevó a los canales de distribución a aumentar sus pedidos y que se incrementaran unas existencias que el mercado debe consumir. Cuando esto sucede, el mercado reanudará su crecimiento”. Algo que el CEO estima que ocurrirá en el segundo trimestre de este año. 

“La pandemia ha provocado que la gente se dé cuenta de la importancia que tiene la tecnología en su día a día. Sin un ordenador y sin un smartphone no pueden trabajar en casa y adaptarse al modelo de trabajado híbrido que están adoptando muchas empresas, acelerando la digitalización de los consumidores y también de las empresas que quieren satisfacer las necesidades de sus empleados”, confía Yang. 

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Justo es en este nicho donde Lenovo lleva tiempo identificando nuevas oportunidades para sus otras áreas de negocio. “No sólo proporcionamos dispositivos, también la infraestructura de red, almacenamiento en servidores y desarrollamos soluciones de edge computing y de nube híbrida para algunas industrias, como la manufacturera, el comercio minorista o el sector educativo”, explica, añadiéndole a todos ellos el calificativo smart (que en español traducimos como “inteligente”). 

Para seguir avanzando en este sentido, en abril del pasado año la compañía anunció un plan para invertir 15.700 millones de dólares (14.830 millones de euros en innovación y desarrollo en tres años y la contratación de 12.000 profesionales más para este departamento. Un compromiso que Yuanqing Yang asegura a D+I que no han alterado, aunque sí admite que por la actual situación macroeconómica es probable que tarden "algo más de tiempo" en cumplir.

Líderes en empresa y sector público

A pesar de las caídas registradas en la demanda de ordenadores en los últimos meses de 2022, y según datos de la firma de análisis IDC, Lenovo ocupa en España la tercera posición en el mercado de consumo, por detrás de Asus y HP, con una cuota del 15,1%. En el segmento comercial, que engloba a empresas y Administración Pública, es líder con una cuota del 35,2%, por delante de HP y Dell.