El mundo está inmerso en un proceso de digitalización imparable que se ha visto acelerado por la crisis de la covid-19 y que está obligando a las compañías a transformar sus procesos, sus sistemas y su forma de trabajar y de relacionarse con sus clientes. Todo ello para poder adaptarse a las nuevas necesidades y circunstancias de un entorno en constante cambio.  

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Y un aliado clave para tener éxito en este proceso es, sin duda, la cloud. En una entrevista con D+I, el director general de NetApp España, Ignacio Villalgordo, resalta que la nube ofrece a las compañías unas capacidades de flexibilidad y de aceleración que son "claves" en un mundo tan cambiante como el actual. 

En NetApp creen que en el futuro "el mundo va a ser híbrido" y las compañías van a estar presentes en distintos entornos que van a convivir e interoperar entre sí. Así, Villalgordo no ve a un cliente yéndose al cien por cien a la cloud a menos que haya nacido en la nube, como tampoco ve a alguien que se quede cien por cien en su casa, con sus sistemas.

De hecho, Villalgordo apunta que, según datos de IDC, la gran mayoría de las empresas ya tienen algún tipo de presencia en la cloud. En su opinión, esto quiere decir que en la agenda de los directores de sistemas (CIOs) y de los consejeros delegados (CEOs) de las compañías ya está ese camino a la cloud hibrida "para hacer más flexibles sus sistemas y para adaptarlos de una manera mucho más ágil a nuevas realidades o nuevos comportamientos en los clientes".

Sin embargo, apunta que existen diferencias en la velocidad de adopción de esas estrategias de cloud, que varían en función de los clientes. Así, hay algunos que tienen un camino claro hacia la cloud y quieren pasar la mayoría de sus sistemas a la nube, mientras que hay otros más conservadores que todavía no han emprendido nada más que alguna prueba de concepto o alguna aplicación pequeña.

Por ello, la adopción de la nube se está produciendo a distintas velocidades en función de la compañía, ya que hay empresas más tradicionales que de momento no quieren dar ese paso a la nube y para las que sacar los datos de sus servidores no es algo todavía natural. En cambio, también, existen otras más avanzadas, algunas incluso nacidas ya en la cloud.  

Además, añade que también puede influir en esta evolución el hecho de que actualmente en España no existan todavía nodos, aunque recuerda que ya se han anunciado los primeros de Google, Microsoft y de Amazon Web Services (AWS), lo que puede llevar a acelerar ese paso a la nube.

El valor del salto a la nube

El director gerente de NetApp recalca que la cloud es una herramienta muy útil para ciertas actividades de las empresas, que deben analizar el valor que la nube aporta a sus sistemas a la hora de tomar una decisión sobre el salto al cloud. Así, Villalgordo incide en que cada compañía debe buscar su propio equilibrio sobre qué cargas quiere tener un sitio o en otro en función de distintos criterios. 

Pese a los beneficios probados que tiene el salto a la nube, Villalgordo remarca que para mucha gente sigue siendo una incógnita, tanto como transaccionar con ella y las ventajas que ofrece como su coste. Este es mucho más flexible en comparación con lo que supone una inversión en equipamiento, que tiene un precio fijo, un aspecto que puede provocar miedo en los clientes. 

Sin embargo, el director general de NetApp España considera que estas barreras son cada vez menos y la gente cada vez confía más y tiene más claras cuáles son las ventajas que ofrecen las cloud públicas. "Yo creo que cada vez tienen más claro el camino, el caso de uso que quieren llevar a la nube, qué es lo que quieren obtener de ese camino a la nube", resalta.

Un camino en el que es fundamental trabajar en un ecosistema. Así, Villalgordo apunta que en NetApp trabajan con sus clientes, para identificar cuáles son las cargas que son susceptibles a moverse a otros entornos y habilitar ese cambio; con proveedores de infraestructuras de red que permitan mantener las comunicaciones y llevar a esos datos; con partners que les ayuden a pilotar, dinamizar y empujar todo este camino hacia ese cloud hibrido; y con los hiperescalares.

"En NetApp siempre hemos creído en esa colaboración y, por eso, ya hace cuatro o cinco años nos fuimos hacia el cloud público, porque entendíamos que nuestros clientes iban a ir ahí y nosotros queríamos acompañarles en ese viaje. Y siempre hemos tenido un ecosistema que nos ayuda a posicionar nuestras soluciones en el mercado y a ayudar a nuestros clientes a su transformación", incide.

Una colaboración que también es fundamental para garantizar la seguridad de los datos que se mueven entre entornos, ya que los datos son "el oro" con el que cuentan los clientes y un mundo cada vez más complejo. Así, Villalgordo afirma que la securización se ha convertido "una prioridad" para los clientes, ya que las brechas de seguridad también pueden conllevar un riesgo reputacional para las compañías. 

El impacto de la covid-19

Todo este proceso "clave" de transformación digital y apuesta por el cloud se aceleró con la pandemia, que obligó a las compañías a interactuar con sus clientes de una manera distinta. Sin embargo, no todas estaban preparadas para ello y para que sus empleados trabajaran desde casa. En este contexto, Villalgordo señala que en NetApp ayudaron a sus clientes a contar con esas capacidades de una manera "ágil, fácil y veloz".

La pandemia de la covid-19 marcó el último ejercicio de NetApp, al igual que el del resto de las empresas. Desde el primer momento, la compañía estaba habilitada para trabajar en remoto gracias a que ya tenían una filosofía de trabajo mixta y habían habilitado todas sus aplicaciones y dado acceso a todas las herramientas necesarias para el día a día.

Asimismo, dado que sus servicios son una infraestructura crítica para las empresas, pusieron en marcha mecanismos a nivel corporativo que garantizasen el servicio que prestaban a sus clientes, y habilitaron a sus partners para que pudieran seguir trabajando junto a ellos y los clientes pudieran continuar con el servicio.

En este contexto, NetApp logró cerrar su último ejercicio fiscal, que concluyó el pasado 30 de abril, con unos resultados "extraordinarios", no solo desde el punto de vista tradicional de facturación, que ha crecido "significativamente" año sobre año, sino también desde la perspectiva de todo su negocio cloud.

De hecho, Villalgordo apunta que tanto la parte de core como la parte de cloud han estado por encima de las previsiones que habían comunicado al mercado. "Ha sido un año muy positivo", incide Villalgordo en referencia tanto al desempeño del grupo a nivel global como en España. 

Unos resultados que han llevado además a una revalorización del 10% de la acción de NetApp desde la publicación de las cuentas de su último ejercicio. Así, la empresa ha alcanzado una capitalización de mercado de más 18.000 millones de dólares, lo que supone que, de cotizar en el Ibex 35, tendría un tamaño similar al de CaixaBank.

Fondos europeos

Tras la crisis provocada por la pandemia de la covid-19, llega ahora la fase de recuperación, en la que los fondos europeos van a jugar un "papel fundamental" a la hora de impulsar la transformación digital. Especialmente, en el caso de la administración pública, que es probablemente el sector más retrasado en España debido en gran parte a esa ausencia de nodos en territorio español, y las pymes.

De hecho, Villalgordo destaca la importancia de digitalizar el sector público no solo para que éste pueda mejorar la prestación de sus servicios, sino también para que ejerza de eje vertebrador y motor de la transformación digital de todo el tejido empresarial, especialmente de las pequeñas y medianas empresas.

En este sentido, apunta que ahora es decisión de los políticos ver de qué manera esa "ingente cantidad de dinero" que van a proporcionar las autoridades europeas se usa en proyectos que permitan a España "dar un salto de calidad" como país y como sociedad y mejorar las condiciones de las personas, que es la finalidad que tienen esos fondos.

Asimismo, remarca que, pese a que muchas veces nos creemos que no somos tan innovadores como otros países, en España existen empresas punteras en innovación y en sus respectivas industrias e incluso algunas de ellas están siendo punta de lanza de sus sectores a nivel global.

"No pensemos que aquí siempre vamos por detrás. Muchas veces vamos por delante y hay muchas compañías que hacen mucha innovación y que son muy potentes", incide Villalgordo, quien menciona que hay compañías líderes mundiales en innovación en todos los sectores, como por ejemplo, banca, energía o telecomunicaciones.

El único sector que considera que debe pegar ahora un acelerón en materia de transformación digital es el turismo. Eso se debe a que se trata de una industria que necesita importantes inversiones de capital y al impacto que ha tenido en ella la crisis de la covid-19, ya que antes de la pandemia ha demostrado su alta capacidad de innovar.