Estar pasando una pandemia mundial ha servido para devolver al primer punto de la agenda pública algo tan elemental como la salud. Nos hemos dado cuenta de la importancia de contar con sistemas sanitarios resilientes pero, tambén, de la necesidad de acelerar la investigación y adopción de nuevas tecnologías que nos ayuden a combatir ya no el dichoso virus, sino también enfermedades tan complejas como el cáncer.

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Pero no es una tarea sencilla: los sistemas sanitarios enfrentan ya el reto de hacer llegar una atención de calidad a una población cada vez más envejecida, con enfermedades crónicas que han de ser monitorizadas constantemente. Por no contar los desafíos mismos que todos estos avances suponen en materia ética cuando atañen a algo tan elemental y personal como nuestra salud.

La respuesta desde el ámbito innovador llega en forma de una particular receta: la llamada 'medicina 4P': personalizada, predictiva, preventiva y participativa. Y en torno a este concepto tan amplio y multidisciplinar versó el segundo encuentro de los 'Retos en I+D+i' organizados por la Universidad Carlos III de Madrid.

Imagen del panel de investigadores de la UC3M en salud con Arrate Muñoz, Carlos Lema y Alba González.

"Hay dos campos muy prometedores de cara al futuro. El primero de ellos es la medicina preventiva, cuyo éxito ya hemos visto en los programas de cribado de cáncer de mama y se está empezando a hacer con el de pulmón", explicaba Arrate Muñoz, directora del departamento de Bioingeniería e Ingeniería Aeroespacial de la UC3M.

"La medicina personalizada y predictiva, por su parte, tiene mucho futuro. El Hospital de la Paz, por ejemplo, está haciendo estudios genéticos en personas susceptibles de desarrollar una determinada enfermedad y, así, entender qué medicamentos serían los más eficaces y en qué cantidad. Toda esa información se incorporaría al historial clínico de cada persona para que esté a disposición del médico en todo momento", añadió Muñoz.

En torno a esa medicina personalizada, Alba González, investigadora postdoctoral "Marie Curie" en la UC3M, habló de su trabajo desarrollando implantes personalizados en colaboración con el Hospital Gregorio Marañón: "Es un campo muy prometedor ya que está demostrando un gran impacto social en salud. Normalmente se usan implantes estándar que el cirujano debe adaptar a la anatomía del paciente. Nosotros, en cambio, queremos que el implante se adapte al paciente y no al revés. Los resultados quirúrgicos son más precisos y logramos unas reconstrucciones óseas óptimas".

En opinión de González, la expansión de este tipo de tecnologías en la práctica clínica llevará, en última instancia, a que profesionales de la ingeniería "acaben formando parte de las plantillas de cualquier hospital" en un futuro cercano.

Salud para todos

Por supuesto, todo lo anterior no puede darse sin una adecuada aproximación desde la responsabilidad y la ética. Con un principio claro: no dejar a nadie atrás.

Carlos Lema, investigador del grupo Derechos Humanos, Estado de Derecho y Democracia UC3M, profundizó en este aspecto: "La OMS llama la atención sobre la necesidad de mejorar la salud para todos, acelerando la adopción de soluciones digitales, centradas en la persona que sean adecuadas, apropiadas, accesibles, asequibles y sostenibles. También hace un juicio crítico de que, en los últimos años y a pesar lo prometedor de este campo, la falta de inversión y compromiso de muchos gobiernos".

Lema considera que esta situación "está cambiando" y que el hecho de que administraciones como la española nombren este tema como una prioridad "es algo muy prometedor, aunque habrá que ver cómo se concreta".

La aplicación en el mercado

El evento organizado por la Universidad Carlos III de Madrid también quiso contar con la visión empresarial. Al fin y al cabo, es esa transferencia del conocimiento de la Academia al mercado la que posibilita que estas innovaciones acaben democratizándose y llegando a la mayor cantidad de personas posible.

En estas lides, Sergio Muñoz -director de Innovación, Salud Digital y Tecnologías Emergentes de FENIN- explicó cómo "hasta las pequeñas innovaciones ayudan a salvar vidas. Lo hemos visto, por ejemplo, con las agujas de volumen muerto bajo, que nos ayudan a conseguir dosis extra de las vacunas contra la covid-19". En su opinión, una mayor colaboración público-privada y el apoyo "garantizado y decidido" de la industria sanitaria harán posible que la innovación siga siendo un acicate más para lograr esa salud del futuro.

Por su parte, Diego Roldán, IS-IT Socio Consultor de Dantia Tecnolología, hizo especial hincapié en no olvidarnos de lo básico ante tanta novedad llamativa: "Los sistemas sanitarios siguen necesitando eficiencia y reducir costes para poder asumir los retos que se les plantean. Eso implica afrontar grandes proyectos de digitalización de procesos que les ayuden a automatizar tareas y liberar recursos que puedan dedicar a otras innovaciones".

A su vez, Santiago Barrio, CEO de Altum Sequencing, trazó el ilusionante camino de la secuenciación genética "a la hora de diagnosticar de manera precoz las enfermedades, lo que mejora el pronóstico clínico de los pacientes y también ayuda a reducir costes derivados de tratamientos tardíos o ineficaces". Su startup, radicada en el Parque Científico de la UC3M, está especializada en la identificación de marcadores genéticos específicos de tumores, así como su cuantificación tras la respuesta a fármacos.