Madrid

Aunar juventud -adolescencia, para entendernos- y finanzas suele ser una tarea harto complicada. Al fin y al cabo, se trata de personas que en muchos casos aún no han accedido al mercado laboral y cuyos ingresos dependen casi exclusivamente de sus padres.

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Pero lo cierto es que este público no sólo demanda soluciones de pagos que les igualen a las posibilidades que tienen sus progenitores: también están siendo catalizadores de la revolución digital que se vive en este sector.

"En todo lo relacionado con las nuevas tecnologías, los prescriptores siempre son los jóvenes, aquellos con más energía y ganas de cambiar el mundo", detalla Sergio Cerro, CEO de Rebellion Pay. "Al final crean una ola que llega a todos los públicos, el resto pierden el miedo a determinados medios de pago o a fiarse de empresas que no conocen o que no tienen una determinada reputación".

Su startup es buen exponente de ello. Se trata de uno de los neobancos que han surgido para cubrir las necesidades y los nichos que la banca tradicional no tenía bien atados. Como es el caso de los más jóvenes: adolescentes que acceden por primera vez a servicios de pagos y cuya experiencia de uso es nativa y puramente digital. 

En la misma línea, Paloma Real, directora general de Mastercard en España, explica que "estamos inmersos en varias tendencias. Una de ellas es cómo mejorar la experiencia de usuario a través de la identificación biométrica, consiguiendo una experiencia natural e intuitiva pero con todas las garantías. Y eso es obligatorio cuando nos dirigimos al público más joven, que requiere de esa relación tan sencilla y directa".

Paloma Real, directora general de Mastercard en España, y Sergio Cerro, CEO de Rebellion Pay. Foto: Pilar Brañas

El diálogo entre Real y Cerro no es casual: Rebellion Pay opera gracias a una de las licencias que Mastercard emite para bancos convencionales y, también, para las nuevas 'fintech' que entran a competir en este mercado.

Dirigida inicialmente a ese 'target' novato en estas lides, la propuesta de simplicidad y atención al cliente de esta empresa ha conseguido calar en un público más amplio, llevando su media de edad hasta la treintena. "En muchos casos, han sido padres de clientes nuestros que han sido prescritos por ellos. Eso nos está obligando a cambiar algunas de nuestras propuestas y mensajes", reconoce Cerro.

Lo que no cambia es precisamente esa sencillez que caracteriza a los neobancos como Rebellion Pay. Tanto Paloma Real como Sergio Cerro coinciden en un diagnóstico esencial: los jóvenes no entienden de siglas ni conceptos propios de la banca tradicional (como IBAN, SWIFT, etc.), sino que demandan un vocabulario accesible y comprensible alejado de los tecnicismos. 

Una experiencia 100% digital

Y si antaño hacer resonar la cartera llena de monedas era símbolo de poderío, hoy en día eso parece un hábito muy alejado de los anhelos de los más jóvenes. En su caso, el efectivo apenas es un mal recuerdo del pasado y su apuesta es clara por lo digital (exclusivamente) y con el teléfono móvil como principal plataforma de contacto con sus finanzas.

¿Dónde queda la tarjeta de crédito de toda la vida en esta contienda? Su propia reinvención al formato virtual es una tendencia clara, motivada no sólo por esas preferencias innatas por lo digital, sino también por el compromiso medioambiental de estos jóvenes.

"La sostenibilidad ya no es una opción". Así de contundente se muestra al respecto Sergio Cerro. En su caso, Rebellion Pay ofrece de manera predeterminada la tarjeta bancaria en formato virtual y solo emite la de plástico en caso de que sea demandada por el cliente.

"Ahora mismo, un 80% de nuestros clientes solo utiliza la tarjeta virtual, aunque puede que tras la pandemia y cuando vuelvan los viajes veamos un repunte de las emisiones de tarjetas físicas ya que hay países que no están tan preparados como España para el pago NFC", explica el emprendedor.

Para Paloma Real, la preocupación manifiesta de las nuevas generaciones hacia los temas relacionados con la sostenibilidad es clave en este cambio de tercio. "Y creo que es algo transversal a todas las industrias, pero en este caso tanto banca tradicional como neobancos están respondiendo a esta demanda de soluciones más 'verdes' y a mirar con lupa el impacto medioambiental de sus operaciones", amplía la directiva.

'Cripto' y pagos instantáneos

Pero el paso al mundo puramente digital (y móvil, por extensión) no solo atañe a formatos o dispositivos; también a las propias posibilidades y servicios que han de incluirse en las propuestas de los neobancos.

"Vemos un gran auge de los pagos y transferencias instantáneas y un repunte del interés en torno a las 'cripto'. Hay un público de jóvenes que empieza a madurar, a experimentar con todo lo que tiene que ver con pagos, pero también con inversiones", detalla Sergio Cerro. Sumen el concepto de "tarjetas inteligentes" que anticipa el CEO de este neobanco, aquellas que usan nuestros hábitos de consumo para ofrecer nuevos servicios de valor, como 'cashbacks', ofertas para comercios locales... "Hay una posibilidad enorme ahí", añade.

"Ya no hablamos de pagos en una tienda: ahora tenemos pagos cuenta a cuenta, criptomonedas... Al final, existe una tendencia a ofrecer soluciones de traspasos de fondos usando todos los raíles que existen a su disposición", coincide la directora general de Mastercard.

La necesaria educación financiera

Eso sí, conforme se va ampliando el foco de los pagos hacia nuevos segmentos de actividad, como la inversión en 'cripto' o los préstamos y adelantos en los que también se enfoca Rebellion Pay, no podemos obviar un aspecto fundamental: la educación financiera.

Muchos de estos jóvenes están ante su primera ocasión de tocar una tarjeta, de manejar un dinero de manera autónoma. Y por ello, entienden desde Rebellion Pay, una de sus funciones es también la de ayudarles "a entender sus finanzas, a comprender sus gastos y cómo gestionarlos".

Una labor formativa que se complementa con los esfuerzos titánicos de Paloma Real y Mastercard, tanto en España como a escala internacional, trabajando "con gobiernos y organizaciones de todo tipo para impulsar esa educación financiera".