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Iberdrola es una empresa que apenas necesita presentación. Se trata de una de las principales compañías energéticas a escala internacional, con una reconocida posición de liderazgo en la producción renovable. Un coloso, con sede en Bilbao, que sirve además de tractor para muchas otras empresas que conforman su cadena de suministro.

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Los números en ese sentido son abrumadores: a lo largo de 2020, Iberdrola realizó compras a 22.000 proveedores en todo el mundo por un valor adjudicado de 14.000 millones de euros. En total, según cifras de la energética, alrededor de 400.000 empleos dependen de esta cadena de suministro. 

Pero, por supuesto, cuando los números son de semejante calado, también lo es la complejidad de gestionar tamaña cantidad de proveedores y operaciones. Un área clara de mejora que Iberdrola identificó hace varios años y que ha decidido afrontar con un ambicioso proyecto de transformación digital de la mano de SAP.

"En los últimos años hemos tenido un crecimiento brutal, fundamentalmente orgánico, y con varias adquisiciones que han impulsado nuestra internacionalización. Y todo ese crecimiento ha implicado traer todos esos procesos de compras a nuestros sistemas", explica Asís Canales, director de Compras y Seguros de Iberdrola. "Pero en los últimos dos o tres años ha habido varias circunstancias que nos han invitado a dar un salto tecnológico".

La primera de las motivaciones que plantea Canales atañe al propio devenir del mercado energético y su particular confluencia con las tendencias TIC: "Cada vez hay más tecnología disponible que no estamos aplicando, justo cuando las velocidades de los cambios a los que enfrentamos nos están obligando a modificar la forma de trabajar en Compras. Tenemos que reducir nuestro 'time-to-market' de forma más rápida y controlada. Estamos afrontando un plan de inversiones para los próximos cinco años de alrededor de 13.000 millones anuales de media. Necesitamos procesos muy ágiles y rápidos".

Asís Canales, director de compras y seguros de Iberdrola

La otra, igualmente relevante para una empresa que hace enseña de su compromiso medioambiental y social, es aquella que atañe al modelo tan en boga del ESG (Environmental, social and governance, por sus siglas en inglés). Puede parecer algo ajeno a vuelapluma de la acción de un departamento de Compras, pero nada más lejos de la realidad. 

"Hemos ido evolucionando en los últimos años y ya hemos dado el salto definitivo al modelo ESG. Para 2022 nos hemos propuesto que un 70% de nuestros grandes proveedores cumplan con principios medioambientales, sociales y de buen gobierno. Y eso implicaba desarrollar algún tipo de herramienta para poder hacer ese seguimiento y educar a nuestra cadena de suministro en estos valores", concreta Asís Canales.

El momento del cambio

En esa búsqueda de un proceso de compras más ágil y, al mismo tiempo, que apoyara esa misión verde y de gobernanza, Iberdrola puso sus miras en la transformación digital como respuesta. Y fue SAP Ariba la herramienta que Canales y su equipo encontraron como la idónea para encarar estos retos.

"Nos decidimos por SAP Ariba porque cubría todas las funcionalidades sobradamente y, además, se entiende muy bien con el ERP. Queríamos un modelo claro para la gestión de las licitaciones y las compras en general, pero también que se pudiera complementar con algo que nos permitiera mejorar la gestión de la cadena de suministro", explica el directivo.

Si recordamos las ingentes cifras que supone esta parcela para una multinacional como Iberdrola, podría dar vértigo pensar en un cambio tan profundo en su corazón operativo. Canales no esconde esa sensación inicial, desterrada luego por el éxito del proyecto. 

"Logramos hacer la implementación de SAP Ariba en menos de un año, que es algo extraordinario. Empezamos de forma progresiva, tanto por áreas de negocio como por países o tipología de compras. Ahora, casi dos años después, ya estamos en todos los negocios y mercados", presume el ejecutivo. Los resultados acompañan su apuesta: la energética ha reducido a la mitad el 'time-to-market' en los plazos de adaptación a nuevos modelos y requerimientos de compra, además de haber disminuido significativamente el coste de operación y mantenimiento de TI.

Iberdrola no se ha detenido ahí, aprovechando este salto digital no sólo para mejorar los procesos de compras ya existentes, sino para ofrecer nuevos servicios y experiencias a sus empleados. Es el caso de las compras por catálogo: "Llegamos hasta el aprovisionamiento de usuario final, compras al por menor que se engloban o bien en catálogos que tenemos con nuestros proveedores o enganchándonos a los catálogos abiertos disponibles con otros vendedores, todo ello en tiempo real".

Un proceso inteligente

Hasta ahí lo que corresponde a dotarse de una plataforma de última generación para la gestión de compras a sus proveedores. Pero no olvidemos que la magia de muchos de estos procesos de transformación digital radica en lo que se puede construir por encima de cimientos como el de SAP Ariba. Tal es el caso, por ejemplo, de la incorporación de la automatización de procesos para agilizar aún más estas operaciones con las máximas garantías.

"Queda mucho por mejorar en términos de eficiencia en esta área, porque hay muchas tareas repetitivas de poco valor. Por eso, ya tenemos unos 20 robots (RPA) funcionando que no sólo nos ayudan a ser más rápidos, sino que también hemos de tener en cuenta que un robot no se equivoca ni se olvida de un papel parado en la mesa. Tampoco tienen los prejuicios que tenemos las personas a preguntar o recordar que hay una tarea pendiente", argumenta Asís Canales.

Este pinito en la arena de la inteligencia artificial no es algo aislado, sino que Iberdrola ha puesto sus miras en esta tecnología para su otro objetivo fundamental: evolucionar su cadena de suministro para que sea más verde, socialmente comprometida y bien gestionada.

"Estamos usando análisis de datos precisamente para todo ello. Desde hace un mes, todos los informes que recibimos diariamente nos muestran cómo funciona nuestra cadena de suministro en materia de sostenibilidad. Podemos ver cuál es el ritmo al que evolucionan hacia ese objetivo del 70% que tenemos marcado para 2022. Antes, detectar un problema en estas lides hubiera requerido muchos informes y consultas: ahora lo podemos ver al instante", explica el ejecutivo de la energética.

Información clave de la operativa de sus proveedores que, además, se nutre de datos no estructurados -como noticias en prensa o redes sociales- para entender al instante cualquier factor que pueda relacionar a sus suministradores con problemas legales, casos de corrupción o incidentes de calidad.

Factor diferencial para Iberdrola

Este proyecto de digitalización junto a SAP no es una pieza más del puzzle de la compañía en materia de innovación: es uno de sus epicentros que más valor diferencial puede ofrecer en un futuro próximo. 

"La competitividad que hay en el sector energético es brutal. Hace unos años, era una idea casi de locos hacer energía con molinos de viento y ahora todo el mundo quiere entrar. Hay una presión a la baja en los precios de la energía y eso implica que nuestra función de compras se vuelva más estratégica, ya que es donde podemos encontrar esa competitividad", reconoce Asís Canales.

El directivo no duda que esta iniciativa es esencial en ese devenir ("es un sector que podía parecer maduro que está viviendo auténticas revoluciones, cambios a enorme velocidad que han incentivado la innovación", en sus palabras). Al igual que lo será la progresiva extensión de la inteligencia sobre estos procesos: "Cada vez tendremos que dedicarle más tiempo a pensar, analizar y buscar alternativas. Necesitamos que la tecnología nos ayude a hacer el resto del proceso".