Cuando la empresa familiar Campomayor nació hace más de 80 años en Palas de Rei (Galicia) era difícil adivinar que, muchos años después, el desarrollo de una patente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) la catapultaría a la primera línea del sector foodtech español por su productos e ingredientes con base de clara de huevo.

O... quizás, no tanto. Porque la innovación, aún mucho antes de que se empezara a hablar de este concepto, ha estado presente en el espíritu de esta compañía desde que puso en pie la primera granja de gallinas.

"Mi padre siempre estaba haciendo comparaciones con los piensos, cambiaba las razas de las gallinas... e iba probando. Por aquel entonces, él no sabía que eso que hacía ya era un tipo de innovación. Y, de alguna forma, es lo que hemos mantenido con el paso de los años en la compañía, adaptándonos a los nuevos tiempos".

"Eso ya era I+D y me llama la atención porque que en esa época, en el mundo rural de aquel momento, mi abuelo tuviera esa inquietud, esa necesidad de hacer las cosas de forma diferente y de generar ingresos".

Habla María Caridad García Busto, CEO en Campomayor y nieta del fundador de este grupo empresarial enraizado en el corazón de Galicia, justo en la última etapa del Camino de Santiago. 

Fotos familiares del Grupo Campomayor en las primeras instalaciones en Palas de Rei.

Si su abuelo fue el impulsor del negocio, sus padres se encargaron definitivamente de levantarlo y escribir las primeras páginas de una historia empresarial que durante estas ocho décadas ha cosechado importantes reconocimientos por ese carácter inconformista, creativo y -por qué no decirlo, algo soñador- de la familia de María Caridad.

"Aquel pequeñito negocio familiar, lo fueron convirtiendo poco a poco en una empresa, siempre con pasos sólidos, apostando por planteamientos seguros", recuerda la CEO con una mezcla de morriña y orgullo que no es difícil advertir en su rostro.

Mi padre ya hacía I+D+i de alguna manera con la combinación de piensos, las nueva razas... probaba e iba mejorando el producto

María Caridad García Busto, CEO de Campomayor

Campomayor siguió su curso y en los años 80 se incorporó a la compañía el marido de María Caridad, se constituyó como SL y a partir de ahí se propiciaron otro tipo de colaboraciones que fueron fortaleciendo y consolidando la compañía. De hecho, cabe destacar que Campomayor fue pionera en incorporar el consumo preferente al huevo

Al inicio de la década de los 2000, la actual CEO se incorporó al 100% a la compañía. De todos modos, siempre ha había estado al tanto del devenir corporativo de Campomayor, aunque profesionalmente se había dedicado a otros ámbitos hasta ese momento. "Estuve siempre en la empresa porque nací en ella", indica.

María Caridad García Busto, CEO de Campomayor.

La maquinaria de Campomayor cogía velocidad y en 2015 logró su primer hito: la primera y única planta de pasteurizado de Galicia. Está claro que estaban decididos a impulsar algo diferente en el sector del huevo y ahí concentraron todos sus esfuerzos.

Su huevo cocinado a baja temperatura le permitió en 2017 desmarcarse realmente del resto de propuestas del sector y cosechar cinco premios y un gran reconocimiento en el canal Horeca.

Pero aquel espíritu que impulsó la primera granja allá por la década de los 40 seguía muy inquieto por los pilares de la nueva Campomayor. Es como la savia del árbol que no para de circular y llegar a todos los rincones de su estructura. En plena era de la tecnología, la investigación y la ciencia, la dirección de la empresa familiar sabía que había que dar de nuevo un paso adelante.

Y fue así como el CSIC se cruzó en su camino. Hace unos años, a través de una patente del prestigioso centro investigador, y gracias al trabajo arduo de su equipo de I+D+i, Campomayor consiguió desarrollar una serie de ingredientes y productos con base clara de huevo. Acababa de nacer Mundo healthy y su marca Wovo.

Personal de Campomayor.

Pero pasar de la patente del CSIC al mercado requirió su tiempo. "A nivel técnico conlleva una gran complejidad, había que buscar información sobre diferentes procesos, entre ellos la fermentación, analizar toda la tipología de productos, y luego ir aterrizando el modelo de negocio", explica a D+I Sofía Pérez Fórneas, directora de Negocios y Crecimiento de Campomayor.

Finalmente, la foodtech ha puesto en el mercado una nueva gama de productos bajos en calorías, sin grasas, sin azúcar añadido fabricados a partir de la clara del huevo.

Una proteína con alto valor biológico

Su propuesta es una interesante alternativa a la leche y sus derivados para aquellas personas que no pueden tomar este producto y también para todos aquellos que quieren cuidarse y beneficiarse de una proteína de alto valor biológico como la que está presente en la clara del huevo.

"Son una clara revolución a nivel de innovación y esto nos ha llevado a conseguir el premio de innovación del Salón Gourmets hace pocos días, así como a ser finalistas en los Innovation food Awards en la categoría Healthy Food en Food4Future 2023 en Bilbao".

Familia de productos Wovo, impulsada por Campomayor.

"Así, a través de la spin-off Mundo healthy, comercializamos los ingredientes innovadores gracias a los cuales hemos podido desarrollar los productos de la marca Wovo", añade.

Su principal logro ha sido trasladar las virtudes de las propiedades de la proteína del huevo a otros productos e ingredientes de consumo habitual e intentar ofrecer al consumidor una alternativa saludable dentro de sus rutinas diarias y que se trate de productos que se puedan tomar en cualquier momento.

"Por eso hemos creado una bebida neutra que puede sustituir a la leche animal y a las bebidas vegetales, donde nos hemos focalizado en que sea una bebida versátil, con la que se pueda cocinar, puedas tomar un café con leche y sepa como tal. En el caso del batido de chocolate y los cremosos, se ha seguido el mismo planteamiento".

En concreto, Campomayor cuenta con un equipo de seis personas volcadas en los productos de la marca Wovo y este 2023 están centrados en consolidar la distribución y rotación de los mismos, y a establecer nuevas dinámicas de trabajo.

Cremosos de la marca Wovo.

Wovo está presente en 175 puntos de venta físicos en España y también se puede adquirir a través de la web wovorevolution.com

No sabemos si el abuelo de María Caridad se daría por satisfecho con el nuevo salto de gigante de la compañía, pero, a tenor de la historia de esta familia, todo apunta a que sería sólo un revulsivo para seguir probando... y creando conocimiento científico-técnico.

Da igual si con piensos, razas de gallinas, o patentes del CSIC. El camino es lo importante, y teniendo su sede central en la última etapa del Camino de Santiago, poco más se puede decir.