CyberHut. Este es el nombre de la vivienda del futuro. Una vivienda pensada y desarrollada para la era pos-Covid, pero inspirada en el desarrollo tecnológico que se está llevando a cabo para las primeras colonias de humanos en Marte. Y es un proyecto real, no de ciencia-ficción, que está a punto de presentar la startup Astroland. "Un ejercicio de transferencia tecnológica" para adaptar las habilidades y tecnologías que están probando en la estación análoga a Marte de esta firma, pero adaptadas para mejorar el espacio en el que más tiempo pasamos los terrícolas, sobre todo tras la pandemia: nuestra casa.

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"Hay muchos factores que pueden reaprovecharse y adaptarse, sobre todo, los relacionados con la sostenibilidad y la autogestión", asegura a D+I David Ceballos, CEO de Astroland. En los astilleros cántabros, la startup está fabricando esta ‘casa del futuro’ que integra todos los avances tecnológicos que están desarrollando para la estación subterránea análoga a Marte en la están creando las primeras colonias para el planeta rojo.    

El reto de CyberHut es "mejorar la vida de las personas desde el confort de la vivienda" al integrar procesos para "generar comida saludable, medicina preventiva, espacios para entrenamiento, para e-learning y el teletrabajo". Y, además, contempla la seguridad ante amenazas naturales, personales y digitales y la flexibilidad, a través de estancias multifuncionales y adaptadas a cada persona o familia.

Es una vivienda que se construye "con una visión tecnológica para forzar la disrupción en el sector de la construcción". Y esta nueva perspectiva es posible gracias a "la libertad creativa" que ha tenido Astroland para "pensar cómo será la vida en Marte" y cómo "explorar y expandir la vida más allá de la Tierra". Ceballos puntualiza que lo que están haciendo no es más que "forzar la innovación para resolver problemas extremos".

Ceballos asegura que, con la tecnología de CyberHut, estas casas pueden tener la capacidad de "sanar" al "generar hábitos saludables y purificar el aire de la vivienda" para minimizar el impacto contaminante del interior de los edificios. Asimismo, Astroland ha desarrollado un sistema de medicina preventiva para "anticiparse a la enfermedad y entender la salud como prevención".

Son casas dotadas de inteligencia a partir del sistema de sensorización NeuroHome para "medir en tiempo real los niveles de calidad del aire, de purificación y de desionización". A esto hay que añadir que para su construcción no se van a utilizar materiales cancerígenos ni se van a generar campos electromagnéticos.

Asimismo, estos hogares serán autónomos energéticamente hablando. Serán capaces de generar toda la energía que se consume, "un total de 7,5 kilovatios, cuando una casa habitual consume 5,5". Además, pueden captar agua pluvial y del ambiente relativo y gestionar los residuos plásticos y orgánicos. Ceballos añade que también cuenta con cultivos hidropónicos para generar comida.

Estación subterránea en un ambiente hostil

Lo que ha creado Astroland en una gran cueva de Cantabria es crear "un gran banco de pruebas para testar en la Tierra todo lo que se necesitara el día de mañana en Marte". ¿Por qué bajo tierra? "Lo más compatible que hay con la vida humana en el llamado planeta rojo es establecerse debajo de la tierra para generar ese ambiente hostil con temperaturas extremas, tormentas de polvo y, sobre todo, con una gran radiación estelar. Es tan letal que hay que protegerse bajo tierra".

El aspecto diferenciador de Astroland, asegura su CEO, es tener "la única estación mundial subterránea análoga a Marte" para crear "un escenario real en el que poner en común todas las tecnologías necesarias para vivir de manera autónoma en una situación tan extrema". Así, están investigando desde cómo generar energía o comida hasta cómo crear hábitos saludables o cómo gestionar psicológicamente esta aventura.

Y esta investigación la están llevando a cabo en colaboración universidades, centros de investigación y agencias. Así, se generan "productos y servicios de ámbito innovador, que se pueden usar no solo para crear esta vida en Marte, sino también para mejorar la vida de las personas en la Tierra. Es un viaje de doble sentido".

Al declararse la pandemia por Covid-19, esta startup española decidió "extrapolarlo todo" para "democratizarlo y hacerlo más económico". En estos momentos, en los astilleros de Cantabria, ya han levantado un producto mínimo viable en su "para y en seis meses ya podríamos acceder al mercado", es decir, para verano de 2021.

De la casa del futuro al sector 'hospitality'

La línea entre la vivienda habitual y el hospitality "es muy fina" porque, en definitiva, en un futuro cada vez más próximo "tu casa estará allá donde estés, sea tu hogar o el hotel o la residencia en la que estés". Por ello, el siguiente paso de este proyecto ha sido participar en el laboratorio del campus Les Roches de Marbella.

El objetivo es crear un "Producto Mínimo Viable" en el campus Spark Innovation Sphere para aplicar las características de a los hoteles y el sector hospitality, en general.