Barcelona

“El 19% de los niños y jóvenes en todo el mundo sufre algún trastorno neurocognitivo, pero solo los casos más evidentes han podido ser diagnosticados con acierto”, asegura Luis Castillo, cofundador de la startup PVR (psicoterapia a través de realidad virtual).

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Se trata de cuadros clínicos que “se podrían haber detectado a partir de los cuatro años de vida de estas personas, cuando los síntomas ya empiezan a hacerse presentes, pero las herramientas de los profesionales les impedían llegar a conclusiones acertadas y, a partir de ahí, aplicar el tratamiento adecuado. Ahora lo hemos hecho posible”, señala el cofundador de esta startup, una de las cinco propuestas innovadoras elegidas para constituirse como empresa en la edición de este año del programa The Collider, impulsado por Mobile World Capital Barcelona.

Luis y Jacinto Castillo, sobrino y tío respectivamente, ahondaron en los trastornos neurocognitivos de los niños, a raíz de un diagnóstico tardío de TEAF (Trastorno del Espectro Alcohólico fetal) en la hija de Jacinto, una niña adoptada en Rusia hace ya unos años.

Los dos, acompañados por Óscar García-Algar, pediatra y jefe del servicio de Neonatología del Hospital Clínic de Barcelona, formaron el equipo que se adentró en la búsqueda de la aplicación de las tecnologías que pudieran proporcionar a los profesionales una vía posible y completamente fiable para efectuar diagnósticos precoces y tratamientos específicos en este tipo de trastornos. Todo ello, con el apoyo del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi y Sunyer (Idibaps), la plataforma de investigación del hospital barcelonés.

“En el caso del TEAF, los profesionales disponían tan solo de gráficas fijas genéricas y algunas imágenes de referencia para las variables dismorfológicas, que comparaban visualmente con el paciente y que les indicaban el grado de gravedad del trastorno. Si no se encontraban delante de casos muy evidentes, a menudo el trastorno quedaba sin diagnosticar y el niño, sin tratamiento. Con nuestra herramienta Visual FASD -TEAF en sus siglas en inglés-, el profesional puede determinar con una fiabilidad absoluta, si se trata de este trastorno”, explica Luis Castillo.

Una combinación de miles de datos (big data) relacionados entre sí (machine learning) y un buen número de algoritmos propios permite que Visual FASD ofrezca un diagnóstico fiable, con la máxima sensibilidad y especificidad según el tipo de trastorno, la etnia o el origen geográfico del paciente.

Además de esta herramienta, la empresa ha creado la suite de tratamiento Mental XR, basada en el uso de la realidad virtual y estimulación neurocognitiva específica para los profesionales de la salud que operan en los ámbitos de pediatría, psicología, psiquiatría, entre otras especialidades, pero también para las familias y los profesionales de la educación.

Mental XR está basada en realidad virtual colaborativa e inmersiva y está enfocada al tratamiento global de estos trastornos neurocognitivos, con lo que consigue crear adherencia en los pacientes y así mejorar su vida y la de las personas que les rodean.

“En este entorno de RV, se produce un aprendizaje y una estimulación lateral múltiple, y son estas ramificaciones neuronales las que crean adherencia al tratamiento. Mediante repetición y entrenamiento, estas personitas son capaces de mejorar y generar un cambio neuronal”, afirma Luis Castillo.

Crean imágenes con las que interactúan los pacientes a través de gafas de RV y unos guantes hápticos de la empresa NeuroDigital Technologies, de la que Luis es CEO y fundador, los mismos que utiliza Pfizer para formar a sus empleados en la fabricación de vacunas. “Las imágenes de RV inmersiva y colaborativa, acompañadas de los guantes hápticos, permiten a los niños ver, tocar y sentir, a la vez que interactúan con otros compañeros que presentan síntomas similares”.

Esta herramienta de PVR genera métricas como la curva de aprendizaje, adherencia y mejoras en el tratamiento, y pautas de comportamiento en los síntomas compartidos con otros trastornos neurocognitivos. Con ellas, los profesionales pueden diagnosticar con precisión y tratar el TEAF, el TDAH (Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad), el TEA (Trastorno del Espectro Autista) y los TC (Trastornos de Conducta) en niños y jóvenes.

Actualmente el proyecto se encuentra en fase precomercial y ya ha efectuado cinco pilotos en centros asistenciales públicos: dos en Barcelona, uno en Madrid y otros dos en África, con más de 600 casos de estudio.

Además, en paralelo, el equipo de PVR está desarrollando una aplicación móvil para poder realizar la terapia en el domicilio del paciente. “Hemos democratizado llegar a un diagnóstico y mejorar el tratamiento de estos trastornos en los niños y jóvenes”, asegura Luis. Están decididos a que su tecnología pueda ayudar a cambiar el mundo.