Extremadura, en este periodo de reactivación tras los momentos más complicados de la pandemia, tiene varios frentes abiertos: la conectividad, su potencial ante la polémica de las gigafactorías de baterías, las energías renovables..., todo ello relacionado directamente con el ecosistema de la I+D+i.

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El consejero de Economía, Ciencia y Agenda Digital, Rafael España, analiza para D+I la situación actual de este ecosistema.

A priori, Extremadura afronta un reto crucial compartido con otros territorios: la conectividad. ¿Cómo se está trabajando esta cuestión desde la Junta?

Está claro que una de nuestras grandes prioridades es proporcionar conectividad de nueva generación a las áreas rurales, a nuestros pueblos extendiéndola por tanto a todo el territorio, para el fortalecimiento de nuestro tejido productivo, la generación de empleo y riqueza y, frenar el fenómeno de la despoblación.

Del mismo modo, estamos trabajando intensamente con el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital para extender la banda ancha de muy alta velocidad y adelantar el despliegue de 5G en zonas poco pobladas mediante colaboración público-privada y que da continuidad al programa de extensión de banda ancha de nueva generación en nuestra comunidad.

Desde la Junta de Extremadura, entre otras políticas, hemos lanzado un programa de ayudas al despliegue de redes locales de fibra óptica para los ayuntamientos más pequeños que son los que disponen de menos recursos para invertir en infraestructura tecnológica y por otra parte, trabajamos en la ampliación de la capacidad de nuestra Red Científico Tecnológica a los 100 gigabits por segundo que soporte las necesidades actuales de la investigación y la innovación.

En definitiva, pretendemos desplegar redes de telecomunicaciones de gran ancho de banda por todo el territorio extremeño conscientes de su importancia a la hora de prestar servicios avanzados de telecomunicaciones y promover un modelo de economía digital sostenible.

¿En qué medida puede beneficiar al desarrollo digital del territorio extremeño la llegada de Fondos Europeos?

La llegada de los fondos de recuperación son una oportunidad única para afrontar los retos a los que se enfrenta la economía y la sociedad extremeña. De un lado, para combatir los efectos de la crisis sanitaria, social y económica y para apoyar y acompañar al tejido empresarial para que la recuperación se produzca lo antes posible.

Y, de otro, para facilitar la transformación hacia un modelo productivo sostenible e inclusivo, igualitario y competitivo, en el que la tecnología juegue un papel fundamental, con una economía verde y circular, con una sociedad innovadora y cohesionada territorial y socialmente y con modelos educativos creativos y con sistemas de emprendimiento colectivo y acometer con éxito la transformación ecológica y digital de nuestro modelo productivo.

Hay que apostar por la transferencia del conocimiento incentivando la colaboración Universidad-Empresa en los ámbitos de la I+D+i lo que va a requerir una implicación y una apuesta extraordinaria por parte del sector privado.

Y pondremos en ello todo nuestro empeño porque somos conscientes de que la eficacia en la gestión de estas reformas e inversiones, dependerá el futuro de las próximas generaciones.

¿Cómo se está planteando esta cuestión de los fondos europeos? ¿Cómo se está canalizando la llegada de ayudas?

Hasta la fecha, Extremadura tiene asignados fondos específicos a través de las diferentes conferencias sectoriales que ya se han celebrado y por tanto territorializados, entre los que se incluye el Centro Nacional Almacenamiento de Energía de Cáceres cuyos fondos estaban ya asignados en los Presupuestos Generales de 2021.

Para gestionar y canalizar estos fondos, Extremadura se ha dotado de una estructura de gobernanza que contribuya a la mejora de las capacidades administrativas, que dote de mecanismos de coordinación y mejore la eficacia de la ejecución.

Hablar de agenda digital no solo es hablar de conectividad. ¿De qué salud goza el ecosistema científico y tecnológico extremeño?

Extremadura cuenta con una estructura estable de Centros Tecnológicos, de Investigación e Innovación que se constituyen en un pilar clave para ayudar a las empresas regionales a invertir de forma inteligente en I+D+i.

Del mismo modo, la Universidad de Extremadura es un agente fundamental en este ámbito de la generación de conocimiento y talento para la región a partir de sus grupos e institutos de investigación en las diversas áreas científico-tecnológicas, coherente con los ámbitos de especialización de la región.

Si bien no hemos sido una región de inversión intensiva en ciencia y tecnología, desde el 2016 mantenemos una tendencia creciente de gasto en I+D llegando a alcanzar 139,32 millones de euros en 2019, lo que representó el 0,67% del PIB regional.

Este crecimiento también se ha visto reflejado en la tendencia en actividades innovadoras de nuestras empresas. Todo ello nos ha permitido que hoy Extremadura cuente con la mayor intensidad de su historia de personal involucrado en actividades de I+D, 2.571 en 2019, que representa un 1,11% del total nacional.

Actualmente, nuestros principales objetivos son dotar de mayor estabilidad el personal dedicado a la ciencia y tecnología e incrementar la participación de las empresas en actividades de I+D.

Somos conscientes de que la eficacia en la gestión de estas reformas e inversiones a través de los fondos europeos, dependerá el futuro de las próximas generaciones.

¿Se ha hecho alguna acción al respecto ya?

El pasado 12 de febrero bajo el consenso de todos los agentes económicos y sociales de la región fue firmado el Pacto por la Ciencia y la Tecnología de Extremadura, como acción de Gobierno de nuestra Comunidad Autónoma.

Sus propuestas recogen un conjunto de retos compromisos científicos, sociales y políticos que den respuesta a los problemas estructurales del Sistema Extremeño de Ciencia, Tecnología e Innovación mediante la planificación, seguimiento y ejecución de las políticas estratégicas en I+D+i de la Comunidad Autónoma, al objeto de propiciar el desarrollo económico y el bienestar social regional.

En este sentido, estamos finalizando la redefinición de nuestra Estrategia de Especialización Inteligente para investigación y la innovación (RIS3 Extremadura 2027) como instrumento para impulsar el progreso social y la competitividad económica de Extremadura, y garantizar que la región recibe y utiliza adecuadamente los Fondos Estructurales.

Parece que estamos en un momento en el que cada región aspira a ser referente en algún sector basado en la disrupción. ¿De qué quiere ser referente Extremadura?

Totalmente de acuerdo. La pandemia de la Covid-19 ha generado un escenario disruptivo que ha impactado en la situación y las perspectivas de futuro de los sectores estratégicos de especialización de Extremadura.

Observamos cómo el sector agroalimentario ha visto incrementada su demanda de productos alimentarios frescos con atributos saludables, donde los consumidores, además, están buscando nuevos canales de comercio digital para la adquisición de productos alimentarios.

Nuevos segmentos de mercado surgen en este contexto y el sector se encuentra ante un reto urgente de digitalización masiva orientada a la innovación en comercialización, inteligencia de mercado y marketing de productos desarrollados con una agricultura más respetuosa con el medio ambiente, la gestión eficaz de los residuos y la creación de productos alimentarios con mayor valor añadido y diferenciados en los mercados.

La segunda gran apuesta disruptiva de Extremadura surge de su gran desarrollo en la implementación de energías renovables y las oportunidades en el desarrollo de I+D+i y despliegue de las capacidades en almacenamiento energético para la gestión de energías renovables y la industria del hidrógeno verde.

En este capítulo debemos destacar la apuesta del Gobierno de España y la Junta de Extremadura por el Centro Nacional de Investigación en Almacenamiento Energético dirigido impulsar la gestionabilidad de las energías verdes y la transición ecológica.

En el sector salud, se ha visto un incremento de la demanda asistencial y de servicios de atención primaria. Este incremento de demanda se prevé que se consolidará en los próximos años en un contexto de envejecimiento de la población de la región y del entorno, con la consiguiente demanda de servicios de atención sanitaria personalizados.

En el sector turismo, las capacidades culturales, gastronómicas y de biodiversidad medioambiental que posee Extremadura, resultan de mucho potencial para el desarrollo de un turismo experiencial en la región dirigido a nuevos segmentos de mercado, como las familias y los jóvenes, entre otros.

El sector afronta el reto de digitalizarse para gestionar altos volúmenes de información sobre las preferencias y hábitos de viaje de los segmentos de turistas de interés para el destino.

Debemos afrontar los retos de estos sectores estratégicos de Extremadura desde las soluciones al sector TIC para abordar procesos de digitalización, cuya demanda de productos y servicios ha crecido de manera exponencial en un breve período de tiempo, y por tanto, aprovechar la oportunidad de transformarse en sector competitivo en creación de productos tecnológicos que ejerzan un efecto tractor sobre el resto de los sectores estratégicos de la región que en la actualidad afrontan un fuerte reto de transformación digital para especializarse e impulsar su competitividad en el mercado.

Mucho se ha hablado en los últimos tiempos de las gigafactorías de baterías. Se ha generado cierta polémica interregional por alcanzar financiación para su ejecución. ¿Qué papel juega Extremadura en esta polémica?

A este respecto, tratamos de evitar polémicas y trabajando junto con las empresas para viabilizar propuestas realistas como el presentado en pasado marzo por la compañía española Phi4tech para la puesta en marcha de la primera fábrica de celdas para baterías del sur de Europa. Ya hemos cerrado un acuerdo para levantar ese complejo sobre una superficie de 177.000 metros cuadrados en la Plataforma Logística del Suroeste Europeo de Badajoz.

En este momento, tenemos mucho que decir y que aportar. Tenemos la materia prima y no podemos permitir que no genere valor en nuestra comunidad. Debe quedarse en Extremadura. Se trata de una oportunidad extraordinaria en la que queremos competir por tanto en igualdad de condiciones que otros territorios y para ello, necesitamos que España nos permita hacerlo.

Hablando de relaciones interregionales. ¿Puede perder España ciertas oportunidades dentro del I+D+i por culpa de la en ocasiones excesiva ‘competencia’ entre comunidades autónomas o entre algunas comunidades autónomas y el gobierno central?

Desde Extremadura queremos expresar nuestra satisfacción con las actuales políticas en I+D+i llevadas a cabo por el Ministerio de Ciencia e Innovación para mejorar la eficacia y coordinación entre comunidades autónomas y el estado.

Se han puesto en marcha los planes complementarios, en áreas estratégicas de ciencia, tecnología e innovación utilizando para ello fondos del mecanismo de recuperación y resiliencia destinados a programas a desarrollar de forma coordinada entre diferentes comunidades autónomas con objetivos comunes en los mismos.

De forma competitiva, Extremadura participará en los Planes complementarios de Energía/hidrógeno verde, biodiversidad y biotecnología para la salud.

¿Qué lejos o qué cerca está la pyme extremeña de alcanzar niveles óptimos de digitalización? ¿Qué hace falta para mejorar el dato?

La pyme extremeña está realizando un esfuerzo muy importante por digitalizarse, no obstante, no podemos obviar que el punto desde el que partían era de clara desventaja en relación con el resto de regiones.

Podríamos definir su situación como 'en vías de la Transformación Digital', donde la brecha con el resto de regiones se estrecha, gracias a las inversiones y programas desarrollados. Si bien es cierto que, aunque aún no podemos calificar el nivel de óptimo, sí que podemos decir que estamos acortando progresivamente la distancia hasta la optimización.

Asimismo, un aspecto clave para definir el punto de partida, la situación actual y el objetivo a definir como 'transformación digital óptima', sería tener identificado con claridad, fiabilidad y detalle el nivel actual de digitalización de la región, por lo que se incentiva a las empresas a evaluar su grado de madurez digital.

Para mejorar el dato hace falta continuar trabajando, incentivando e invirtiendo, de tal modo que la implicación de las empresas y administraciones se mantenga, así como que podamos disponer de recursos necesarios para continuar adaptándose a un entorno que evoluciona tan rápido.

Para ello, es clave la colaboración público-privada en dos vectores como son la sostenibilidad y la transformación digital.

A nivel económico, ¿qué horizonte inversor prevé la Junta para los próximos años para el sector de la I+D+i? (puede hacer un repaso del presupuesto actual, evolución del gasto, etc…)

El Sistema Extremeño de Ciencia, Tecnología e Innovación está consiguiendo una tendencia creciente de gasto en I+D a partir de 2016, llegando a alcanzar 139,32 millones de euros en 2019, lo que representó el 0,67% del PIB regional. Sin embargo, este nivel de gasto en I+D resulta bajo en comparación con la media del entorno, quedando en 2019 lejos del gasto en I+D sobre el PIB de España (1,25%) y de la Unión Europea (2,13%).

Nuestro cuadro de indicadores de impacto de la RIS3 para Extremadura nos planteamos alcanzar en 2027 el 1,43% de Gasto de I+D/PIB con un crecimiento anual del 12% y que el gasto en I+D del sector empresarial alcance el 40% sobre el gasto el total de I+D regional.

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