Miami

“Todo lo que podía salir mal, salió mal”, reconoce Manuel Rodríguez Dao (Caracas, 1999). La primera experiencia importando no tuvo los resultados que esperaba, pero aprendió. Junto a Eduardo Mata (Cancún, 1994) se embarcó en la aventura de revolucionar el comercio electrónico en América Latina. Una misión que pasó, cómo no, por Silicon Valley, concretamente por Y Combinator –la aceleradora de startups más exitosa–, que les ha dado un impulso notable para proseguir con la misión.

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Manuel trabajó en Kavak, el primer unicornio de México –ahora lanzado a la conquista de América Latina–, muy cerca del fundador, durante dos años que fueron un gran aprendizaje. Ahí aprendió muchísimo de importaciones. Conoció a Eduardo por casualidad, como vecino del edificio en el que vivían en Santa Fe, a las afueras de Ciudad de México, uno de los grandes centros económicos de América Latina.

En enero de 2020, después de entablar amistad y cuando la covid-19 era solo una amenaza rara que se escuchaba en China, Manuel convenció a Eduardo, entonces abogado del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), para que se sumara a la idea. Empezaron pensando el modelo de negocio y terminaron embarcados juntos en un viaje emprendedor que no para de crecer. “La covid, aunque suene extraño, nos dio mucho foco, subraya Rodríguez en videollamada desde su oficina en México.

De China a México, como punto de partida

Se presentaron ante Mountain Nazca, uno de los fondos más activos y exitosos de América Latina, con un equipo de cuatro personas y una slide –una diapositiva–. “En aquel momento no teníamos ni un peso en ventas”. En agosto de 2020 levantaron 2,4 millones de dólares como ronda presemilla y arrancaron con una idea clara: “Meru, la plataforma mayorista online para mercancía de Asia para toda América Latina”. Empezaron exportando de China a México.

En el país asiático cuenta con dos personas clave: Federico Moscato, amigo de ambos, venezolano en China desde antes de Meru y que puso los primeros pilares allí; y Virgile Fiszman.

Con un crecimiento mes a mes del 50% pensaron que entrar en Y Combinator era el aldabonazo definitivo para estar en el 'Olimpo de las startups'. Aunque, en general, en Y Combinator son estrictos con los plazos para cada nueva hornada de startups, con ellos hicieron una excepción. Se presentaron tarde y entraron en el invierno de 2021. También es cierto que era la tercera vez que intentaban formar parte de este selecto club. En dos ocasiones fueron rechazados.

Se muestran agradecidos por la flexibilidad: “Los partners han sido nuestra guía, sus consejos valen oro, se implican mucho. Al ser remoto hemos podido estar muy cerca de nuestro equipo”.Tras su graduación, han alcanzado cifras pocas veces vistas de crecimiento en la región. Empezando por el equipo: 50 personas en México y 10 en China.

En el país azteca cuentan con 20 desarrolladores de software que optimizan toda la cadena de envíos de mercancía, aduanas y entregas. Lo completan con miembros de operaciones, ventas, producto, data science y marketing. Manuel tiene una obsesión: “Hacer crecer a las pymes. Es lo más importante ahora mismo. No solo para nosotros, sino para la economía en general”.

Cuando entran en Meru, los comerciantes pueden escoger entre 17 categorías para mayoristas, como comenzó Alibaba, a lo que añaden una ventaja importante: un solo pago. “El precio final se da en pesos, no hay sorpresas, e incluye el coste de la aduana. Alibaba te muestra lo que puedes comprar, pero no gestiona la logística ni la aduana”, matiza con cierto orgullo el fundador.

La elección del nombre de la startup no es baladí. Obedece a un deseo de aventura y riesgo. Meru es uno de los picos del Himalaya, recóndito y escarpado. De momento, siguen con ese espíritu intacto: “Tenemos retos en operaciones, por supuesto. Nos obsesiona el crecimiento rápido”.

Alianzas para crecer

En 2022 planean la expansión internacional por América Latina con una premisa: “Ser una solución integral. Queremos democratizar la compra directa y proporcionar un ahorro notable al comprador, ofrecer desde materiales a productos finales”.

En las últimas semanas están abriendo un almacén en China, en Ningbo. En México cuentan con un espacio en Manzanillo, ciudad portuaria por excelencia.

Con la vista puesta en facilitar la labor de los vendedores, han llegado a acuerdos con Mercado Libre y Amazon para aportar un valor extra al vendedor online. Meru, además, hace promoción en redes sociales para aportar un impulso adicional. “Ayudamos a los sellers a crecer. Con nosotros tienen un mejor margen”, subraya. A la vez, se comportan como una fintech, ayudando con papeleo y opciones de financiación. La visión para los próximos años pasa por añadir inteligencia artificial para mejorar todavía más el proceso logístico.