Impulsar la innovación, desarrollar talento especializado y atraer inversiones que refuercen el ecosistema tecnológico. Esas son las principales metas que se ha marcado el Gobierno de Panamá y que ha plasmado en la Agenda Nacional de Tecnologías Avanzadas, una iniciativa de Estado con la que pretende situar la ciencia, la tecnología y la innovación en el centro de su estrategia de crecimiento económico.
La agenda integra la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial y la Estrategia Nacional de Semiconductores y Microelectrónica, dos instrumentos que buscan posicionar al país en industrias tecnológicas que definirán la competitividad y el crecimiento económico durante las próximas décadas, aseguran.
Una hoja de ruta con la que “el Estado panameño declara, al más alto nivel, que las tecnologías que están transformando el mundo formarán parte del futuro de esta nación”, declaraba el presidente de la República, José Raúl Mulino, al presentar la iniciativa nacional.
La Agenda parte de la constatación de que tecnologías como la inteligencia artificial, la microelectrónica y los semiconductores están transformando sectores clave de la economía mundial, desde la logística y las finanzas hasta la salud, las telecomunicaciones, la energía, la agricultura o la manufactura, señalan desde el Gobierno.
Un escenario en el que Panamá busca con esta iniciativa aprovechar esta transformación para avanzar hacia una economía basada en el conocimiento y aumentar su participación en las nuevas cadenas de valor tecnológicas.
10.000 becas de formación
Sin duda, el talento no solo es la base si no el habilitador final de las medidas diseñadas por el Gobierno panameño. Por ello, como marco de la Agenda Nacional de Tecnologías Avanzadas se están desarrollando programas de capacitación técnica especializada, investigación aplicada y alianzas con universidades y centros de excelencia de reconocimiento mundial.
"Estamos ofreciendo 10 mil becas en el Talent Up Panamá, en alianza con Google, el Banco Interamericano de Desarrollo y la Universidad Tecnológica de Panamá, para la formación en inteligencia artificial, análisis de datos, computación en la nube y ciberseguridad", explicaba el presidente Mulino.
El presidente de la República de Panamá, José Raúl Mulino, durante la presentación de la Agenda.
En la misma línea anunciaba que Drake University abrirá en la Ciudad del Saber del país una licenciatura en Analítica de Datos, alineada con la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial, para formar en Panamá el talento que esta nueva economía demanda. “Y vamos a trabajar juntos, para que más universidades de los Estados Unidos y Europa puedan sumarse a potenciar el Hub universitario panameño”, añadía.
“En semiconductores y microelectrónica, nuestra gestión ha destinado 105 millones de dólares a la ejecución de esta estrategia nacional. Tenemos un Centro de Tecnología Avanzada de Semiconductores que opera en la Universidad Tecnológica de Panamá, y jóvenes panameños cursan hoy maestrías y doctorados en Arizona, becados por la Secretaría Nacional de Ciencias, Tecnología e Innovación (Senacyt), para regresar a construir esta industria en su propio país”, afirmaba Mulino.
La otra gran meta de la estrategia panameña es convertir al país en el “hub confiable de innovación en Inteligencia Artificial de América Latina”, aprovechando sus fortalezas en conectividad, servicios globales y estabilidad institucional.
Inteligencia artificial para potenciar la competitividad
Desde el Gobierno de Panamá apuntan que la IA podría aportar entre 1,1 y 1,7 billones de dólares en valor anual a América Latina para 2030 y aumentar el crecimiento anual de la productividad regional entre 1,9% y 2,3%. Aprovechar ese valor ha hecho que, dentro de la Agenda Nacional, se cree la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial de Panamá que reconoce a la inteligencia artificial como “uno de los principales motores de crecimiento económico del siglo XXI y plantea su adopción como herramienta para mejorar la productividad, la competitividad y la calidad de vida de la población”.
Además, explican que esta estrategia busca que Panamá no sea solo usuario de inteligencia artificial “sino protagonista regional en su adopción responsable, segura y productiva”.
Para ello la Estrategia establece distintos objetivos como fortalecer la infraestructura nacional de cómputo, impulsar la conectividad para apoyar el desarrollo y uso de soluciones de inteligencia artificial.
Se establece también la necesidad de desarrollar capacidades nacionales en inteligencia artificial desde la educación primaria hasta la formación avanzada de investigadores y especialistas; garantizar el uso ético, seguro y responsable de la IA mediante marcos de gobernanza alineados con estándares internacionales; y la creación de “startups” tecnológicas; la aplicación de la IA para potenciar sectores clave, entre otros.
Una estrategia que hay que llevar a al práctica, algo para lo que el presidente de Panamá animaba a los empresarios "a invertir, a adoptar estas herramientas en sus operaciones y a capacitar a sus trabajadores, porque cada empresa que se moderniza fortalece a todo el país".
