Tesla anunció el pasado 3 de julio que su Robotaxi ya circulaba en Miami, el primer mercado de la compañía fuera de Texas y California. El mensaje en la cuenta oficial de X fue breve: “Robotaxi now in Miami”.
Un anuncio sin mucho detalle que escondía lo limitado del lanzamiento. Tan solo operan en 36 kilómetros cuadrados, en los corredores entre Doral y Sweetwater. Es decir, Miami Beach, el aeropuerto, el centro de la ciudad y Brickell, además de la mayor parte del condado de Miami-Dade no tenían servicio.
El vehículo es un Model Y sin conductor.
Apenas una semana después del estreno en Miami, el 21 de julio, Tesla activó el servicio también en Tampa y Orlando, para así asegurar las tres urbes más pobladas de Florida.
La expansión llega justo antes de la presentación de resultados trimestrales de Tesla. En Austin, el primer mercado de Tesla y el más maduro, empezó con 17 vehículos y llegó a 25 a finales de abril. En Dallas son solo cuatro, casi una anécdota. En Florida apenas son 20 más.
Esperas demasiado largas
Una de las quejas más repetidas por los usuarios es la demora en atender los viajes, hasta 15 minutos de espera. Musk deriva la responsabilidad a las autoridades y sus requerimientos de seguridad.
El contraste con Waymo resulta evidente. Como ya se contó en este medio de comunicación, operan en Miami desde principios de 2026 y abrieron el servicio al público general en Miami y Orlando el 15 de abril. Su flota alcanza los 3.000 vehículos en el país y ha superado más de medio millón de trayectos.
Robotaxi en Miami Beach.
La temporada veraniega, llena de tormentas, con lluvias torrenciales, ha sido uno de los puntos negros de Waymo. Tesla, con más experiencia en el sector de consumo, usa su sistema Full Self-Driving (FSD), un software que promete mejorar para convertirse en el equivalente a los taxis. Tesla cuenta con una pieza diferencial, la conexión a Internet vía satélite de Starlink.
