Los Ángeles (EEUU)
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Las claves

Colossal Biosciences, startup fundada en Texas en 2021 con la misión de recuperar especies extintas, anunció un nuevo experimento realizado con éxito que podría representar un paso decisivo para traer de vuelta aves desaparecidas como el dodo y el moa.

La empresa ha recaudado más de 628 millones de dólares en inversión y ya es considerada un unicornio tecnológico, al haber superado una valoración superior a los 1.000 millones de dólares.

En octubre de 2024, la compañía anunció uno de sus hitos más llamativos: el nacimiento de tres cachorros con rasgos genéticos inspirados en el “dire wolf” o lobo terrible, una especie prehistórica que desapareció hace aproximadamente 13.000 años.

Para desarrollar ese proyecto, los investigadores obtuvieron ADN antiguo procedente de fósiles y compararon el genoma del “dire wolf” con el de lobos actuales. Posteriormente, mediante herramientas de edición genética CRISPR aplicadas sobre células de lobo gris moderno, los científicos lograron generar embriones modificados que fueron implantados en madres sustitutas.

Ahora, la startup ha dado nuevos pasos para avanzar en proyectos relacionados con aves extinguidas como el dodo y el moa. Para ello, desarrolló un huevo artificial que podría sentar las bases para incubar embriones fuera de un cascarón biológico tradicional.

El sistema sintético de incubación está compuesto por una membrana de silicona semipermeable alojada dentro de una estructura rígida hexagonal. Este diseño fue creado específicamente para reproducir las propiedades de intercambio de gases y retención de humedad presentes en una cáscara natural, permitiendo así mantener condiciones adecuadas para el desarrollo de los embriones.

El resultado del experimento fue la incubación exitosa de 26 polluelos sanos utilizando este sistema artificial, según informó la compañía a mediados de mayo de 2026. Sin embargo, Colossal no ha revelado públicamente la tasa total de éxito ni el número completo de intentos realizados.

“Se trata de una membrana extremadamente especializada y muy delgada que permite un intercambio de gases altamente eficiente, algo para lo que la cáscara de huevo está diseñada de manera extraordinaria”, explicó Andrew Pask, director científico de biología de Colossal Biosciences, en un comunicado.

El sistema creado por los científicos incorpora además una pequeña ventana transparente en la parte superior del huevo artificial. Esto permite observar directamente el desarrollo embrionario sin alterar el ambiente interno.

Trayectoria anterior

En el pasado ya se habían realizado intentos para desarrollar ambientes de incubación artificial mediante recipientes plásticos, películas protectoras y cáscaras donantes. No obstante, muchos de esos sistemas mostraron tasas bajas de éxito debido a problemas de escalabilidad y a los riesgos asociados con el uso de oxígeno suplementario.

Este avance representa uno de los antecedentes más importantes en los esfuerzos de “desextinción” de especies. En teoría, el huevo artificial funcionaría como una cámara de incubación durante etapas posteriores del desarrollo embrionario, aunque no sería el punto donde se realizan las modificaciones genéticas.

Para producir aves similares al dodo o al moa gigante, los científicos deberán intervenir genéticamente las células en fases muy tempranas del proceso biológico.

El siguiente paso consistirá en identificar especies actuales que puedan actuar como sustitutas biológicas debido a su cercanía genética con las aves extintas. En el caso del dodo, Colossal aseguró haber cultivado con éxito células germinales primordiales de una paloma doméstica común, genéticamente relacionada con la paloma de Nicobar, considerada una de las especies vivas más cercanas al desaparecido dodo.

En el caso del moa gigante, la compañía todavía no ha seleccionado una especie sustituta definitiva. Sin embargo, entre los principales candidatos se encuentran actualmente el emú y el tinamú.

Aunque el objetivo de traer nuevamente a la vida a especies extintas todavía parece lejano y enfrenta desafíos científicos y éticos, la tecnología desarrollada por Colossal Biosciences podría desempeñar un papel relevante en la conservación de especies en peligro de extinción.

Los expertos consideran que herramientas como la edición genética y los sistemas avanzados de incubación podrían ayudar en el futuro a fortalecer especies vulnerables o aumentar su resistencia frente a enfermedades y cambios ambientales.