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Las claves

Latinoamérica no quiere dejar pasar las oportunidades que la inteligencia artificial ofrece y así lo ha demostrado con iniciativas tan numerosas como variadas en este terreno; desde leyes para su desarrollo a su propio modelo LLM. Muestras de que la región avanza en la adopción de esta tecnología que no solo permite incrementar la productividad de las organizaciones sino que además posibilita una toma de decisiones más ágil y eficaz.

Así, un análisis del World Economic Forum y McKinsey analiza el potencial que esta tecnología ofrece y señala que el avance en la adopción de la IA en toda la región podría aumentar la productividad entre un 1,9% y un 2,3% anual, y generar un valor económico adicional estimado de entre 1,1 y 1,7 billones de dólares cada año.

Cerca del 60% de ese potencial provendrá de la IA analítica, la cual generará entre 0,6 y 1 billón de dólares en valor anual. En el caso de la IA generativa, la estimación se sitúa entre los 500.000 y 700.000 millones de dólares adicionales.

Entre los casos de uso de la IA que el informe ha tomado como ejemplo se señalan ejemplos de uso de drones y analítica con IA para el reconocimiento de terrenos y la mejora de suelos en la agricultura de Argentina, Brasil y Uruguay o en el caso de Chile cómo aplicar esta tecnología en la minería para optimizar el análisis geológico y la seguridad laboral.

Sin embargo y pese a todos estos innovadores proyectos y a la creciente adopción de la IA en Latinoamérica, el análisis del World Economic Forum y McKinsey muestra que el impacto económico real y la captura de valor siguen siendo limitados y en general no caminan de forma pareja. De hecho, el informe apunta que solo el 23% de las organizaciones latinoamericanas está generando algún valor económico con el uso de la IA, y solo el 6% en toda la región reporta una creación de valor significativa.

Un impacto que además solo están experimentando las grandes compañías mientras que seis de cada diez pequeñas y medianas empresas (pymes) informan que no están generando ningún valor medible a partir de la IA.

Para acelerar el impacto de esta tecnología y, especialmente, permitir captar un valor real en el negocio de las empresas latinoamericanas, desde el World Economic Forum se proponen cuatro áreas clave de acción como definir estrategias de IA implementables y centradas en “reimaginar los procesos empresariales básicos y los modelos de negocio en su totalidad, en lugar de limitarse a buscar herramientas de productividad incremental”, señalan.

Además es esencial “una planificación responsable del uso del suelo, el agua y la energía” así como mejorar la capacidad de generación y distribución eléctrica para conectar mejor la oferta y la demanda.

Una hoja de ruta en la que el organismo señala la necesidad de expandir la conectividad en las zonas rurales y asegura que “en lugar de intentar competir con otras regiones por los últimos avances en IA a corto plazo, América Latina podría beneficiarse primero de la aplicación de tecnologías de frontera al contexto regional. Los portales de datos nacionales, actualizados e integrales, pueden apoyar este proceso de adaptación proporcionando los insumos regionales que los modelos pueden transformar en conocimientos prácticos”.

La lista de recomendaciones también recoge la importancia de fomentar el talento en la región y apunta que “las empresas de la región deben crear planes de carrera para los especialistas en IA y capacitar a sus empleados actuales en todos los niveles” así como, a nivel país, a que se actualicen los planes de estudio para alinearlos con la demanda de competencias básicas.

Por último, en el informe se pone de manifiesto la necesidad de fomentar marcos regulatorios armonizados, financiación innovadora, cooperación entre países y participación de bancos de desarrollo para crear ecosistemas de IA más fuertes.