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La inteligencia artificial (IA) está transformando cualquier compañía y sector pero, en el caso de Colombia, esto se hace especialmente evidente en las telecomunicaciones que están acelerando su digitalización gracias a esta tecnología.

Entre otras tendencias esta es una de las principales conclusiones que muestra el Estudio sobre el uso e impacto de la IA publicado por la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC) de Colombia donde los datos aportados apuntan a que las operadoras de telecomunicaciones del país "están avanzando con rapidez desde aplicaciones básicas hacia soluciones de alto impacto operativo y financiero, rediseñando redes, modelos de negocio y experiencia de cliente en un contexto global extremadamente competitivo".

De hecho y tras años en los que la adopción de la IA en las telco se centró fundamentalmente en chatbots y asistentes virtuales para atención al cliente, el estudio de la CRC destaca que hoy "algunos operadores están migrando hacia una inteligencia operativa y financiera: el uso de IA para la predicción de tráfico, la gestión energética dinámica en las redes y la detección de fraudes o anomalías en tiempo real".

En ese sentido, se pone de relieve una tendencia hacia la automatización operativa de las redes, según lo describieron algunos PRST, como la evolución hacia redes autónomas que se "auto-reparan" y optimizan parámetros en tiempo real, lo que apunta al inicio del uso de inteligencia artificial para operaciones de infraestructura TI (denominada en la industria como AIOps) y automatización en la ingeniería de la red de telecomunicaciones.

Paralelamente, en las empresas del sector telco colombiano la eficiencia energética ha emergido como un caso de uso de la IA prioritario y de alto impacto financiero, trascendiendo la responsabilidad social corporativa.

"Algunos operadores están implementando modelos predictivos no solo para monitorear el consumo, sino para ejecutar el apagado dinámico de celdas y componentes de la red en momentos de baja demanda de tráfico. Esta capacidad de gestionar la infraestructura de manera elástica y automatizada podría generar viabilidad financiera futura, especialmente de cara al despliegue de redes 5G que demandará una mayor densidad de equipos y consumo energético", afirma la CRC.

Claro ejemplo de ello es el hecho de que las telco colombianas planean elevar su gasto en IA doce veces en los próximos cinco años respecto al periodo 2020–2025, impulsadas por la necesidad de redes más densas y eficientes ante la llegada del 5G y la creciente demanda de conectividad avanzada, según la CRC.

La importancia del dato

Sin embargo, siguen existiendo importantes desafíos como uno prácticamente presente siempre que se habla de inteligencia artificial: la calidad y acceso al dato. Algo que también pone de manifiesto el informe que apunta que "a pesar de las intenciones de inversión, el sector enfrenta el desafío de unificar información aislada proveniente de sistemas antiguos (silos de datos heredados), la cual es requerida por la IA avanzada para poder operar con precisión".

Además, añade que existe una preocupación latente en el área directiva de las compañías sobre la pérdida de control estratégico al depender de modelos de IA de terceros (consumidos como "cajas negras"), suministrados por grandes proveedores tecnológicos externos para la operación de infraestructura nacional. "Esto plantea nuevos retos en términos de soberanía tecnológica y ciberseguridad", se asegura.

Colombia, como se explica en el informe, se encuentra en una etapa inicial de construcción de un marco normativo para la inteligencia artificial.

"Aunque existen normas relevantes en materia de protección de datos, derechos digitales y prevención de violencia en entornos digitales, estas disposiciones son fragmentarias y no abordan de manera completa los riesgos y responsabilidades asociados al uso de sistemas de IA. Esta situación genera incertidumbre jurídica tanto para los operadores como para los usuarios, especialmente en sectores regulados como es el de las telecomunicaciones", afirman desde la Comisión.

La clave, la regulación

En ese sentido, opinan que la ausencia de un marco normativo general puede limitar la capacidad del Estado para garantizar trazabilidad, prevenir riesgos, sesgos y establecer responsabilidades claras frente a daños ocasionados por sistemas automatizados. Por ello, consideran "prioritario avanzar hacia una normativa integral que incorpore principios de transparencia, seguridad y no discriminación, armonizada con estándares internacionales y complementada con mecanismos de innovación regulatoria para promover el desarrollo y la implementación responsable de nueva tecnología".

Para ello, destacan además el valor de los sandbox regulatorios una herramienta presentada por la CRC "que permite flexibilizar temporalmente ciertas obligaciones regulatorias para proyectos innovadores bajo condiciones controladas. Esta iniciativa no solo fomenta la innovación, sino que también permite evaluar en la práctica los impactos y riesgos de tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial conversacional, asegurando que se mantengan los principios de protección al usuario y transparencia".