Imagen de la mesa redonda 'Crecimiento, cohesión e incertidumbre', en la apertura del Wake Up, Spain! Wake Up, Europe! 'Crecimiento, cohesión e incertidumbre'.
Las 15 claves de la economía de la inteligencia artificial de 'Wake Up, Spain!'
Europa tiene los valores y el talento para liderar la IA, pero le falta actuar como un bloque único antes de que se cierre la ventana de oportunidad, según los directivos de Oracle, Kyndryl, Telefónica, BlackRock y Microsoft reunidos en 'Wake Up, Spain!'.
Más información: Europa debe "despertar" y "espabilar" para no perder el tren de la autonomía estratégica y una IA con valores
El Palacio de Linares es un lugar que, a priori, no relacionaríamos con una tecnología de vanguardia como la inteligencia artificial. No obstante, y por esta semana, la sede de la Casa de América se convierte en un bullicioso coto de ideas, reflexiones y previsiones sobre el devenir de esta herramienta que tantas expectativas como recelos genera.
Durante la primera jornada de la sexta edición de Wake Up, Spain!, el foro económico organizado por EL ESPAÑOL, Invertia y DISRUPTORES, la inteligencia artificial se convirtió por derecho propio en el hilo conductor de casi todas las conversaciones. De las mesas redondas y entrevistas celebradas el primer lunes emergió un diagnóstico colectivo sobre el lugar que ocupa Europa -y España- en la carrera global por la IA.
Lo que sigue son quince de las principales claves sobre la IA que dejó esa jornada inaugural y que sientan las bases de un debate a gran escala del que nuestro tejido productivo debería salir reforzado.
Los valores europeos como ventaja competitiva real
Federico Linares, presidente de EY, explicó que el activo más diferencial de Europa en la carrera por la inteligencia artificial tiene que ver con el ámbito cultural: "La gran ventaja competitiva que tiene Europa son nuestros valores humanistas ilustrados y de libertades universales", afirmó.
Para Linares, la IA no es sólo una solución, también puede ser un riesgo, y esa tensión se gestiona mejor desde una tradición que pone al ser humano en el centro: "Somos nuestros propios amos y esclavos".
La batalla no es regulatoria, es de poder
Carme Artigas, senior fellow del Belfer Center de la Harvard Kennedy School y exsecretaria de Estado de Digitalización, fue contundente al afirmar que Europa ha ganado la batalla legislativa de la IA pero ha perdido la batalla de la narrativa.
"Hay que liderar la IA ética, la que genera confianza. No existe defensa europea sin sostenibilidad energética y control de los datos industriales (...) La batalla no es por la regulación. Es una batalla de valores y de equilibrio de poder. Y es una batalla que Europa no se puede permitir perder", explicó Artigas.
La IA ya multiplica por tres la capacidad productiva
Paco Salcedo, presidente de Microsoft España, desgranó cómo el uso interno de la inteligencia artificial ha triplicado los servicios que Microsoft es capaz de producir.
Lejos de ver amenazas en la tecnología, Salcedo reivindicó que "no hay ningún cambio tecnológico que frene la economía" y señaló que la ciudadanía, con su adopción masiva de herramientas de IA, está presionando a empresas y administraciones para que aceleren su propia transformación: "Hay una gran oportunidad para crear campeones europeos que generen ventajas competitivas".
La soberanía tecnológica pasa por las reglas propias
Albert Triola, CEO de Oracle España, desplazó el debate sobre soberanía del terreno de la infraestructura al terreno normativo. Para él, "la soberanía tecnológica europea puede y debe focalizarse en tener sus propias reglas y proteger sus datos".
En su opinión, el factor que determinará el éxito o el fracaso no será quién fabrica los semiconductores, sino quién es capaz de articular un equilibrio entre innovación, intercambio de conocimiento y colaboración público-privada.
La fragmentación europea es el enemigo invisible
Luis Furnells, presidente del Grupo Oesía, plantea esta revolución como lo que considera el "desafío histórico" pendiente: 27 países que siguen pensando de manera distinta no pueden competir contra bloques tecnológicos cohesionados. "Es necesaria una visión única y coherente para apostar por una Europa cohesionada tecnológicamente hablando", reclamó.
Furnells subrayó que las universidades y la industria europeas generan el talento necesario para hacerlo, pero que sin colaboración público-privada ese talento se diluye.
La IA es un elemento estructural del negocio
Horacio Morell, presidente de IBM para España, Portugal, Grecia e Israel, "Son cien años apostando por este país; ahora queremos pasar de la experimentación con la IA a su ejecución y escalado", afirmó. El reto que identificó es el que más silenciosamente lastra a las organizaciones: "La mayoría de las empresas usan modelos que están entrenados con datos públicos, que son sólo el 1% de los disponibles, y no se ven reflejadas en ellos".
Horacio Morell, presidente de IBM España, Portugal, Grecia e Israel, durante su intervención en la segunda jornada del Wake Up, Spain! Wake Up, Europe! 'Crecimiento, cohesión e incertidumbre'.
IBM trabaja ya con grandes compañías -Banco Santander o Naturgy entre ellas- para adaptar esos desarrollos a realidades concretas, porque el objetivo no es la tecnología más avanzada, sino la más útil: "Hay que sacar valor de los datos y utilizar procesos de tecnología de toda la vida que pueden hacerlo", señaló Morell, reivindicando el papel todavía crítico de infraestructuras como el mainframe.
Inteligencia artificial de confianza, a escala industrial
Jason Rees, vicepresidente senior de Ingeniería Tecnológica de Oracle para EMEA, explicó la estrategia full-stack de la compañía: infraestructura, datos y aplicaciones integradas bajo un mismo principio, "integrado, no añadido". Sus superclusters pueden albergar hasta 130.000 GPUs, con capacidad de llegar a 800.000 con el nuevo servicio Zeta Scale 10.
Jason Rees, vicepresidente senior de Ingeniería Tecnológica de Oracle en EMEA.
Rees señaló que "el verdadero premio está en el acceso a los datos empresariales que residen en las bases de datos de los clientes".
La IA agéntica ya no es ciencia ficción: está rediseñando operaciones
David Soto, presidente de Kyndryl para España y Portugal, fue más allá de la inteligencia artificial generativa que todo lo inunda para adentrarse en la siguiente era de esta tecnología: "La IA agéntica es ya una realidad y la estamos utilizando tanto para conseguir eficiencias en la actividad de las empresas como para rediseñar la tecnología con la que se opera".
Para Soto, el contexto de complejidad geopolítica y tecnológica ha ensanchado la brecha entre empresas ganadoras y perdedoras: "Están los que tratan de protegerse y los que son proactivos y se lanzan a navegar estas complejidades".
Gobernanza de datos: la condición previa que nadie puede saltarse
Soto introdujo otro matiz crítico en referencia a la gobernanza como un imperativo antes de desplegar cualquier sistema de IA: "No podemos cometer errores pasados. Hay que saber cómo se monetiza la tecnología que se está utilizando y ser eficientes. La IA no versa sólo sobre reducir costes, sino también sobre la creación de valor añadido".
David Soto, presidente de Kyndryl España y Portugal, durante su intervención en la primera jornada del Wake Up, Spain! Wake Up, Europe! 'Crecimiento, cohesión e incertidumbre'.
La ciberseguridad, muy ligada a lo anterior, se hace fuerte en un ecosistema donde "prácticamente todos los ciberataques apuntan a la capa de infraestructura".
Nunca una tecnología había generado tanta disrupción tan rápido
Borja Ochoa, presidente ejecutivo de Telefónica España, ofreció quizás la definición más rotunda del momento histórico que atravesamos: "Nunca hemos vivido una tecnología que tenga tanto impacto, genere tanta disrupción y que esté evolucionando sobre todo de forma tan rápida".
Borja Ochoa, presidente de Telefónica España.
Para Ochoa, la IA convive en la agenda de Telefónica con las oportunidades que abre el aumento del gasto en defensa -5G para entornos de combate, ciberseguridad crítica-, pero el vector tecnológico que atraviesa todo es el mismo: la capacidad de la inteligencia artificial para transformar infraestructuras, comunicaciones y modelo de negocio simultáneamente.
La IA como tendencia de inversión estructural a largo plazo
Luis Megías, responsable de BlackRock Iberia, defendió a su vez que la inteligencia artificial no es una apuesta especulativa sino una de las grandes tendencias de inversión secular, junto al crecimiento demográfico y la transición energética.
"El crecimiento demográfico, la Inteligencia Artificial o la transición energética son oportunidades para posicionarse de cara a los próximos años en un mundo cada vez más fragmentado", señaló. Megías gestiona activos por valor de 55.000 millones de euros en nombre de clientes españoles y, en su lectura, el optimismo sobre la economía española -que BlackRock sostiene desde hace casi dos años- se sustenta precisamente en la capacidad del país para aprovechar esas olas transformadoras.
La IA obliga a reimaginar el empleo
Mercedes Oblanca, presidenta y CEO de Accenture España y Portugal, ahondó en el impacto laboral de la inteligencia artificial: "La inteligencia artificial supone un catalizador de cambio sin precedentes". La directiva reconoció abiertamente que el impacto sobre el mercado de trabajo es ya visible, especialmente en los empleos intermedios basados en tareas repetitivas, pero rechazó la lectura apocalíptica: "No podemos negar que va a haber tareas que se van a automatizar, pero también se abre una oportunidad para generar no sólo valor económico y social, sino también en el ámbito laboral".
Mercedes Oblanca, presidenta y consejera delegada de Accenture España y Portugal.
Su concepto clave fue el de "cointeligencia": una era en la que el factor humano se combina con la IA "en todas sus formas", lo que, en su criterio, "va a conformar el nuevo paradigma empresarial que va a generar crecimiento en España y en Europa".
El valor de la IA está en la transformación, no en la eficiencia.
Víctor López-Barrantes, CEO de NTT Data para España y Portugal, introdujo una distinción que merece subrayarse en un momento en que muchas empresas reducen la IA a una herramienta para recortar costes: "El verdadero valor de la IA es en la transformación, no en la eficiencia, y para eso necesitamos gobernar la IA, que haya una regulación".
Víctor López-Barrantes, CEO de NTT Data, durante su intervención en la segunda jornada del Wake Up, Spain! Wake Up, Europe! 'Crecimiento, cohesión e incertidumbre'.
Lejos de frenar la inversión ante la incertidumbre geopolítica, López-Barrantes apostó por la acción: "Hay que ponerse las pilas: no parar, seguir invirtiendo, crear arquitecturas agénticas, gobernarlas bien y todo para conseguir el retorno que nos están prometiendo." Su posición sobre el empleo fue igualmente clara: NTT Data contrató 3.600 personas el año pasado y seguirá creciendo, porque "la oportunidad de la IA es hacer mucho más con más".
España puede ser el hub de datos de toda Europa, pero tiene que creérselo
Francisco Ramírez, Country Managing Director de Data4 y secretario general de SpainDC, puso sobre la mesa que España tiene una posición envidiable como epicentro europeo de centros de datos -con Madrid mirando ya de tú a tú a los históricos FLAP de Frankfurt, Londres, Ámsterdam y París-, pero le falta confianza en sí misma.
Francisco Ramírez, Country Managing Director de Data4.
"Tenemos muchas características diferenciales, como la ubicación geográfica, los cables submarinos, las energías renovables y el talento. Nos falta creérnoslo", señaló. Toda esa infraestructura física es, en última instancia, la base material sobre la que se ejecuta la inteligencia artificial: sin centros de datos, no hay IA a escala industrial, y Ramírez proyectó un crecimiento exponencial del sector al menos hasta 2030.
Un cambio equiparable a la llegada de la electricidad
Jeff Bullwinkel, vicepresidente y director jurídico adjunto de Asuntos Corporativos, Externos y Legales de Microsoft para EMEA, llegó al Wake Up, Spain! con datos y compromisos contractuales sobre la mesa. España es el sexto país del mundo en adopción de inteligencia artificial, subrayó, y la IA es comparable en trascendencia histórica a la electricidad: "Es una tecnología que vale para todo, igual que la electricidad, se puede incorporar y adoptar en todos los sectores de la economía de forma interesantísima".