Una imagen de María del Carmen Castillo.
María del Carmen Castillo destaca la creación de 28.000 plazas online de FP para llegar a toda Andalucía
La consejera de Desarrollo Educativo y Formación Profesional de la Junta de Andalucía ha subrayado que la FP debe servir para fijar población en el territorio, generando oportunidades sin obligar a desplazarse.
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La consejera de Desarrollo Educativo y Formación Profesional de la Junta de Andalucía, María del Carmen Castillo Mena, sitúa a Málaga como uno de los mejores ejemplos del potencial andaluz para generar talento. “Málaga es una tierra que representa como pocas la capacidad de Andalucía para el talento. Es una referencia", ha afirmado, subrayando que hablar de formación profesional es, en realidad, hablar de oportunidades y de futuro.
Castillo Mena ha sido la encargada de inaugurar la segunda jornada del V Foro de Educación, Innovación y Economía de EL ESPAÑOL de Málaga, celebrado en el Centre Pompidou.
Desde su experiencia, ya que dedica "el 90% del tiempo a esta materia", ha insistido en que el impulso a la FP requiere políticas públicas que conecten de forma directa la educación con la innovación. En ese sentido, ha defendido que la formación profesional andaluza atraviesa “uno de sus momentos más sólidos, ambiciosos y transformadores”.
No se trata de una línea secundaria, sino de una apuesta estratégica: “Tiene que serlo porque conecta la educación con la economía real, con la empleabilidad, el talento y las necesidades de nuestras empresas”.
Castillo Mena ha destacado el cambio de percepción que ha vivido la FP en los últimos años. “Antes no era una opción, era una alternativa. Hoy los ciclos formativos de grado medio y superior y los cursos de especialización son una opción real dentro del sistema educativo”. A su juicio, se está dejando atrás esa mirada secundaria para consolidarla como una vía de primer nivel.
Ese salto cualitativo se apoya también en un crecimiento sostenido. Andalucía ha pasado de 120.000 plazas públicas de FP en 2018 a 168.000 en 2026, lo que supone un incremento de 50.000 plazas, un 40% más en siete cursos.
A ello se suma un aumento del 31% en cursos de especialización, con un total de 197 titulaciones distintas, que cubren el 90% del catálogo nacional. “Hemos crecido con amplitud y con diversificación”, ha señalado, recordando además que ocho de cada diez alumnos cursan FP en centros públicos.
En este punto, la consejera ha defendido el papel complementario de la enseñanza privada. “Es muy necesaria para el progreso económico y para seguir avanzando como sociedad”, ha indicado, aunque rechaza de plano cualquier idea de privatización: “No estamos privatizando el sistema de FP, estamos apostando por la FP pública mientras otras entidades también apuestan por un sector fundamental como es el de la enseñanza”.
La red pública cuenta con cerca de 800 centros repartidos por toda Andalucía, lo que permite vertebrar el territorio y llegar prácticamente a todos sus rincones. El sistema funciona de forma similar al universitario, permitiendo que cualquier estudiante solicite plaza en cualquier provincia o municipio, según ha apuntado.
María del Carmen Castillo Mena, consejera de Desarrollo Educativo y FP de la Junta de Andalucía
Más allá de las cifras, Castillo Mena ha insistido en que el crecimiento responde a una planificación “con criterio”. La oferta formativa se orienta hacia sectores con presente y futuro, sin olvidar ámbitos tradicionales clave como el agroalimentario, la hostelería o determinadas industrias que siguen demandando personal cualificado. “Se trata de anticipar necesidades, escuchar al tejido productivo y planificar en función de las oportunidades de empleo”.
En esa línea, la Junta ha duplicado el presupuesto destinado a innovación en FP hasta alcanzar los dos millones de euros. Se trata de proyectos colaborativos entre centros públicos y empresas que buscan acercar la formación a los retos reales del mercado laboral. “Queremos romper con la idea de una FP como espacio cerrado”, ha afirmado, apostando por un modelo dual, abierto y en diálogo permanente con la economía.
La innovación pasa también por la incorporación de nuevas tecnologías. La consejera ha destacado el impulso a la capacitación del profesorado y la introducción de herramientas vinculadas a la inteligencia artificial, tanto dentro como fuera del aula.
Estas iniciativas incluyen jornadas de innovación, diseño de actividades creativas y reflexión sobre los retos éticos del uso de la IA en educación. “No viene a sustituir a los docentes, sino a apoyarlos”, ha puntualizado.
La conexión con el tejido empresarial es otro de los pilares del modelo. Para reforzarla, la Junta está firmando convenios con entidades y empresas, además de asumir el coste y la gestión de la Seguridad Social del alumnado en prácticas.
Según los datos aportados por la consejera, casi la mitad de los titulados de FP encuentra empleo en el plazo de un año tras obtener su título, y en muchos casos en puestos relacionados con su formación. A los cuatro años, esa cifra se aproxima al 70%.
A este impulso se suma un objetivo clave: hacer frente al reto demográfico. La consejera ha subrayado que la FP debe servir para fijar población en el territorio, generando oportunidades sin obligar a desplazarse. En esta línea, la oferta seguirá creciendo hasta alcanzar las 200.000 plazas de nuevo ingreso.
El próximo curso, además, se reforzará especialmente la modalidad a distancia, con 28.000 nuevas plazas pensadas para facilitar el acceso a la formación desde cualquier punto de Andalucía.
Castillo Mena ha admitido que el gran desafío sigue siendo la orientación. “Si nadie sabe que existen estas plazas, no sirven de nada”, ha advertido. Por ello, la Junta incorporará 100 nuevos orientadores para mejorar la información al alumnado y lograr el respaldo de las familias, clave para consolidar la FP como una opción de primer nivel.