De izquierda a derecha: Elvira Báez, directora educativa del Colegio Novaschool Añoreta; Alba Rosado, redactora en EL ESPAÑOL de Málaga y Miguel Briones, delegado provincial de Educación de la Junta de Andalucía.
La prevención, la inteligencia emocional y los riesgos de la tecnología copan el debate para acabar con el acoso escolar
Los ponentes de la conversión han resaltado que la concienciación sigue incrementándose en familiares y alumnos.
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La primera jornada del V Foro de Educación, Innovación y Economía de EL ESPAÑOL de Málaga ha terminado intentando responder a una cuestión clave en el panorama actual de la educación y que repercute al conjunto de la comunidad educativa y la sociedad: ¿cómo acabamos con el acoso escolar?
Para intentar responder a ella, Elvira Báez, directora educativa del Colegio Novaschool Añoreta y Miguel Briones, delegado provincial de Educación de la Junta de Andalucía han charlado sobre esta cuestión en una más que importante conversación.
Ambos han resaltado que este acoso va más allá de las aulas y han incidido en la importancia de prevenirlo tanto dentro de los centros docentes como en los lugares de ocio. Para ello, Báez apuntaba a la experiencia de los profesores como una de las principales armas.
"El acoso no se ve tan fácilmente. Hay que trabajar sobre el alumno que está sufriendo la situación de acoso y sobre la clase", resaltaba la directora del Colegio Novaschool Añoreta, haciendo hincapié también en este último punto. "El grupo es muy importante porque el grupo siempre sabe lo que pasa", señalaba.
Briones ha hecho una recopilación rápida de los datos que reflejan el impacto del acoso en las aulas malagueñas. El delegado provincial de Educación de la Junta ha destacado que la provincia de Málaga ha registrado un total de 1003 denuncias de acoso en lo que va de curso 2025/26.
Aunque él mismo ha reconocido que es un dato que refleja una situación "insostenible" -y que dobla a los registros que se computaron a lo largo del pasado curso- también ha señalado que la cifra deriva, en parte, del aumento de la conciencia sobre este asunto en las familias y los alumnos.
Así, ha señalado que del total de denuncias, sólo 13 se han categorizado finalmente como casos de acoso por los centros educativos. En este sentido, ha recordado el balance del pasado curso: 574 denuncias de las que sólo 65 fueron reconocidos como casos considerados como tal.
Conversación a dos. ¿Cómo acabar con el acoso en los colegios?
Ambos miembros de la comunidad educativa han querido alertar de los casos de ciberacoso y de la expansión del acoso escolar al entorno tecnológico. "Es lo que más nos preocupa a todos", señalaba Báez.
"La parte digital ha conseguido cambiar la forma de relacionarse de nuestros adolescentes. Todo es mucho más impersonal, hay menos empatía, las relaciones son más superficiales...Hacen cosas que no serían capaces de hacer en persona", reiteraba la directora del Colegio Novaschool Añoreta.
Las cifras hablan claro: el 46% de los niños de diez años ya tienen teléfono y el porcentaje asciende al 75% a partir de los 12 años. Y esto abre un nuevo paradigma ante el que la comunidad educativa tiene que saber cómo actuar para atajar el ciberacoso.
Así lo asumía también el consejero de la Junta andaluza. Briones ha señalado que lo más urgente es modificar el protocolo actual de acoso, que data de 2011 y no incluye las herramientas necesarias para actuar en los casos actuales.
Educación emocional
Briones también ha incidido en otras recomendaciones que comparten los expertos que trabajan para la Junta, como que sea el alumno 'acosador' el que cambie de centro y no la víctima ante una situación de acoso escolar.
Así ambos intervinientes han incidido en la necesidad de educar y trabajar la convivencia y la inteligencia emocional desde el inicio de la etapa escolar, a los cero años. En este sentido, han destacado que los niños y jóvenes que ocupan actualmente las aulas necesitan un refuerzo en estas habilidades.
"Son distintos a nosotros, han vivido una realidad diferente y se merecen -y como sociedad lo merecemos- tener habilidades para conocerse entre ellos", ratificaba Báez.