Los participantes de la mesa redonda 'La gestión del agua en tiempos de abundancia', en el VI Foro Económico Español en Andalucía.
Los expertos llaman a "pensar en la sequía en tiempos de abundancia" ante "escenarios cada vez más extremos"
El agua regenerada o la instalación de desaladoras son algunas de las alternativas que se proponen para combatir los tiempos de escasez.
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La gestión del agua exige hoy más previsión que nunca. Esa ha sido una de las principales conclusiones de la mesa redonda 'La gestión del agua en tiempos de abundancia', celebrada este 17 de marzo en el marco de la segunda jornada del VI Foro Económico Español en Andalucía, organizado por EL ESPAÑOL, Invertia y EL ESPAÑOL de Sevilla.
Los participantes han coincidido en que, pese al actual contexto de lluvias y embalses llenos, el verdadero desafío pasa por no olvidar los ciclos de escasez y planificar con visión de largo plazo ante "escenarios cada vez más extremos".
Manuel Romero, consejero delegado de EMASESA, ha expuesto que la situación actual en Sevilla es "muchísimo mejor" que hace apenas dos años, cuando se atravesaba una sequía intensa y prolongada.
Mesa redonda. La gestión del agua en tiempos de abundancia
Ha explicado que, tras seis años de escasez, el sistema resistió sin necesidad de aplicar medidas drásticas como cortes o bajadas de presión, y que las recientes lluvias han permitido llenar los embalses hasta niveles que garantizan suministro durante "cuatro o cinco años incluso si no volviera a llover".
Romero ha razonado que esta abundancia supone un alivio, pero también ha advertido de que no debe llevar a la relajación.
Ha detallado que, aunque en los últimos meses se han recogido importantes volúmenes de agua, también se ha tenido que desembalsar una cantidad superior, lo que evidencia los límites de almacenamiento actuales.
En este sentido, ha apuntado que aumentar la capacidad sería positivo, aunque ha subrayado que EMASESA ya trabaja en alternativas como una desalobradora en el estuario del Guadalquivir para reducir la dependencia de las lluvias.
Asimismo, ha explicado que la concienciación ciudadana sigue siendo una herramienta clave, destacando que el sevillano mantiene una cultura del ahorro marcada por episodios históricos de sequía.
Ha añadido que la planificación es esencial para ser eficientes ahora que hay recursos disponibles, porque "cuando no tengamos, poco se puede hacer".
Estrés hídrico estructural
Por su parte, Antonio José Lara, director general de Agua de Cox, ha coincidido en que el contexto actual es positivo, pero ha advertido de que no deja de ser coyuntural.
Ha razonado que Andalucía y Murcia continúan siendo regiones con estrés hídrico estructural, por lo que la gestión no puede basarse en la emergencia, sino en la anticipación a "escenarios cada vez más extremos".
Lara ha explicado que, en los últimos años, se ha avanzado en "planificación, eficiencia y diversificación de recursos", con más reutilización y desalación, pero ha insistido en que el reto ahora es "consolidar una visión a largo plazo con inversión sostenida".
En este sentido, ha defendido el papel de la colaboración público-privada, señalando que las empresas pueden aportar tecnología, conocimiento y capacidad financiera para desarrollar infraestructuras que el sector público, por sí solo, no puede abordar con la misma rapidez.
Además, ha expuesto que aumentar la capacidad de embalse y mejorar el mantenimiento de las infraestructuras "es fundamental para ganar resiliencia tanto frente a sequías como a episodios de lluvias intensas".
También ha añadido que la gestión del agua debe abordarse de forma integral, sin atender a fronteras administrativas, y teniendo en cuenta retos como las inundaciones o la planificación urbana en zonas de riesgo.
Agua regenerada
En la misma línea, Ana Genaro, directora de Estrategia y Regulación de Hidralia (Grupo Veolia), ha explicado que Andalucía presenta una gran desigualdad territorial en disponibilidad de agua, con zonas como Huelva por encima del 90 por ciento de capacidad y otras como Almería en torno al 20 por ciento.
Ha razonado que esta variabilidad obliga a apostar por recursos alternativos, "como el agua regenerada", especialmente en áreas con alta demanda agrícola.
Genaro ha expuesto que proyectos como la planta de regeneración de Roquetas de Mar garantizan el suministro al sector agrícola y representan un ejemplo de adaptación a la escasez estructural.
Pensar en la sequía
Ha insistido en la necesidad de mantener una doble perspectiva: "pensar en la sequía en tiempos de abundancia" y en "cómo gestionar la abundancia durante los periodos de escasez".
Finalmente, ha explicado que los episodios de lluvias intensas, cada vez más frecuentes, también plantean desafíos, ya que requieren infraestructuras "capaces de retener y gestionar grandes volúmenes de agua en poco tiempo".
En conjunto, los ponentes han coincidido en que la gestión del agua en Andalucía ha mejorado, pero han advertido de que el verdadero reto es no caer en la complacencia.
Han defendido una estrategia basada en la planificación a largo plazo, la inversión continua y la colaboración entre administraciones, empresas y ciudadanía para afrontar un futuro marcado por la incertidumbre climática.