Santiago Olmo.
Olmo (Endesa): "Si el conflicto en Irán se alarga es posible que el precio en puntos de recarga del coche eléctrico aumente"
Apuesta por acelerar el proceso para instalar puntos de recarga.
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El coche puramente eléctrico o híbrido está esquivando cualquier impacto de la guerra en el Golfo Pérsico, que ha disparado el precio de combustibles y comprometido a los competidores de gasolina o diésel, pero la cosa puede cambiar si el conflicto se prolonga.
Lo advierte Santiago Olmo, responsable de E-Mobility Business Development de Endesa, encargado de cerrar el VI Foro Económico Español en Andalucía, organizado por EL ESPAÑOL, Invertia y EL ESPAÑOL de Sevilla.
Porque, ha razonado, si la tensión se extiende se puede ver encarecida la electricidad y, con ella, el coste de recargar los vehículos.
Santiago Olmo, responsable de E-Mobility Business Development de Endesa
"Es posible que veamos que los precios de venta en puntos de recarga aumenten", ha advertido. Es una circunstancia que, con todo, sigue haciendo a su juicio más ventajosa la elección de un coche eléctrico, aunque aún sea más caro.
Aunque para Olmo esta es apenas solo una de las cuatro barreras que identifica para que el vehículo eléctrico de el salto total en España, que va 'tarde'.
"Llevamos tres años de retraso en movilidad eléctrica respecto a Portugal", ha lamentado.
¿Qué frena el despegue? Junto al precio, tradicionalmente estaba la falta de infraestructura y autonomía de batería, pero son cuestiones que se están solventando.
Ahora, por ejemplo, la autonomía puede llegar a 500 kilómetros, y con respecto a los puntos de recarga, Olmo ha recordado que quien compra este vehículo suele tener uno en casa; en todo caso, ha agregado, hay actualmente un punto operativo por cada 15 coches eléctricos.
Pero hay un cuarto elemento que considera relevante, y es de naturaleza psicológica. "Es una cuestión no sé si de mentalidad, pero cuesta salir de la zona de confort. Llevamos muchos años con coches de gasolina, repostamos y nos vamos. Ese paradigma cambia, con el coche eléctrico se parece más a cargar el móvil y a la gente eso le cuesta".
En todo caso, cree que hay que acelerar en algunos procesos. Se tardan en torno a dos años en instalar el punto de recarga, aunque la cuestión de implementación física se reduce a un mes; el resto es burocracia que insta a agilizar.