Imagen de la mesa redonda 'La colaboración público-privada como fórmula: balance y perspectivas', en la primera jornada del VI Foro Económico Español en Andalucía.
Las empresas andaluzas demandan "más agilidad" a la administración: "No podemos estar pendiente de las urnas"
Los participantes de la mesa 'La colaboración público privada como fórmula' han coincidido en que su éxito dependerá de la capacidad de las administraciones para agilizar los procedimientos.
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La colaboración entre el sector público y el privado ha sido uno de los ejes de debate en el VI Foro Económico Español en Andalucía durante la mesa redonda titulada 'La colaboración público-privada como fórmula: balance y perspectivas', en la que han participado representantes del ámbito empresarial y energético.
Durante el debate, los ponentes han coincidido en destacar el potencial de esta fórmula para impulsar proyectos estratégicos, aunque han advertido de que la burocracia, la lentitud administrativa y algunos marcos regulatorios están frenando su desarrollo.
José Manuel González, presidente de Cesur, ha diferenciado entre la cooperación institucional y lo que ha calificado como interferencias en la actividad empresarial.
Mesa redonda. La colaboración público-privada como fórmula: balance y perspectivas
"Hay una cosa que es la colaboración público-privada y hay otra cosa que es la obstaculización pública", ha afirmado, al tiempo que ha criticados algunos episodios recientes de intervención política en empresas.
En su opinión, aunque los tiempos políticos y empresariales son "radicalmente diferentes", la cooperación entre ambos ámbitos puede aportar soluciones a problemas reales de la ciudadanía si existe un marco ágil de entendimiento. "Las empresas no pueden estar pendientes de las urnas", ha advertido.
González también ha señalado el exceso de burocracia como uno de los principales obstáculos. "Europa es burocracia, somos expertos en generar reglas", ha señalado, aunque ha reconocido que muchas de ellas se crean para garantizar la igualdad.
A su juicio, el problema radica en que el entramado administrativo hace que cualquier decisión se convierta en un proceso demasiado largo, lo que reduce el impacto real de algunas políticas públicas, especialmente en el caso de las subvenciones.
Ley de desindexación
Desde el sector de las infraestructuras, el director general de Construcción del Grupo Martín Casillas, Ignacio Martín, ha advertido de que el marco regulatorio actual está limitando la puesta en marcha de grandes proyectos en España.
Según ha explicado, la ley de desindexación aprobada en 2017 ha reducido de forma significativa la rentabilidad de las concesiones públicas, lo que desincentiva la inversión privada.
"Ahora mismo la rentabilidad de muchos proyectos está en torno al 5%. Hoy día ningún accionista financia un proyecto con esa rentabilidad", ha asegurado.
Martín ha expuesto que esta situación provoca un bloqueo en la financiación de proyectos de colaboración público-privada. "Ningún banco quiere financiar una concesión si el proyecto solo puede ganar un 5%", ha señalado.
A su juicio, más que acelerar los procedimientos administrativos —que considera necesarios por su carácter garantista—, el reto pasa por modificar algunos marcos legislativos que actualmente actúan como freno.
Desinformación
En el ámbito energético, el director general de Comercialización y Distribución de Energía de Cox, Joaquín Monfort, ha destacado la buena disposición de las administraciones locales a colaborar con el sector privado, aunque ha reconocido que la ejecución de los proyectos suele alargarse en el tiempo.
"Hay muy buena acogida cuando explicamos proyectos en los ayuntamientos, pero muchas veces existe desinformación sobre las soluciones o incluso sobre los fondos europeos disponibles", ha señalado.
En su experiencia, el principal problema aparece en la fase administrativa. "Desde que hacemos la primera visita hasta que se instalan las primeras placas solares pueden pasar dos años", ha insistido, refiriéndose a proyectos de comunidades energéticas.
"Hay mucha voluntad, pero llevar los proyectos a la práctica cuesta mucho", ha sopesado.
Diferentes ritmos
Por su parte, el director de Relaciones Institucionales de Endesa en Andalucía y Extremadura, Alfonso Vargas, ha subrayado que uno de los principales retos de esta cooperación es la diferencia de ritmos entre la administración y la empresa privada.
"La velocidad de la administración pública y la velocidad de la empresa privada no tienen nada que ver", ha afirmado.
Vargas ha señalado que, aunque se han producido avances en simplificación administrativa y en iniciativas como las unidades aceleradoras de proyectos, el sistema sigue arrastrando problemas estructurales, entre ellos la falta de recursos en muchas administraciones, especialmente en el ámbito local.
"El problema no es solo la burocracia, también es que muchas veces no hay personal suficiente para tramitar los proyectos", ha apuntado.
El directivo de Endesa ha puesto como ejemplo el proceso de planificación de infraestructuras eléctricas en España, que calificó como "excesivamente largo y garantista", con múltiples fases de información pública e informes técnicos que retrasan su aprobación durante años.
En conjunto, los participantes han coincidido en que la colaboración público-privada seguirá siendo clave para abordar retos como la transición energética, el desarrollo de infraestructuras o la transformación urbana.
Sin embargo, también han advertido de que su éxito dependerá de la capacidad de las administraciones para agilizar los procedimientos, adaptar los marcos regulatorios y dotar de más recursos a la gestión pública.