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En un tiempo en el que el relato pesa sustancialmente más que los propios acontecimientos históricos, el cine y la literatura han terminado por consolidarse como herramientas de transformación y de comunicación masiva, "más poderosas que la espada", como se rezaba en Richelieu.

Bajo esta premisa se desarrolló la mesa redonda encargada de clausurar la jornada ‘Madrid, capital de la Hispanidad’, un evento celebrado en la sede de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid.

Durante el coloquio, moderado por la adjunta a la dirección de EL ESPAÑOL, Ana Núñez-Milara, la revisión de la historia común a ambos lados del Atlántico, la superación de los complejos heredados, la divulgación pedagógica a través de nuevos formatos y la urgencia de proyectar una diplomacia cultural de futuro sirvieron de hilo conductor.

Madrid, capital de la Hispanidad - Mesa redonda

El debate fue vertebrado por las reflexiones de cuatro voces de referencia en sus respectivos ámbitos: Cruz Sánchez de Lara, vicepresidenta ejecutiva de EL ESPAÑOL, abogada y escritora; María José Rubio, historiadora, escritora y académica de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo; Miguel Toral, director general de El Rugido y director audiovisual; y Eva García, experta en relaciones internacionales, escritora y presidenta de la asociación The Legacy.

Entre la hazaña y el complejo

El punto de arranque de la jornada sirvió para exponer de manera contundente una anomalía histórica que España arrastra desde hace siglos: la enorme brecha existente entre la magnitud objetiva de sus hazañas pasadas y su incapacidad para transmitirlas con eficacia.

A este respecto, María José Rubio diseccionó las diversas capas historiográficas que han ido distorsionando la percepción pública del pasado de España. Explicó que la primera gran barrera fue la articulación de la Leyenda Negra, una red de demagogia y propaganda lanzada estratégicamente contra el Imperio español que resultó sumamente difícil de contrarrestar en su momento.

La historiadora María José Rubio Javier Carbajal

A ello se le sumó, en 1898, el trauma colectivo derivado de la pérdida de las últimas colonias, un episodio que provocó una severa crisis de identidad en la sociedad española.

Durante el siglo XX, según argumentó, la historia volvió a quedar atrapada en una dinámica pendular e ideológica. Mientras que el régimen de Franco utilizó la Hispanidad para vincularla a consignas de grandeza nacional e imperio, la oposición a dicho régimen reaccionó asociando de forma simétrica el pasado imperial al rechazo social.

Ante este escenario, María José Rubio enfatizó la imperiosa necesidad de devolver a la investigación histórica su estatus de ciencia objetiva: "Ni la leyenda negra ni la leyenda rosa es la historia. Ni la exaltación ni la culpa son la historia que ocurrió en realidad. La historia es una ciencia y, como historiadores, tenemos la obligación de defenderla como es".

Esta visión crítica sobre la tendencia española a la autoflagelación fue compartida por Eva García, quien reflexionó sobre el sesgo derrotista que impregna la conciencia colectiva del país: "En España tendemos a arremeter contra nosotros mismos. Somos nuestro gran enemigo. Tú cuentas una historia positiva de una hazaña como la de Fernando de Leiva y siempre va a haber alguien en la audiencia que salte a preguntar: "¿Y qué pasó con Trafalgar? ¿Y qué pasó con Manila? ¿Y qué pasó con la Guerra de Cuba?". Si nosotros, como pueblo español, nos enfocásemos un veinte por ciento de lo que nos enfocamos en las derrotas y en las miserias, seríamos los líderes del mundo".

La ficción y el cine, puentes de memoria

Frente al distanciamiento que en ocasiones generan los libros de texto o la investigación puramente académica, la literatura de ficción rigurosa y el lenguaje audiovisual se revelaron a lo largo de la sesión como vehículos indispensables para popularizar episodios históricos que han permanecido sepultados bajo capas de olvido.

Cruz Sánchez de Lara detalló el proceso creativo y personal que la llevó a escribir la novela Las gobernadoras, ambientada en el marco temporal de la independencia de los Estados Unidos y la presencia española en la Luisiana.

La vicepresidenta ejecutiva de EL ESPAÑOL y autora Cruz Sánchez de Lara Javier Carbajal

La autora confesó que descubrió su vinculación directa con esta trama de manera fortuita, al rastrear sus propias raíces familiares malagueñas y encontrar a su séptimo abuelo, Luis de Unzaga.

Sánchez de Lara explicó cómo abordó el reto de novelar un pasaje clave sin caer en la invención: "Quería contar la historia sin ofender a los historiadores y sin meterle una patada a la historia, y me pareció que la mejor forma era hacerlo desde cómo lo vivían las mujeres que quedaban al otro lado. Me fui a la parte de los sentimientos y de una familia, la de Felícitas, la mujer de Bernardo de Gálvez, e Isabel, la mujer de Luis de Unzaga, que eran hermanas".

"Soy abogada y no me sale inventarme las cosas; cuando antes escribía, lo hacía para un juez. Por eso busqué cubrir los espacios respetando la realidad. Mi principal objetivo era meterme en la historia de los Estados Unidos sin entrometerme de forma deshonesta y, afortunadamente, van tres ediciones y ningún historiador me ha puesto todavía la cara colorada", apuntó.

Sánchez de Lara subrayó las extremas dificultades geográficas e históricas de la época, recordando que la Nueva Orleans de aquel siglo era un enclave fronterizo de apenas tres mil habitantes expuesto a inclemencias en la cuenca del Misisipi. Asimismo, remarcó cómo la ficción le permitió llenar los vacíos documentales mediante la voz reivindicativa de la madre de las protagonistas, una criolla de Quebec que exigía a sus hijas no silenciar los sacrificios prestados a la Corona.

Complementando la vertiente literaria, la dimensión audiovisual ocupó un lugar central en la mesa de la mano de Miguel Toral, autor del documental Los Estados hispanos de América, trabajo que se ha situado en el número uno de ventas en Amazon Prime Video desde su estreno.

Toral aprovechó el marco de la jornada para anunciar que el trabajo se va a poder ver también en Estados Unidos y en toda Hispanoamérica y que el lunes 12 de octubre, el Día de la Hispanidad, el documental se va a emitir también en Telemadrid en 'prime time'. Además, Prime Video está tan interesado en la producción.

Al analizar la penetración del pasado hispano en el norte del continente americano, Toral destacó que en diversos estados de EEUU la presencia española empieza a ser rescatada en la enseñanza local.

Citó casos concretos del recorrido por cuatro estados (Alabama, Misisipi, Florida y Luisiana), donde abundan estatuas ecuestres de Bernardo de Gálvez, representaciones de los Reyes Católicos, la denominada Plaza de España en Mobile (Alabama) o incluso monumentos dedicados a la obra Platero y yo de Juan Ramón Jiménez.

Toral quiso hacer hincapié en una figura concreta, el militar ceutí Fernando de Leiva, para ilustrar el alcance geográfico del esfuerzo militar español en apoyo a los colonos norteamericanos: "Tuvo un papel trascendental. Trabajó con Luis de Unzaga y Bernardo de Gálvez y fue gobernador de la Alta Luisiana. Este personaje defendió en San Luis, en el actual estado de Missouri, el Fuerte de San Carlos frente a los ataques ingleses, protegiendo el norte del Misisipi mientras Gálvez actuaba en el sur con la toma de Mobile y Pensacola. Es impresionante saber que un ceutí puso su granito de arena decisivo en la Guerra de Independencia de los Estados Unidos".

Miguel Toral, autor de 'Los estados hispanos de América' Javier Carbajal

El realizador enfatizó que la contienda no fue una mera rebelión local de colonos contra la metrópoli británica, sino una auténtica guerra mundial que involucró a las potencias globales de la época y cuyos frentes se extendieron por el Caribe, Jamaica, el Golfo de México, Menorca y Gibraltar.

Toral recordó que las hostilidades no concluyeron con la célebre batalla de Yorktown en 1781, sino dos años después, con la firma del Tratado de París en 1783, cuando la Corte de Madrid consideró oportuno cerrar la contienda priorizando la consolidación de sus inmensos dominios en la cuenca atlántica.

Estrategia internacional

El análisis de las relaciones transatlánticas derivó en una reflexión sobre la diplomacia cultural entendida como la herramienta geopolítica más valiosa que posee un estado para consolidar su prestigio internacional.

Eva García, quien ha dedicado más de dos décadas a investigar y proyectar la huella hispana en el norte del continente americano, expuso los hallazgos recogidos en sus obras, entre ellas 1776 We the Spanish.

García defendió que, frente a los prejuicios internos habituales en España, el público norteamericano muestra una disposición extraordinaria a conocer las raíces hispanas de su independencia cuando la información se presenta con rigor y respeto histórico: "La diplomacia cultural ha sido, es y será la herramienta más poderosa que tiene un país. Es una herramienta silenciosa pero con una fuerza imparable. Mi experiencia personal en Estados Unidos ha sido que el pueblo norteamericano siempre está dispuesto a escuchar su historia, entre otros motivos porque su historia es mucho más corta que la nuestra y agradecen enormemente saber de dónde vienen".

García defendió el lema We the Spanish como una matización necesaria al famoso preámbulo de la Constitución estadounidense (We the people), argumentando que el nacimiento de la nación norteamericana resulta incomprensible sin la contribución económica, militar y logística prestada por el mundo hispano.

Eva García, experta en relaciones institucionales, Presidenta y Fundadora de 'The Legacy' Javier Carbajal

En este punto, remarcó la responsabilidad histórica que asume la capital de España en la articulación de este relato: "Madrid tiene una responsabilidad histórica y de justicia sobre lo que pasó en esa guerra hace 250 años. Quiero agradecer esta iniciativa a la Comunidad de Madrid y a EL ESPAÑOL, porque supone poner una pica en Flandes. Para avanzar hay que liderar, y un evento de esta categoría lidera una iniciativa en la que llevábamos quinientos años esperando".

Esta dimensión histórica fue refrendada por María José Rubio, quien sintetizó el carácter pionero que caracterizó a la administración hispánica en el continente americano, calificándola como una vanguardia histórica de alcance global: "España protagonizó uno de los eventos más transformadores de la historia de la humanidad. La Hispanidad fue la primera globalización del mundo; el mundo fue global hablando en español. Fuimos vanguardia jurídica con las Leyes de Indias y la Escuela de Salamanca, defendiendo la dignidad del ser humano; vanguardia educativa con la fundación de 32 universidades, colegios y la imprenta; vanguardia lingüística al redactar más de cuatrocientos diccionarios de lenguas indígenas; y vanguardia del mestizaje, articulando una sociedad compuesta en un noventa por ciento por población mestiza".

Por su parte, Cruz Sánchez de Lara aportó una nota emotiva al recordar una anécdota pedagógica ligada a su propio entorno familiar y a la figura de su abuelo, Luis de Unzaga, a quien apodaban "el conciliador": "Mi abuelo creó el primer colegio bilingüe al llegar a un territorio convulso tras la etapa de Antonio de Ulloa. Dijo: 'Si el problema es si las clases son en español o en francés, pues que sean en español y en francés'. Tenía claro que allí, en el futuro, se hablaría en español. ¿Cuántas veces hemos escuchado por ahí que el primer colegio bilingüe lo creó un español? No lo sabemos porque no lo contamos".

Del "fuimos" al "somos"

En el tramo final del coloquio, las intervenciones convergieron en la necesidad de superar la contemplación melancólica del pasado para convertir la lección histórica en un compromiso activo con la sociedad presente.

Cruz Sánchez de Lara articuló una reflexión contra la polarización política y la división social, llamando a sustituir la retórica de la confrontación por un proyecto colectivo basado en valores compartidos: "Oigo todo el tiempo 'fuimos, fuimos, fuimos'. Me da muchísima pena escuchar hablar de la grandeza de un país mientras al salir nos enfrentamos en un desastre sumido en la crispación. La historia nos enseña lo que ocurre cuando la sociedad empieza a hervir. Vamos a tomar las lecciones de la historia para bajar la presión, pensar en el presente y construir un proyecto de país que nos haga mejores personas".

Mesa de clausura del ciclo 'Madrid, capital de la Hispanidad' Javier Carbajal

La vicepresidenta ejecutiva de EL ESPAÑOL concluyó su alegato recordando el papel determinante pero a menudo silenciado de las mujeres en las épocas de dificultad, a quienes definió utilizando una metáfora reciente: "Las mujeres han sido históricamente las CEO de la escasez. Ante la escasez actual de buenas noticias y de referentes, debemos mirar a la historia no para presumir del ego personal, sino para reconstruir la convivencia y dejar a las nuevas generaciones por lo menos el mismo mundo que nosotros recibimos".