El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama ha rechazado el recurso de José Luis Rodríguez Zapatero contra la designación de la joyería Yanes como tasadora de las joyas halladas por la Policía en el despacho del expresidente del Gobierno.
Por otro lado, el instructor también ha denegado la petición del exdirigente socialista de que un perito de parte, elegido por él, esté presente mientras se efectúa el peritaje oficial. Así consta en una resolución judicial fechada este martes.
Calama, instructor del llamado caso Plus Ultra, investiga a Zapatero como supuesto "líder" de una red dedicada a cobrar comisiones ilegales a cambio de intercender ante la Administración en favor de determinadas empresas.
Principalmente, la aerolínea Plus Ultra, que recibió un rescate de 53 millones de euros en 2021 para paliar las consecuencias económicas de la Covid-19.
La controvertida ayuda fue concedida por el Gobierno de Pedro Sánchez. Plus Ultra pagó grandes cantidades de euros al empresario Julio Martínez Martínez, al que la Policía Nacional considera "testaferro" de Zapatero.
El pasado 19 de mayo, la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) halló decenas de joyas en la caja fuerte de las oficinas del exdirigente, ubicadas frente a la sede central de su partido, el PSOE, en Madrid.
La casa de subastas Ansorena, por orden judicial, ya realizó una primera tasación de las piezas y cifró su valor total en 1,3 millones de euros.
Posteriormente, Calama ordenó un segundo peritaje a Yanes. Ahora bien, Zapatero recursó a este joyería, ya que uno de sus dueños había cifrado en televisión su valor en "un par de millones".
No obstante, el juez mantuvo a Yanes como tasadora. Víctor Moreno Catena, el abogado del expresidente del Gobierno, recurrió dicha decisión y Calama se mantiene en su postura.
De hecho, en la resolución de este martes, el instructor también rechaza la petición de la defensa de que un perito de parte esté presente durante el análisis.
Calama no lo ve necesario. El juez explica que la actuación conjunta de peritos tiene cabida cuando se trata de fuentes de prueba perecederas o susceptibles de alteración irreversible como consecuencia de la pericia, circunstancia que no concurre en este caso.
Las joyas peritadas de la caja fuerte de José Luis Rodríguez Zapatero.
Es decir, las joyas no van a dañarse irremediablemente o a disolverse durante el análisis.
Es más, el magistrado insta a Zapatero a presentar, en cualquier momento de la fase de instrucción, una contrapericia o un informe elaborado por algún profesional de su elección.
Dicho documento se incorporaría al sumario y sería objeto de contradicción en su momento, en un eventual juicio.
"En definitiva", concluye el juez, "la inexistencia de riesgo de pérdida o alteración de la fuente de prueba excluye la necesidad de un reconocimiento conjunto como garantía indispensable del derecho de defensa, sin perjuicio de que la parte conserve plenamente las facultades procesales que la ley le reconoce para promover y aportar las pericias que estime convenientes para la adecuada defensa de sus intereses".
¿Joyas árabes?
El pasado 17 de junio, cuando Zapatero declaró como investigado ante el juez Calama, prometió que, en un plazo de diez días, aportaría a la Audiencia Nacional documentación sobre las joyas.
No lo hizo. Y, recientemente, casi tres meses después de aquella promesa incumplida, el magistrado ordenó a Yanes la elaboración de una segunda tasación, tras la de Ansorena.
Fue entonces cuando, el pasado 23 de septiembre, la defensa de ZP comunicó a Calama que las joyas más valiosas del lote fueron un regalo "estrictamente personal" que le hizo el rey de Arabia Saudí en 2007.
Según esta versión, el monarca Abdullah Bin Abdulaziz Al-Saud le entregó estos artículos de lujo en el Palacio de la Moncloa, con motivo del viaje oficial realizado a Madrid por el rey saudí los días 18 y 19 de junio de aquel año, hace más de dos décadas.
Ahora bien, Zapatero no ha entregado a Calama ninguna documentación que lo respalde. Es más, su letrado instó a la Audiencia Nacional a emitir una comisión rogatoria (una solicitud de ayuda judicial entre Estados) para apuntalar dicha versión.
Según la defensa de Zapatero, el exdirigente intentó contactar con las autoridades saudíes a tal fin, pero no obtuvo respuesta.
Como explicó el abogado de ZP en un escrito, el regalo de las joyas fue "una atención estrictamente personal", pese a que se produjo debido a la condición del ya exdirigente como presidente del Gobierno.
"Fue aceptada por deferencia y como muestra de agradecimiento y respeto de Rodríguez Zapatero hacia el monarca saudí", señaló Moreno Catena.
"Por eso, las piezas se guardaron y permanecieron guardadas durante todo este tiempo, junto a las de origen familiar y otros regalos de amigos, sin uso ni destino alguno y sin conciencia de su valor material", señaló el letrado.
En efecto, la UDEF las encontró, junto a otras piezas de escaso valor, en la caja fuerte situada en las oficinas de Zapatero, a escasos metros de la sede central del PSOE, en la madrileña calle de Ferraz.
Tras la elaboración de un primer informe pericial por parte de Ansorena, Calama encomendó a Yanes una segunda tasación sobre el "origen", "antigüedad" y "valor" de las joyas.
