Gonzalo Sanz, ex jefe de Gabinete del recientemente dimitido delegado del Gobierno en Ceuta, declaró este jueves en la Audiencia Nacional que acudió en su propia moto a la playa de El Tarajal el pasado 30 de julio.
Ese mismo día, había comenzado la invasión.
Más de 70.000 inmigrantes atravesaron la frontera con Marruecos y accedieron a la ciudad.
Según declaró Sanz ante la juez María Tardón —lo hizo como testigo, obligado a decir la verdad—, él mismo vio ese día cómo los gendarmes marroquíes mostraron "pasividad" mientras se iniciaba y se desarrollaba el asalto.
De hecho, un informe policial solicitado por la juez —cuyo contenido fue publicado en exclusiva por EL ESPAÑOL— ya desveló que gendarmes y agentes de paisano de Marruecos colaboraron en el "guiado activo" de la masa hacia Ceuta.
Por el momento, Tardón se ha dirigido a multitud de organismos oficiales para solicitarles el listado de alertas recibidas y emitidas en los días previos a la invasión.
La juez también investiga quién es el cerebro financiero de la movilización —parte de los inmigrantes fueron conducidos en buses hasta la zona fronteriza— y quiénes son los gendarmes que la guiaron.
Este mismo jueves, durante su declaración, Sanz también ha asegurado que él sí avisó a su superior —el entonces delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano— de la preocupación del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) por una posible invasión de Ceuta.
El pasado 9 de septiembre, el Gobierno central desclasificó varios documentos relativos a la invasión.
Uno de ellos, un chat de WhatsApp fechado el 29 de julio, constataba que un agente del CNI avisó a Sanz de la posibilidad de que se produjese una entrada masiva en los días posteriores.
Pérez Triano, siendo aún delegado del Gobierno, negó en una rueda de prensa celebrada el pasado día 10 haber recibido esta alerta.
Horas después, ya el día 11, Sanz dimitió entre reproches a su hasta entonces jefe, a quien, según aseguró, había trasladado la preocupación del CNI.
Así volvió a pronunciarse este jueves en sede judicial. De hecho, tras el interrogatorio, aceptó aportar información sobre dichas alertas que conservaba en su teléfono móvil.
Este jueves, antes que a Sanz, Tardón también interrogó, por videoconferencia, al jefe de la Policía Local de Ceuta, Sebastián Vega.
Este testigo declaró que él nunca tuvo "información previa" que apuntase a que podía ocurrir una invasión de la ciudad autónoma, como acabó sucediendo los días 30 y 31 de julio.
Por otro lado, el pasado miércoles, Tardón interrogó como testigo al presidente ceutí, Juan Jesús Vivas.
El dirigente, del PP, sostuvo que, entre el 27 y el 30, trató de ponerse en contacto diez veces con el gabinete de Presidencia del Gobierno. Y se quejó de que sólo obtuvo respuesta en tres ocasiones.
De hecho, EL ESPAÑOL ha tenido acceso al listado de llamadas que Vivas entregará a la juez y que confirma este extremo.
De él se desprende que el presidente ceutí telefoneó en una decena de ocasiones a Diego Rubio, jefe de gabinete de Pedro Sánchez.
