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El presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde-Pumpido, ha defendido esta mañana las decisiones del TC favorables a la ley de amnistía de los responsables del proceso soberanista catalán y ha subrayado que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea respaldó esa norma "citando nuestra propia sentencia".

Conde-Pumpido ha protagonizado un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum al que han asistido, entre otros, el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín Aguirre; el defensor del pueblo, Ángel Gabilondo, y el abogado general del Estado, David Vilas.

También han estado presentes numerosos miembros de la Fiscalía (Conde-Pumpido fue fiscal general entre 2004 y 2011), vocales del Consejo General del Poder Judicial y tres magistrados del TC: la vicepresidenta, Inmaculada Montalbán, Ramón Sáez y Juan Carlos Campo.

Ha sido llamativa la escasa asistencia de magistrados del Supremo y la total ausencia de integrantes de la Sala Penal.

En esta Sala han causado un enorme malestar los términos escogidos por Conde-Pumpido para redactar la ponencia en la que propone estimar la demanda de amparo de la Dolors Bassa, declarando contraria al derecho a la tutela judicial efectiva la interpretación del Tribunal Supremo de que la ley de amnistía era inaplicable al delito de malversación por el que la exconsejera catalana de Trabajo fue condenada.

La ponencia, que será debatida por el TC la próxima semana, utiliza de forma reiterada el adjetivo "manifiesta" o el adverbio "manifiestamente" en sentido negativo: "resulta manifiestamente contradictorio asumir, como lo hacen las resoluciones recurridas, aunque sea partiendo de una premisa errónea...", "este planteamiento [de la Sala Penal] revela una manifiesta falta de coherencia", "(interpretación) manifiestamente contraria al espíritu y finalidad de la ley que se interpreta".

Utiliza verbos que denotan una supuesta intencionalidad de la Sala en la no aplicación de la amnistía al delito de malversación ("para llegar a tal conclusión, la Sala necesita eludir el genuino sentido de la distinción que hace la ley..."). E incluso afirma que el Tribunal Supremo "rehusó" aplicar la ley. Según la RAE, "rehusar" es "no querer o no aceptar algo".

La ponencia recurre a otras expresiones que en el Supremo se consideran innecesariamente peyorativas: "Con este proceder, la Sala excede los límites de la pretendida interpretación estricta de la ley...".

O "la contradicción es flagrante e insoluble y supone una quiebra de racionalidad inconciliable con la garantía, inherente al contenido constitucionalmente protegido por el art. 24.1 CE, de que nadie se vea sometido a razonamientos que presenten de forma manifiesta un carácter contradictorio, irrazonable y carente de sentido lógico".

"El presidente del TC tenía la oportunidad de cerrar la controversia sobre la ley de amnistía -que según el TC tiene una finalidad pacificadora- sin un choque institucional", dicen fuentes de la Sala Penal.

"En lugar de eso, ha preferido acentuar las expresiones descalificadoras, cuando se puede decir lo mismo sin esos insultos", añaden.

El carácter pacificador de la ley de amnistía ha vuelto a ser mencionado esta mañana por Conde-Pumpido en el desayuno informativo.

"Fuimos criticados por diversos ámbitos jurídicos y políticos por nuestras sentencias dictadas con motivo del examen abstracto de constitucionalidad de la Ley de Amnistía. Sin embargo, solamente cumplíamos con nuestra obligación", ha manifestado.

"El TJUE, en sentencias dictadas el pasado mes de julio, ha declarado que el Derecho de la Unión Europea no se opone a la aplicabilidad de la ley de amnistía y, además, lo ha hecho citando nuestra propia sentencia y reforzando la idea de que esa Ley ha servido para la pacificación del conflicto político en Cataluña", ha recordado.

Conde-Pumpido ha indicado que el TC "quiere establecer una doctrina clara y precisa" y de ahí el fallo que propone, ordenando a la Sala Penal que "efectúe un nuevo pronunciamiento en el que se declare amnistiado el delito de malversación de caudales públicos".

Así ha respondido así a una pregunta sobre si la contundencia del fallo se debe al "riesgo de que la Sala Penal" no aplique la amnistía.

En cambio, no ha respondido a la pregunta de si la división con la que el Tribunal Constitucional ha resuelto los asuntos relacionados con la amnistía del 'procés' "menoscaba" la autoridad del TC.

Conde-Pumpido ha aprovechado el acto para reclamar a las fuerzas políticas de este país que "cumplan con el mandato constitucional" y renueven el TC. Su mandato y el de otros tres magistrados terminó el pasado diciembre.

También hubo hueco para una pregunta personal: ¿qué hará cuando salga del Tribunal Constitucional? "Retirarme a la vida privada", contestó. "No tengo ninguna intención de ir a otro órgano ni nadie me lo ha planteado".