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Las claves

El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama, instructor del caso Plus Ultra, ha rechazado la recusación presentada por la defensa de José Luis Rodríguez Zapatero contra la designación de la joyería Yanes para efectuar una tasación de las joyas encontradas por la Policía en el despacho del expresidente del Gobierno.

Así figura en una resolución, fechada este martes y a la que ha tenido acceso EL ESPAÑOL.

El abogado de Zapatero, Víctor Moreno Catena, alegó "falta de imparcialidad" e "interés directo o indirecto" de la casa de joyería designada, debido a que el director general de la misma, Juan Yanes López, había realizado manifestaciones públicas anticipando el valor global de las piezas.

Sin embargo, el juez echa por tierra dichos argumentos, que tacha de "meras sospechas de predisposición o apariencia de parcialidad".

Calama concluye que lo expresado por el letrado de Zapatero no encaja en ninguna de las causas legalmente previstas para formular una recusación.

"Tal alegación no permite apreciar, ni siquiera indiciariamente, la existencia de parentesco, amistad, enemistad o interés personal del perito recusado en el resultado del procedimiento", subraya el magistrado, que investiga a Zapatero por, entre otros, los supuestos delitos de tráfico de influencias y organización criminal.

Calama considera que la recusación es prematura, porque todavía no están identificados los profesionales concretos que realizarán la pericia. Sólo se ha designado a la entidad Yanes.

"En definitiva, las manifestaciones públicas realizadas por quien ejerce funciones directivas dentro de la entidad de pertenencia del perito a designar no constituyen una causa legal de recusación", concluye el juez.

"No permiten inferir por sí mismas un interés personal del experto en el resultado de la causa y, en todo caso, quedan neutralizadas por las garantías de contradicción, inmediación y libre valoración que presidirán la práctica de la prueba pericial en el juicio oral", subraya.

Lo relevante en este caso, según explica Calama, "no es la existencia de una opinión previa sobre el objeto en litigio, sino la concurrencia de un interés personal, directo o indirecto, en el resultado del proceso". Y esta circunstancia, en este caso, no está ni siquiera "mínimamente acreditada".

Las joyas de Zapatero, halladas por la Unidad de Delincuencia Económica y Financiera (UDEF) de la Policía Nacional en el despacho del expresidente del Gobierno, ubicado en la madrileña calle de Ferraz, ya fueron objeto de un primer análisis.

La casa de subastas Ansorena cifró su valor en unos 1,3 millones de euros.

El pasado 17 de junio, cuando Zapatero declaró como investigado ante el juez Calama, prometió que, en un plazo de diez días, aportaría a la Audiencia Nacional documentación sobre estos artículos.

No lo hizo. Y, recientemente, casi tres meses después de aquella promesa incumplida, el magistrado ordenó a Yanes la elaboración de una segunda tasación.

Fue entonces cuando, el pasado 23 de septiembre, la defensa de ZP comunicó a Calama que las joyas más valiosas del lote fueron un regalo "estrictamente personal" que le hizo el rey de Arabia Saudí en 2007.

Según esta versión, el monarca Abdullah Bin Abdulaziz Al-Saud le entregó estos artículos de lujo en el Palacio de la Moncloa, con motivo del viaje oficial realizado a Madrid por el rey saudí los días 18 y 19 de junio de aquel año, hace más de dos décadas.

Ahora bien, Zapatero no entregó a Calama documentación que lo respalde. Es más, su letrado instó a la Audiencia Nacional a emitir una comisión rogatoria (una solicitud de ayuda judicial entre Estados) para apuntalar su versión.

Según la defensa de Zapatero, el exdirigente intentó contactar con las autoridades saudíes a tal fin, pero no obtuvo respuesta.

Como explicó el letrado de ZP en su escrito, el regalo de las joyas fue "una atención estrictamente personal", pese a que se produjo debido a la condición del ya exdirigente como presidente del Gobierno.

"Fue aceptada por deferencia y como muestra de agradecimiento y respeto de Rodríguez Zapatero hacia el monarca saudí", señaló Moreno Catena en su escrito.

"Por eso, las piezas se guardaron y permanecieron guardadas durante todo este tiempo, junto a las de origen familiar y otros regalos de amigos, sin uso ni destino alguno y sin conciencia de su valor material", señaló el letrado.

En efecto, la UDEF las encontró, junto a otras piezas de escaso valor, en la caja fuerte situada en las oficinas de Zapatero en Ferraz, a escasos metros de la sede central de su partido, el PSOE.

Tras la elaboración del informe por parte de Ansorena, Calama encomendó a Yanes una tasación sobre el "origen", "antigüedad" y "valor" de las joyas.

Una vez fueron halladas en las oficinas del expresidente del Gobierno, el juez abrió una pieza separada dentro del caso Plus Ultra para investigar supuestos delitos de contrabando y contra la Hacienda pública.

Por otro lado, en la pieza central de esta causa, el instructor atribuye a ZP los de organización criminal, tráfico de influencias, falsedad documental y blanqueo de capitales.

Calama señala a Zapatero como "líder" de una red que habría cobrado comisiones ilegales a cambio de interceder ante la Administración pública en favor de ciertas empresas.

Principalmente, la aerolínea Plus Ultra, que fue cliente de Julio Martínez Martínez, el empresario al que la UDEF considera el "testaferro" del exdirigente.