La Audiencia Nacional ha dejado en libertad a Marcelo Conde, el empresario brasileño reclamado por la Justicia de su país por, supuestamente, filtrar datos tributarios de la esposa del juez que, precisamente, es el que reclama su entrega.
EL ESPAÑOL ha tenido acceso a una resolución del Juzgado Central de Instrucción número 4, que decreta la liberación de Conde, quien había sido detenido en Madrid el pasado mes de mayo.
En Brasil, Conde está acusado de haber comprado, para luego filtrar a la prensa, datos fiscales de Viviane Barci de Moraes, esposa del juez Alexandre de Moraes, el mismo magistrado que solicitó la detención del empresario y que ahora reclama su extradición.
Por el momento, Conde —quien cuenta con doble nacionalidad y cuyo padre fue alcalde de la ciudad de Río de Janeiro— está en libertad en España. Tan sólo tiene la obligación de comparecer ante la Justicia de forma periódica.
Esta causa judicial suscitó una enorme polémica en Brasil, debido al hecho de que, como reprochó la defensa del empresario, el juez De Moraes participa en un procedimiento judicial en el que su mujer figura como supuesta víctima de la filtración.
De hecho, la resolución del Juzgado Central de Instrucción 4 de la Audiencia Nacional recoge que Conde está reclamado por parte de "la Supreme Federal Court Office de Alexandre de Moraes".
En España, así como en la mayoría de países, una situación como ésta obligaría a De Moraes a apartarse del caso, ya que la supuesta víctima es su propia mujer.
La Corte Federal Suprema brasileña, de la que De Moraes es vicepresidente, acusa a Marcelo Conde de un delito cuyo equivalente en España sería el cohecho.
Por tanto, en su país, el empresario se enfrentaría a penas de hasta 12 años de cárcel.
Aún continúa abierto el plazo para que Brasil aporte a la Audiencia Nacional documentación sobre su petición de extradición contra Conde.
El pasado mes de julio, este organismo judicial amplió otros 40 días más la situación de libertad provisional del empresario, a la espera de recibir dicha información.
EL ESPAÑOL se ha puesto en contacto con Conde para valorar su situación.
"Estoy siendo víctima de un juez que no respeta las leyes y la Constitución, al estar siendo a la vez juez investigador, víctima y juez revisor de sí mismo", se queja el empresario a este periódico.
"Hay un descumplimiento general de los derechos y garantías", lamenta, antes de calificar de "tribunal de excepción" a la Corte Federal Suprema brasileña.
