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Las claves

La magistrada Ángela Murillo (Almendralejo, Badajoz, 1952) ha fallecido este viernes a los 73 años. Ingresó en la carrera judicial en septiembre de 1980, con unos 25 años de edad.

Su primer destino fue un juzgado de instrucción en Lora del Río (Sevilla), y posteriormente pasó por los juzgados de Vélez-Málaga, Onteniente (Valencia) y un Juzgado de Instrucción en San Sebastián.

En 1986 obtuvo plaza en la Audiencia Provincial de Madrid, donde llegó a presidir la Sección Quinta.

En mayo de 1993 accedió a la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, convirtiéndose en la primera mujer magistrada que tomaba posesión en este tribunal.

Fue también la primera mujer en presidir una sección de la Sala de lo Penal (la Sección Cuarta y posteriormente la Sección Tercera), rompiendo un techo de cristal en un órgano tradicionalmente masculino.

Además, ejerció como inspectora delegada del Consejo General del Poder Judicial en un momento de su carrera, lo que reforzó su proyección institucional.

Controversia con Otegi

Uno de los episodios más conocidos de su carrera gira en torno a los juicios al dirigente de la izquierda abertzale Arnaldo Otegi.

En 2010 el Tribunal Supremo la apartó de la vista oral en una causa contra Otegi al apreciar falta de imparcialidad, después de que la magistrada realizara un comentario en sala tras preguntar al acusado si condenaba a ETA.

El líder vasco no respondió y Murillo indicó: "Ya sabía yo que no me iba a contestar".

Años más tarde, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos apreció vulneración del derecho a un tribunal imparcial, lo que condujo a la anulación de una sentencia condenatoria dictada en 2012 en la que ella había intervenido.

La magistrada se jubiló como jueza en septiembre de 2024.