La abogada del mayor de los Mossos d'Esquadra Josep Lluis Trapero, Olga Tubau, descargó en el último minuto toda la tensión acumulada tras un informe final de los más extensos que se recuerdan en la Audiencia Nacional -nueve horas en dos sesiones- y rompió a llorar mientras concluía con una cita de Alonso Martínez: "Un ciudadano de un pueblo libre no debe expiar las faltas que no son suyas ni ser víctima de la impotencia o del egoísmo del Estado".

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Aunque el autor de la Ley de Enjuiciamiento Criminal de 1882 se refería a la exorbitante duración de los procesos judiciales -lo que no es el caso de Trapero, que acudió por primera vez a declarar como investigado en octubre de 2017-, la mención venía al pelo para una linea de defensa basada en que la incapacidad del Estado para contener el referéndum independentista catalán del 1-O no puede ser imputada al responsable de los Mossos, que estaría "expiando las faltas" realmente atribuibles a la Policía Nacional, a la Guardia Civil y, sobre todo, al coordinador de los tres cuerpos, coronel Pérez de los Cobos.

Tubau agradeció el trato del tribunal, presidido por la magistrada Concepción Espejel, y el hecho de que se haya "respetado de forma profunda los principios de igualdad de armas y de contradicción". Se refirió también en términos elogiosos al trabajo de los funcionarios y aludió a la "deferencia profesional" de los fiscales Miguel Ángel Carballo y Pedro Rubira. Y entonces, tras quedarse unos segundos en silencio, leyó entre lágrimas la cita de Alonso Martínez para acabar subrayando que "esto [pagar por faltas ajenas o ser víctima de la impotencia del Estado] es algo que los tribunales pueden evitar".

La defensora había cargado antes contra el testimonio "no creíble" de Diego Pérez de los Cobos "en el que se apoya la acusación para pedir 10 años de cárcel" a Trapero. "Quien había sido nombrado coordinador del operativo dice que desconfió de Trapero desde la Junta de Seguridad de 28 de septiembre. ¿Y entonces no exige que se le diga qué van a hacer el 1-O? Si no lo hizo, eso no es coordinar. Y si conoció el plan y le pareció insuficiente, lo lógico es que preguntara por los cambios, qué iban a aportar Mossos al dispositivo conjunto".

"O bien Pérez de los Cobos conoció el dispositivo de los Mossos, le pareció correcto y, a pesar de poder tener alguna reticencia, no dijo nada -lo que casaría mal con la función de coordinación- o bien no conoció nada, y esto es imposible de cohonestar con la función de coordinación", resumió.

Para Tubau, Pérez de los Cobos tuvo que extender sus calificativos sobre el comportamiento "torticero" y "desleal" de Trapero a Ferrán López, que fue el mando de la Policía catalana que asumió el papel de interlocutor con el coordinador. "¿Se puede sostener que Ferrán López, que según el coronel le habría engañado y hecho creer que los Mossos iban a cumplir, alguien que ha traicionado los mandatos esenciales de la Constitución, ese traidor sea nombrado luego por las más altas instancias del Ministerio del Interior? No es sostenible", indicó en referencia a que López fue puesto por el Gobierno central al mando de los Mossos tras la aplicación del artículo 155.

"No es justo que el fracaso del 1-O recaiga solo sobre Trapero", remarcó la defensora, que insistió en que los Mossos no pudieron parar el referéndum ilegal, pero tampoco la Guardia Civil ni la Policía Nacional.

Tubau esgrimió a favor de su cliente el hecho de que ni la Fiscalía ni el Tribunal Superior de Cataluña le hicieran "el más mínimo reproche" sobre su actuación. "No me cabe duda, ni a mi ni a cualquiera que conozca a la magistrada Mercedes Armas y su talante extraordinariamente riguroso, responsable y profesional, de que, si hubiera observado cualquier indicio de una presunta desobediencia, cuando fue a verla Trapero el día 1 de octubre hubiera activado todos los mecanismos oportunos".