La actuación de los Mossos d'Esquadra a las órdenes de Josep Lluis Trapero fue "indispensable" para la celebración del referéndun independentista del 1-O por el que el Tribunal Supremo ha condenado a exmiembros del Gobierno catalán, ha afirmado este lunes ante la Audiencia Nacional el teniente fiscal de la Audiencia Nacional, Miguel Ángel Carballo.

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El representante del Ministerio Público, que ha presentado su informe final en el juicio que se sigue contra el exresponsable de los Mossos, se ha centrado en la acusación de sedición, por la que pide 10 años de prisión.

La acusación de sedición es "la primordial", ha dicho Carballo, que apenas se ha referido a la calificación alternativa de desobediencia a los tribunales incluida en el escrito definitivo de acusación, tras la llegada de Dolores Delgado a la Fiscalía General

El fiscal ha sostenido que sin la "absoluta pasividad" y "tibieza" que mantuvieron los Mossos d'Esquadra los políticos independentistas catalanes no hubieran podido llevar a cabo la votación ilegal del primero de octubre de 2017. Trapero "no sólo no impidió el referéndum sino que le dio una apariencia de institucionalidad y de ejercicio de derechos democráticos, lo que en ningún caso era cierto", al situar en cada centro de votación a un binomio de agentes "a los que se dio la instrucción de 'pónganse en un punto seguro y no hagan nada'".

Fue una "actuación prediseñada por los condenados por el Supremo y los acusados aquí" para "garantizar" una votación que había sido probibida por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña y el Tribunal Constitucional, dijo Carballo, que comenzó su alocución advirtiendo de que "esto no es ni ha sido nunca un juicio a un cuerpo policial con el que la Audiencia Nacional ha trabajado con éxito y ha salvado vidas. Otra cosa es que alguno de los acusados confundiera el cuerpo policial con sí mismo", dijo en referencia al mayor de los Mossos.

"Trapero", añadió, "se ha escudado en que el resto de mandos de los Mossos pensaban como él, pero entre este cuerpo policial y el actual que luchó contra el tumulto que se generó en Cataluña tras la sentencia del Tribunal Supremo del 14 de octubre la única diferencia son los responsables políticos de los Mossos y su mando operativo más importante".

El fiscal afirmó que el 1-O los Mossos "se dedicaron a todo menos a impedir el referéndum: seguir a los demás cuerpos policiales, buscar pelotas de goma... No hicieron uso de sus unidades de orden público, no cambiaron sus planes de actuación pese a ser rechazados por el fiscal superior, no buscaron la coordinación con los cuerpos policiales que actuaban a las órdenes de la autoridad legítima, no cerraron centros de votación. Trapero dice que confiaban en que la gente se iba a marchar a la hora acordada. Esto es como tomar el pelo", dijo.

"Nosotros diremos cómo"

"Lo que ocurrió" realmente se encuentra resumido, para el fiscal, en el correo que Trapero mandó a sus subordinados: “ellos [los representantes del Estado] nos dirán el qué, pero nosotros el cómo".  "El qué era evitar el referéndum y el cómo impidió el qué. En vez de impedir el referéndum, se preocupaba por su imagen para estar ‘al lado del pueblo’. Y el fiscal se pregunta ¿de qué pueblo? ¿Del que estaba al lado de la ley o del que estaba en contra?".

El fiscal no cree el desmarque del independentismo que ha exhibido Trapero durante el juicio. "Dice que sintió cierta incomodidad pero ¿qué hizo?", ha señalado.

Tampoco da verosimilitud a la afirmación de exresponsable de los Mossos de que tenía preparado un plan para detener al expresidente catalán Carles Puigdemont si se les hubiera ordenado. "Un plan", ha precisado Carballo, "que no comunica a ninguna autoridad y del que no habló hasta que declaró en el juicio del Tribunal Supremo. Ni siquiera se recogió en su escrito de defensa".

El fiscal ha recordado que la única referencia a la detención de Puigdemont se produjo durante una declaración de Trapero en la fase de instrucción, cuando su letrada, Olga Tubau, le preguntó "si hubiera detenido a Puigdemont en caso de que se le hubiera ordenado" y el investigado dijo que sí. "Luego, en este juicio, Trapero se viene arriba y dice que tenían un plan para ello. Se crea un informe ad hoc, de julio de 2019. Y el único documento de aquella época, un supuesto excel con los mandos que iban a intervenir en el operativo, resulta que se destruye. ¿O es que no existió nunca?", dijo Carballo.

El fiscal subrayó que tanto Trapero como los otros dos acusados relacionados con la consulta ilegal (el ex secretario general de Interior de la Generalitat César Puig y Pere Soler, director general de los Mossos) "no sólo omitieron toda actuación tendente a evitar la celebración del referéndum sino que contribuyeron de forma decisiva para que el cuerpo de los Mossos d'Esquadra se pusiera al servicio del plan secesionista".

"Premeditada estrategia"

Para Carballo, "se elaboró una premeditada estrategia perfectamente coordinada, con reparto de papeles entre las autoridades gubernamentales -incluidas las policiales-, parlamentarias y civiles", un "concurso de voluntades" que permitió celebrar la votación y la posterior declaración de independencia aprobada por el Parlament.

"Ante la imposibilidad de una negociación que permitiese lograr sus objetivos, los condenados por el Tribunal Supremo -y desde luego los aquí acusados cuando menos lo previeron y permitieron- planearon una movilización popular y el enfrentamiento físico con los agentes representantes del Estado como forma de obligar a éste a claudicar y aceptar la declaración de independencia de Cataluña".

"En todo ello cobró especial relevancia el papel de los Mossos", lo que "no es achacable al cuerpo ni a todos sus componentes" sino a su máximo responsable, concluyó.