Los magistrados de la Audiencia Nacional que juzgan al mayor Josep Lluís Trapero por su presunta implicación en el proceso soberanista catalán han rechazado este lunes la petición del fiscal Pedro Rubira de que se aceptasen como prueba dos documentos ofrecidos por el teniente coronel Daniel Baena, que ha comparecido como testigo.

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Por unanimidad, la presidenta del tribunal, Concepción Espejel, y los magistrados Ramón Sáez y Francisco Vieira han desestimado la incorporación de esas pruebas documentales acogiendo la oposición de los letrados de los acusados, que alegaron indefensión.

Olga Tubau, abogada de Trapero y de la intendente Teresa Laplana, ha argumentado que "parece difícil" que se trate de nuevas pruebas para el fiscal, como éste dijo, ya que una de ellas está incorporada a la causa sobre el procés del Tribunal Supremo ("la Fiscalía tenía ojos tanto allí como aquí y podía haberlo aportado", manifestó la defensora) y la otra fue un escrito de Trapero que el propio mayor envió a la Fiscalía de la Audiencia Nacional.

"Prepara esta carta"

La primera es un correo electrónico encontrado por la Guardia Civil en el ordenador de Carles Puigdemont. Baena relató que el 20 de octubre de 2017, a las 17,49 horas, el entonces presidente catalán, a punto de huir de España, dio una orden a la jefa de su secretaría: "prepara esta carta y pónmela a la firma para después llevársela en mano al mayor Trapero".

Aunque la Sala no había aceptado el correo como prueba documental, sí permitió a Rubira interrogar sobre él a Baena. El instructor de los atestados de la Guardia Civil aprovechó la ocasión para leer la carta de Puigdemont a Trapero hasta que Espejel lo interrumpió. "La carta no ha sido admitida. Una cosa es que se pregunte por su contenido y otra que se proceda a dar lectura", cortó la magistrada.

Hasta ese momento, el escrito que el expresidente catalán envió al mayor decía:   “Querido José Luis: en estos días que dura la persecución judicial a que se te ha sometido -también a la intendente Teresa Laplana- y que ha permitido al Estado extender impunemente una sombra de sospecha a todo el cuerpo de Mossos, he procurado mantener la discreción pública que nos habías recomendado. Pero no quería que este deber de respeto a tu voluntad se pudiera interpretar como una indiferencia o indolencia ante una situación que me repugna y hace que me rebele porque es injusta, arbitraria, abusiva y, por tanto, antidemocrática".

"Empiezo diciéndote lo que te dije en una reunión a puerta cerrada", añadía. "Si todas las autoridades públicas observasen e interpretaran los derechos constitucionales de nuestra sociedad de la manera con la que lo has hecho siempre muchos de los problemas que la sociedad tiene con la Constitución no existirían".

"Lo importante de las leyes es siempre saber interpretar el espíritu y la intención, y aunque hacerlo no te garantice la infalibilidad sí que te proporciona en cambio mucha comprensión y aceptación de la ciudadanía a la cual sirves. Para mi la Policía que diriges es un modelo y un orgullo", escribió Puigdemont veinte días después de que los Mossos d'Esquadra permanecieran "pasivos" -en palabras de la sentencia dictada por el Tribunal Supremo- ante la votación independentista del 1-O.

Baena puso en relación esa carta con el ascenso de Trapero a responsable de los Mossos en abril de 2017, cuando el proceso soberanista estaba en rampa de despegue, y con la mención que el documento EnfoCats hace de los Mossos como "estructura de estado" de una futura república. 

Error de traducción

Pese a todo, el valor del documento como prueba incriminatoria quedó rebajado por dos factores. De un lado, Baena admitió que "no sabemos si la carta se entregó o no" a Trapero.

De otro, Tubau puso de manifiesto un error del mando de la Guardia Civil al traducir del catalán al castellano, de forma que la frase "lo que te dije en una reunión a puerta cerrada" era en realidad "lo que dije en una reunión a puerta cerrada", esto es, no necesariamente con la asistencia del mayor.

La segunda prueba documental descartada era un comunicado interno al cuerpo de Mossos que Trapero firmó en noviembre de 2015 con ocasión de una orden del fiscal jefe de la Audiencia Nacional para que le remitieran "directamente y por vía urgente" los atestados relacionados con la investigación del proceso soberanista.

Baena manifestó que Trapero "cercena esa vía funcional [de la comunicación directa de las unidades investigadoras con el fiscal jefe de la Audiencia Nacional] y antepone el cauce orgánico diciendo que eso no se haga así sino que todo lo que se haga pase a los mandos de los Mossos y a él directamente".

"Desafortunadamente, no hemos encontrado ninguna investigación de Mossos directamente relacionada con el procés", apostilló el teniente coronel.