"Necesito hacerle una consulta", manifestó al presidente del tribunal del 'procés' el exdiputado de la CUP en el Parlamento catalán David Fernàndez. Todas las partes le habían interrogado ya y le tocaba el turno a Vox, que ejerce la acción popular.

- "Dígame usted, caballero", respondió con tono paciente Manuel Marchena.

- "Es muy breve. Quisiera saber si, por motivos de sobra conocidos, no declarara a la extrema derecha ¿quedaría invalidado mi testimonio?", preguntó Fernàndez señalando hacia el letrado Benet Salellas.

El defensor de Jordi Cuixart había podido, por fin, interrogar a su gusto a un miembro de la CUP. El pasado 27 de febrero dos testigos anteriores, Antonio Baños y Eulalia Reguant, se marcharon del salón de plenos del Tribunal Supremo a los dos minutos de haber entrado tras anunciar que no responderían a Vox y desafiar las advertencias de Marchena sobre la obligación de contestar que la ley impone a los testigos.

Baños y Reguant se llevaron puesta una multa de 2.500 euros y dejaron a Salellas sin una versión afín sobre los hechos relacionados con el referéndum independentista ilegal del 1-O.

Fernàndez, prevenido y más avispado que los anteriores, no iba a dejar que otro show arruinara una declaración en la que había podido hablar, sin ninguna interrupción del tribunal, sobre el "mayor acto de desobediencia civil pacífica que ha conocido el continente europeo en las últimas décadas como mínimo", dijo en referencia al 1-O; defender que "no hay una sola estrategia de planificación violenta en ningún espacio soberanista en Cataluña" y enfatizar el "derecho inalienable que corresponde a cualquier ciudadano de Cataluña a expresarse en un referéndum".

"¿Era consciente de que existía una prohibición del referéndum por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña?", le preguntó Salellas. "Absolutamente. Desobedecí a conciencia. Y desobedecí anteriormente el 9-N. No sólo yo: lo hicieron 2,3 millones de personas. Si la autodeterminación es el delito, yo me declaro abiertamente culpable y reincidente. Seguiré desobedeciendo hasta que el derecho a la autodeterminación no sea un delito sino un derecho democrático".

Una declaración tan redonda (al menos para la galería indepe, otra cosa es su utilidad para el tribunal) no podía quedar enterrada por un nuevo enfrentamiento con el tribunal a causa de Vox. Fernàndez lo hizo bien: expresó todas sus reticencias a contestar pero se quedó en la silla de los testigos hasta el final.

 -Marchena: Mire, usted tiene la obligación de responder a las preguntas que se le formulan. Todos son partes.

- Fernàndez: Soy consciente de las obligaciones y de las consecuencias penales.

- Marchena: Pues si es consciente y toma la decisión de no contestar asuma las consecuencias.

- Fernàndez: Lo único que digo, como consulta, es si invalida el testimonio...

- Marchena: Como usted comprenderá el presidente de un tribunal no está para resolver consultas jurídicas sobre las consecuencias de los propios actos. Si usted no quiere declarar, dice 'no quiero contestar a la acción popular' y asume las consecuencias. Le ha hecho una pregunta muy concreta. La puede contestar con un monosílabo.

La pregunta del letrado de Vox, Pedro Fernández, se refería a si Arran o la izquierda abertzale habían participado en los 'cursos de formación' en 'resistencia pacífica' que organizó la plataforma En peu de pau (en pie de paz), un movimiento que se presentó públicamente el 18 de octubre de 2017 y cuyo objetivo es "fortalecer las movilizaciones" ante la "deriva represiva del Estado", según su página web.

Twitter de En peu de pau./ Twitter

La pregunta venía complementar un interrogatorio que el fiscal Jaime Moreno había hecho a un testigo anterior, Jordi Armadans, también fundador de En peu de pau, que había servido para conocer que en esos 'talleres de formación' han participado los llamados Comités de Defensa del Referéndum (luego Comités de Defensa de la República, a los que se atribuyen cortes de carreteras, autopistas y vías de tren).

David Fernàndez había confirmado que los CDR ("esa forma de asociacionismo civil y popular") asistieron a la presentación de En peu de pau y "de forma muy prevalente" se hicieron con los CDR "centenares talleres de formación a plena luz del día, en parques públicos".

- Fernàndez: Para evitar riesgos, declararé entonces por imperativo legal...

- Marchena: Por imperativo legal, si es tan amable. Yo se lo agradezco. Conteste.

- Fernàndez:...y por el imperativo moral denunciar la crueldad, ruin y mezquina, de cualquier forma de fascismo.

El otro Fernández no necesitó repetir la pregunta. "De Arran participaron miembros en esos talleres. De la izquierda abertzale, no me consta", contestó el exdiputado de la CUP. Arran es la organización que ha reivindicado los reiterados ataques al juez Llarena y su familia. La acción popular no repreguntó si esas acciones son 'resistencia pacífica'.

Arran presume e atacar al juez Llarena. Twitter