"Depurar los hechos", "descubrir la verdad", preguntas que tengan "relevancia para el hecho delictivo investigado". Estos son los conceptos con los que la Ley de Enjuiciamiento Criminal regula el examen de testigos ya desde 1882. El presidente del tribunal del 'procés', Manuel Marchena, se ve obligado a recordarlos con frecuencia desde que el 27 de febrero comenzó la fase testifical de la vista. Pero ahora, 25 sesiones y decenas de testigos después, emplea un tono más elevado, más cortante.

El interrogatorio de algunas defensas a los testigos de los últimos días -policías nacionales desplazados a Cataluña para actuar contra el referéndum ilegal de independencia- ya fue objeto de controversia el martes, cuando la fiscal Consuelo Madrigal, en un gesto de protesta inusual, se quejó de que "parece que estamos en un juicio contra la actuación policial". Pero el defensor de Jordi Cuixart, Benet Salellas, que parece haber tomado el relevo a Jordi Pina en el enfrentamiento con el tribunal, ha continuado este miércoles en la misma línea. Y, como era de esperar, se ha llevado la bronca de Marchena.

Salellas interrogaba a un agente que intervino en un centro de atención primaria de Lleida utilizado el 1-O como lugar de votación. Describe la hostilidad de los concentrados, los obstáculos que tuvieron para acceder al local, el bloqueo de que fueron objeto a la salida. Admite que la "agresividad" fue tal que decidieron usar sus defensas reglamentarias. 

- ¿Recuerda si hubo ciudadanos lesionados por la utilización de esas defensas?, pregunta el letrado.

- No, por la utilización de las defensas no. Recuerdo que cuando se desalojó el centro y se recuperó la urna había detrás mía -porque hicimos otro cordón para que la gente no accediera- una persona en el suelo siendo atendida, pero ahí no se usó las defensas.

- ¿Era una de las personas que ustedes habían sacado de la concentración frente a la puerta?

- Entiendo que sí.

- ¿Se interesaron posteriormente ustedes por la evolución de ese herido?

- Abandonamos ya el lugar y no podíamos volver allí.

Mientas el testigo responde interviene Marchena: "A ver, señor letrado, hagamos preguntas sobre los hechos".

- Es que en nuestro escrito de defensa aparecen esos hechos, señoría, precisamente, replica Salellas.

- Y que sean hechos de trascendencia jurídica, no el sentimiento que en un momento determinado pudo tener el agente que está declarando. Dirija su interrogatorio teniendo en cuenta el interés del tribunal.

- Señoría, me veo en la obligación de hacer las preguntas que tienen que ver con el escrito de defensa

- No, mire, señor letrado, no. El objeto del proceso está claramente delimitado. Y si usted ha incluido en el escrito de defensa hechos de indudable trascendencia jurídica y otros que no la tienen, lo que interesa al tribunal son los primeros y usted sabe perfectamente que pregunta el sentimiento piadoso o no piadoso del señor que en ese momento está actuando como fuerza de orden público no tiene ninguna trascendencia jurídica, lo haya usted incluido o no en su escrito de defensa. Así que, por favor, hechos con trascendencia jurídica.

- Yo no he preguntado por ningún sentimiento piadoso, insiste Salellas.

- No vamos a discutir usted y yo. Lo que le digo es que no haga preguntas que no estén dirigidas en su interés al tribunal porque entonces está usted perdiendo el tiempo y nos lo está haciendo perder a nosotros. El sentimiento que pueda tener este señor [señala al testigo] no es objeto del proceso. Venga, formule otra pregunta, por favor.

En el escrito de defensa no figura específicamente lo ocurrido en el centro de salud Cappont pero sí se alude a que "291 personas tuvieron que ser atendidas por el Servicio de Emergencias Médicas", debido a "la utilización desproporcionada de la fuerza desplegada por las unidades de la Policía Judicial y Guardia Civil contra una población pacífica que sólo pretendía votar".

Incluso de ser cierto el "uso desproporcionado de la fuerza" -hay varios procedimientos judiciales que se tramitan en Cataluña contra policías y guardias civiles denunciados por su actuación el 1-O- ello no es el objeto del procedimiento que se juzga en el Tribunal Supremo, como ha explicado repetidas veces el presidente de la Sala. Quizá ya no le haga falta recordarlo la próxima semana: empezarán a declarar los testigos de la defensa.