La Sala Penal del Supremo estudiará en los próximos días la comunicación enviada por fax al tribunal por la directora de la prisión de Lledoners, Paula Montero, que el pasado 5 de enero concedió un permiso extraordinario de salida a Josep Rull sin contar con autorización judicial.

En el tribunal ha causado estupefacción la actuación de la funcionaria dada la claridad del Reglamento Penitenciario, que establece que los presos preventivos no pueden disfrutar de permisos de salida sin la autorización expresa y "en todo caso" de la autoridad judicial a cuya disposición se encuentran.

Una de las opciones que están sobre la mesa es dar traslado a la Fiscalía de la comunicación de la directora de la cárcel para que se abra una investigación penal por la existencia de indicios de prevaricación administrativa.

Por su parte, la Generalitat de Cataluña asegura según Europa Press que Rull recibió un permiso extraordinario de urgencia por parte del juzgado de guardia a las cinco de la tarde y salió apenas veinte minutos más tarde de la prisión, para regresar dos horas después. 

La Sala que prevé juzgar a Rull y a otros once exmandatarios catalanes en la próximas semanas discrepa de la versión de la Generalitat y asegura que el permiso de juzgado de Manresa nunca se concedió, y que ha tenido conocimiento de todo lo ocurrido a posteriori. Por ello, estudia que acciones pueden emprenderse contra la dirección del centro de Lledoners. Según el Supremo, dicha autorización judicial nunca se concedió porque dicho órgano no es el competente para ello.

Según los Servicios Penitenciarios catalanes antes de autorizar el permiso se dirigieron al Juzgado de Guardia de Manresa, que recordó que el Reglamento Penitenciario permite la concesión de permisos extraordinarios de urgencia, señalan.

De hecho, la Conselleria de Justícia de la Generalitat afirma, según informa La Vanguardia, que la concesión se hizo "de la manera habitual" en las "excepciones motivadas por la urgencia del caso".