La Mesa del Parlament ha aprobado este viernes querellarse contra el juez del Tribunal Supremo (TS) Pablo Llarena por presunta prevaricación al negarse a dejar acudir al pleno de investidura al candidato de JxCat a la Presidencia de la Generalitat, Jordi Sànchez.

Fuentes parlamentarias han explicado que la decisión se ha tomado con los votos a favor de JxCat y ERC, que tienen mayoría en el órgano rector de la Cámara.

Las mismas fuentes han explicado que los letrados del Parlament han expresado sus dudas de que la Cámara pueda iniciar una acción judicial así y consideran que debería ser Sànchez a título personal o su grupo parlamentario quienes asumieran una iniciativa así.

La querella, que se podría interponer contra Llarena pero también está abierta a todos los magistrados de la Sala Penal del Supremo, se ha encargado ya a los servicios jurídicos

El presidente de la Mesa del Parlament, Roger Torrent afirmó, el jueves de que Llarena debía tener en cuenta las medidas que reclamaba el Comité de Derechos Humanos de la ONU.



Catalá ve "ánimo de amenaza"

Por su parte, el ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha dicho que la medida contra el amgistrado que estudia la causa separatista "esconde un cierto ánimo de amenaza".

Así lo ha indicado en Onda Cero al ser preguntado por el anuncio de dicha querella contra el juez Pablo Llarena por supuesto delito de prevaricación en su resolución de no permitir que Jordi Sánchez, en prisión por la causa que instruye, se persone en el Parlament para poder ser investido presidente de la Generalitat.

"Contra las decisiones de los jueces están los recursos y a mí me parece que se están equivocando al intentar amedrentar o incluso amenazar a un magistrado a base de escraches, de pintadas en su vivienda y de presentarle una querella por hacer su trabajo", ha añadido.

Y ha insistido: "Yo creo que es un error gravísimo que además esconde un cierto ánimo de amenaza, de si no me dices lo que yo quiero te pongo una querella".

A juicio de Rafael Catalá se trata de "una deriva muy muy peligrosa en un Estado democrático".

"Me parece que en el año 2018 en Cataluña, en Barcelona, en España, que haya personas que tengan que llevar escolta porque unos supuestos comités para la república les están amenazando, pintando sus fachadas y dirigiendo tuits ofensivos yo creo que es intolerable", ha abundado.

El titular de Justicia ha manifestado que "pensaba que habíamos superado ya esas épocas de las amenazas, de las coacciones y de la tensión" y ha deseado que se trabaje "más por la convivencia y por el respeto mutuo y menos por las amenazas".