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Hora y media de entrevista "incisiva", como la definió Pedro Sánchez, y el momento de la noche llegó al final.

La actriz Candela Peña apareció en el plató de La Revuelta para despedir al presidente del Gobierno y lo que empezó como un cierre de cortesía acabó en un festival de piropos.

La actriz llegó con un vestido vaquero, a juego con la camisa y los pantalones vaqueros de Sánchez.

"Pedro, antes de nada me he vestido, esto es un homenaje a ti", le explicó. Antes ya le había dedicado otro cumplido: "Hueles a cremitas".

Desde ese momento, el presidente del Gobierno pasó a llamarse "Peter".

Además de halagos, Peña venía también con un reproche: en todo el programa se había hablado "muy poco de señoras".

Y echaba de menos a una en concreto, a Begoña Gómez: "¿Dónde está Bego? ¿Por qué no ha venido?".

Se declaró "superfan" de la mujer del presidente, que en los próximos meses será juzgada por tráfico de influencias y malversación.

"Yo estoy un poco aterrada", confesó la actriz, en referencia a un posible Gobierno de PP y Vox. Porque cuando "políticamente la cosa está un poquito tal", las mujeres son "las primeras en salir perdiendo".

Y entonces soltó la pregunta de la noche: "Este hombre, perdóname ahí con respeto y con todo, pero digo yo, ¿será un psicópata?".

Peña no entiende que quiera repetir con todo lo que Sánchez se ha "comido" durante estos años: la pandemia, Ceuta, el apagón. Y hasta el volcán de La Palma, le recordó Sánchez.

"¿Por qué quieres seguir?", insistió.

"¿Te gusta porque tú socialmente quieres trabajar para nosotros y para que todo nos vaya bien a los que te votemos, o porque a ti te mola estar allí y tener a mucha gente y mucha comida gratis?".

La pregunta se quedó sin respuesta, porque antes de que Sánchez pudiera contestar, Peña volvió a los elogios: "Mucho pistolón, mucho vaquero... vaquero que casi es malla".

Y el presidente recogió el guante: "No, pero me queda bien, ¿o no?".

A esas alturas, cualquier apariencia de imparcialidad había saltado por los aires. Hasta la actriz se había incluido entre "los que te votemos".

Broncano trató de reconducirlo, sin mucho éxito: "Llevo intentando una hora y media que llevamos aquí la neutralidad, la imparcialidad, y tú: 'qué guapo, lo vamos a conseguir'".

Sánchez "medita"

Hubo tiempo también para la salud. A Peña le pareció que el presidente estaba "flaco" y le preguntó si hacía terapia.

Sánchez achacó su delgadez al deporte. Terapia, dijo, no hace, pero sí medita "desde hace muchos años". "Me ayuda a relativizar las cosas".

Y en eso también cuenta con Begoña, que le ayuda "mucho".

A Peña, la entrevista, que duró cerca de dos horas, le pareció "un poco rollo patatero". Sánchez, en cambio, se sintió "muy a gusto".

¿Algún momento en que Broncano le pusiera en apuros? "Tú te puedes imaginar que llego aquí y lo primero que me dice es: 'Presidente... pero por pocos días'", le espetó Sánchez al presentador.

Ahí Peña tenía guardado otro tirón de orejas para Broncano: "Te faltaba lo de la ley de nietos. Eso no lo has tocado".

El Supremo ha suspendido la inscripción en el censo exterior de los nacionalizados por la ley de nietos.

En la práctica, quienes obtuvieron así la nacionalidad y viven fuera de España no podrán votar el 29-N.

Para Sánchez, aun así, la entrevista fue "incisiva".