El líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, ha confirmado que las negociaciones con Vox continúan para unir listas en el Senado con el fin de hacer frente a un pacto electoral de las izquierdas para concurrir conjuntamente a la Cámara Alta.
"Sería un error facilitar al sanchismo el control del Senado", ha afirmado, y ha agregado que la formación de Santiago Abascal les ha asegurado que "estarán a la altura" y que su formación lo estará de igual forma.
Ha querido dejar claro en una entrevista en la Cadena Cope que las negociaciones se llevarán con "transparencia", pero también con la "discreción y el respeto" que han acordado.
Asimismo, ha asegurado que han aprendido tanto de los pactos de coalición que han salido bien como de aquellos que finalizaron con la ruptura de los Gobiernos. "Ellos saben hasta dónde podemos llegar y que tenemos sentido de Estado", ha añadido.
Todo comenzó el pasado lunes, cuando el líder de Vox afirmó estar dispuesto a hacer "sacrificios" para que la suma de las izquierdas no se hiciera con el control de la cámara y trasladó su voluntad de "entendimiento" a la formación de Feijóo.
Al haber expirado el plazo para presentar coaliciones el 16 de octubre, la fórmula no podría ser la de concurrir bajo una marca común, sino que Vox podría renunciar a presentar listas en algunas provincias e integrar candidatos en las listas senatoriales del Partido Popular como independientes.
El plazo para presentar las candidaturas expira el 26 de octubre, lo que les deja un plazo bastante reducido para determinar los pormenores y cerrar un acuerdo que pudiera alejar al bloque progresista de la mayoría en el Senado.
El objetivo de conseguir mayorías fuertes en las cámaras y, por ende, el Gobierno, según ha trasladado Feijóo, es "derribar el muro y trabajar para la nación". Un muro cuya construcción achaca al Ejecutivo de Sánchez con la finalidad de "dividir al país y tener una trinchera".
Ha explicado que ya se ha llegado a acuerdos con el partido asturiano Foro y con Unidad del Pueblo Navarro para dicha cita con las urnas.
Ha explicado que su intención es "construir puentes" y que su política no será "un sanchismo de centroderecha". Por ello, ha adelantado su voluntad de "volver a los grandes pactos [de Estado]" en distintas materias, como las pensiones cuyo acuerdo, el de Toledo, ha elogiado.
El líder del Partido Popular ha cuestionado por qué se ha escogido este momento para la convocatoria de comicios: "¿Cree que es casualidad que se convoquen elecciones ahora?".
Feijóo ha proseguido asegurando que el objetivo de Sánchez es "cortar la posibilidad de ser llamado, como mínimo, en condición de testigo" a uno de los procesos judiciales que la formación socialista o su esposa, Begoña Gómez, tienen abiertos.
Además, piensa que el adelanto busca "amordazar a los jueces para que no sigan investigando" durante la campaña.
Asimismo, se ha mostrado contundente contra la instrucción de 'la ley de nietos', con la cual Sánchez ha querido llevar a cabo "un fraude e ingeniería electoral" y le han "pillado en una trampa". Bajo su criterio, se debería exigir un tiempo mínimo de residencia y un conocimiento "adecuado y suficiente" del país para votar.
"El pasaporte no se regala, se tiene que merecer", ha afirmado para explicar que su formación quiere "extraer la ley del Código Civil y hacer una ley orgánica".
Aun así, se ha mostrado confiado en que el Constitucional no retire la medida cautelar del Supremo que paralizó el voto de nacionalizados por esta norma, por la cual no podrían votar el 29-N. "El Constitucional no se atrevería a hacer un disparate semejante".
El Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, pidió mediante el recurso de amparo que se suspendiera de forma cautelar esta decisión del Supremo, lo cual debe debatir el Constitucional.
El candidato a la presidencia ha aprovechado también para apelar al voto de la juventud que "está viendo que vive peor que sus padres" y que "no pueden ni soñar con firmar una hipoteca". "Esa desesperanza que se convierta en votos", ha sentenciado.
Inmigración necesaria
Sobre el modelo migratorio propuesto por el PP, Feijóo ha defendido que la inmigración "es necesaria" frente al "descontrol", que "es insostenible".
"Un inmigrante con contrato de trabajo, que está trabajando en España y que está aportando, lo necesitamos. Ahora bien, un inmigrante que entra de forma irregular, que no aporta, sino que vive de las prestaciones y que además delinque, evidentemente ese inmigrante no puede ni quiere convivir con nosotros. Pues no convivirá, será expulsado", ha adelantado.
Al respecto, ha puesto en valor la figura del alcalde de Badalona, Xavier García Albiol, como cabeza de lista por la provincia de Barcelona en las elecciones del 29N, recalcando que la inmigración regular es necesaria para trabajos como, por ejemplo, albañiles o fontaneros, en un momento en el que se necesitan construir viviendas.
Feijóo se ha mostrado en contra de las "regularizaciones masivas sin condiciones" de los inmigrantes que ha aprobado, en su opinión, el Gobierno de Sánchez en esta legislatura porque ha producido un "efecto llamada" en España, que "ha sido denunciado por 22 primeros ministros de 22 países de la Unión Europea".
Así, ha denunciado que la regularización de más de 1,3 millones de migrantes "está perjudicando a toda Europa" y es una de las causas de la "invasión" de Ceuta.
