En Venezuela viven más de 130.000 españoles con derecho a votar en las elecciones generales del 29 de noviembre. Y el principal lugar donde podrán hacerlo es una sede provisional que el consulado ocupa desde los terremotos de este verano.
Pero sus propios trabajadores avisan de que allí será "imposible" votar. Así lo denuncian los sindicatos del Consulado General de España en Caracas en una carta al embajador, fechada el 8 de octubre, a la que ha tenido acceso EL ESPAÑOL.
En esa misiva, los representantes de CCOO, UGT y CSIF advierten de la "absoluta imposibilidad material, estructural, de aforo y de seguridad" de votar en la Quinta Marmolejo.
El origen del problema está en los dos terremotos que sacudieron el país el 24 de junio, de magnitudes 7,2 y 7,5. Dejaron más de 6.300 muertos y cientos de edificios derrumbados.
Uno de los afectados fue la sede habitual de la Embajada y del Consulado, la Torre España, en el barrio caraqueño de Altamira. Quedó fuera de uso por el riesgo de que se viniera abajo la torre de al lado, dañada por los seísmos.
Desde entonces, Embajada y Consulado trabajan en una casa, la Quinta Marmolejo, que fue la antigua sede de la Embajada.
Según los sindicatos, tiene un acceso muy limitado, apenas cabe gente y no reúne "las condiciones mínimas indispensables de seguridad y salubridad".
Los trabajadores hablan de un "estado cierto de deterioro" y de una "profunda falta de condiciones técnicas, operativas y de accesibilidad".
Lo que iba a ser una solución de emergencia dura ya más de 100 días. Y ahora tendrá que servir de colegio electoral.
A todo ello se suma otro problema. El Consejo de Residentes Españoles de Caracas, el órgano oficial que representa a los españoles inscritos en el consulado y asesora al cónsul, ha alertado de que la casa no tiene conexión a internet.
Eso significa que quien no haya recibido en casa la documentación para votar no podrá imprimir allí su certificado de inscripción ni las papeletas. Y en un país donde el correo apenas funciona, no serán pocos.
"Caos y colapso"
Ahora, con las elecciones convocadas, los representantes sindicales de los trabajadores del consulado han decidido enviar una carta al embajador.
Los trabajadores declaran que no asumen "ningún tipo de responsabilidad" por "el caos, colapso o desastre organizativo y operativo" que supondría celebrar unas generales "en una sede que carece de las garantías mínimas".
Y avisan: obligar a celebrar los comicios en estas condiciones "aboca el proceso al más absoluto fracaso". La responsabilidad, añaden, recaerá en "las autoridades que decidan ignorar estas advertencias".
Pese a ello, Exteriores, el ministerio que dirige José Manuel Albares, mantiene este lugar como centro de votación para el próximo 29-N.
Porque, dos días después de recibir esa carta, el BOE publicó una resolución de Exteriores que fija la Quinta Marmolejo como lugar de votación entre el 21 y el 26 de noviembre.
"Usted sabe, al igual que nosotros, que la Qta Marmolejo no es ese lugar", concluyen los sindicatos en su carta al embajador.
Más participación
Los españoles que viven fuera pueden votar de dos formas: por correo, enviando el sobre al consulado, o en persona, depositándolo en una urna en el consulado durante los días fijados.
En Venezuela, la primera vía apenas existe, porque el correo postal prácticamente no funciona. Por eso casi todo el voto se deposita en mano en la oficina consular.
Los consulados abren durante varios días. En estas elecciones, entre el 21 y el 26 de noviembre. En Venezuela, donde el correo apenas funciona, casi todo el voto se deposita así, en mano.
Lo que temen los trabajadores es la cantidad de gente que pasará por la casa esos seis días, entre el 21 y 26 de noviembre.
En las elecciones anteriores votaron unas 8.000 personas. Esta vez calculan que podrían ser hasta 15.000, por "la polaridad y alta movilización política existente en España".
Reunir a ese número de personas en una casa con "graves problemas de infraestructura", advierten, "constituye un riesgo inaceptable para el orden público y la seguridad de las personas".
Piden garantizar "la integridad física de electores, representantes de los partidos políticos y empleados".
El censo de españoles en Venezuela no ha dejado de crecer, en plena expansión de la ley de nietos. Según el INE, en el censo que se usará el 29-N, cerrado el 1 de agosto, hay 130.363 electores.
El consulado de Caracas es el único de carrera en todo el país. Exteriores ha habilitado un segundo punto en el Consulado Honorario de Valencia, en la Hermandad Gallega de esa ciudad, a unos 170 kilómetros de la capital, unas dos horas por carretera.
