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El PSOE y los partidos que integran el Frente Amplio, a excepción de los Comunes, han logrado un acuerdo para concurrir juntos a la Cámara Alta bajo la denominación de "Senado de Progreso".

"Hemos escuchado el clamor de las calles y hemos transformado esas reivindicaciones en un acuerdo de país que reúne distintas sensibilidades y va mucho más allá de la suma de nuestras siglas", ha afirmado la secretaria de organización del PSOE, Rebeca Torró.

No en vano su papel ha sido clave ya que las políticas de alianzas a nivel nacional se aprueban por la dirección Federal del PSOE. Un acuerdo trabajado con discreción durante las últimas semanas.

Se tratará de un pacto inédito, cuyo único antecedente más próximo es del año 2000 cuando el PSOE e IU acordaron coaligarse en varias provincias aunque, al final, no sirvió de mucho y el PP tuvo mayoría absoluta y el PSOE perdió 20 senadores.

El acuerdo del PSOE ha sido rubricado con los partidos que integran el Frente Amplio -IU, Movimiento Sumar y Más Madrid- junto con Compromís, Chunta Aragonesista y Batzarre.

Fuentes del Frente Amplio han celebrado el acuerdo. "El objetivo no puede ser solo frenar a la derecha y a la ultraderecha para acabar con el uso espurio y partidista impuesto en la principal cámara de representación territorial", han afirmado.

"Estamos convencidos de que es una urgencia democrática devolver al Senado el papel que le asigna la Constitución, es decir, ser un verdadero lugar de encuentro y cooperación entre territorios, comunidades y ciudades autónomas", han rematado.

El acuerdo, cerrado cuando el reloj apuraba ya las últimas horas para registrar las coaliciones a las 23:59. De momento, Podemos se queda fuera aunque el acuerdo no cierra completamente la puerta a los morados.

La operación no se aplicará en todas las provincias. Pero el objetivo es el mismo allí donde sí concurra: evitar que la fragmentación de la izquierda se convierta en escaños del PP.

A la vez, aprovechar la división del bloque de la derecha, con un Vox al alza que amenaza con restar senadores a los populares.

Como respuesta preventiva, los populares han alcanzado un pacto con UPN en Navarra, una de las pocas comunidades donde el PSOE, como partido más votado, logró el 3-1.

El PSOE llevaba días explorando esta vía. Comenzó por Baleares, con MÉS, y se fue extendiendo a otras comunidades como Navarra o Comunidad Valenciana con partidos locales como Compromís. Aunque la llegada de la dirección federal a las negociaciones ha permitido un acuerdo global con el Frente Amplio, que será clave en Andalucía.

La alianza se concentrará allí donde la suma de votos pueda traducirse en escaños adicionales, mientras que en aquellas circunscripciones donde el PSOE tenga garantizada una representación amplia, como es el caso de Cataluña, podrá competir en solitario. Lo mismo pasará en Sevilla o Extremadura.

Las conversaciones han sido pilotadas por Rebeca Torró, secretaria de Organización del PSOE, y Enrique Santiago, secretario general del Partido Comunista y diputado de Sumar.