Correos ha comunicado a la Junta Electoral Central (JEC) que reforzará la seguridad en la custodia del voto por correo de cara a las generales del 29 de noviembre, según un escrito al que ha tenido acceso este diario.
La empresa pública ha detallado un plan con más controles en los centros donde se almacenan las papeletas y en los trayectos de las sacas electorales.
El movimiento se produce después de que el PP reclamara a la JEC "medidas adicionales" para blindar la cadena de custodia, incluida la "custodia policial" de los envíos desde el primer día, tal como detalla la solicitud formal remitida el pasado 8 de octubre a la Junta Electoral por el equipo de Alberto Núñez Feijóo.
Según el documento enviado por Génova a la Junta Electoral interpreta el escrito de Correos como "una victoria" política y "un reconocimiento" de que las garantías actuales eran insuficientes.
"La JEC ha dicho que no le compete, pero dice que Correos se ha adelantado y ha presentado su propio plan de custodia del voto", resumen fuentes de la dirección del PP a EL ESPAÑOL.
"Nos faltan cosas importantes de las que proponíamos, pero es un claro reconocimiento de que Correos está asumiendo que tiene que reforzar la seguridad tal y como pedíamos", añaden.
La JEC se aparta
La JEC ha rechazado la petición formal de PP y Vox para modificar de nuevo las reglas del voto por correo, apartándose del asunto al recordar que la transparencia del sistema ya está recogida en la ley.
El organismo arbitral recalca que no ve motivos objetivos para "preocupación" adicional ni para alterar el procedimiento establecido en la LOREG y en sus instrucciones previas, dado que Correos presentó el 7 de octubre un plan reforzado de medidas de seguridad para las elecciones del 29-N, según ha trasladado la JEC por escrito al PP.
Ese plan incluye cambios en los centros de custodia, videovigilancia continuada y nuevos sistemas de seguimiento de los transportes entre instalaciones.
El PP sostiene que las dos decisiones no son contradictorias: aunque la JEC se niega a cambiar la ley, asume que Correos puede y debe ir más lejos en sus propios protocolos internos. Por eso el partido habla de "reconocimiento implícito" a sus advertencias sobre la necesidad de reforzar las garantías del voto postal.
Dudas en el voto por correo
La ofensiva política contra el voto por correo ha sido uno de los ejes del arranque de la precampaña.
Isabel Díaz Ayuso llegó a advertir a sus seguidores de las "trampas de Sánchez" en el proceso electoral, y les pidió que "no voten por correo" y que "acudan a las urnas", insinuando riesgos de manipulación del sistema.
Feijóo intentó corregir ese mensaje. Pero al mismo tiempo, anunció que reclamaría más controles a la JEC, como así hizo por escrito su partido de inmediato.
El líder del PP defendió que el sistema es "garantista", pidió confianza en los carteros y trabajadores de Correos, pero aseguró que ni él mismo se fía "de sus directivos".
El escrito del PP a la JEC describe con detalle todos los eslabones de la cadena de custodia del voto postal, desde la oficina donde se admite el sobre hasta las Juntas Electorales Provinciales.
Génova recuerda los robos de 124 votos por correo en Fuente de Cantos (Badajoz) en diciembre de 2025, como un incidente que demuestra la falta de seguridad en la custodia del sufragio ciudadano. Además, describe otros intentos en oficinas de Extremadura para justificar un incremento en las medidas de protección.
Seis grandes cambios
Entre las seis medidas solicitadas por los populares, una de ellas es que Correos entregara "antes del 9 de noviembre" su plan completo de custodia, con la lista concreta de centros donde se almacenan las sacas y las medidas aplicadas en cada uno.
Génova pide también más seguridad física en esos puntos: cajas fuertes o locales cerrados, videovigilancia, precintos numerados con trazabilidad y un protocolo uniforme de incidencias para todo el territorio.
Además, exige que los votos se concentren en dependencias públicas custodiadas por Policía y Guardia Civil desde el primer día, con traslados diarios escoltados, y no solo en el tramo final del proceso.
Otro bloque se refiere a las Juntas Electorales Provinciales.
El PP reclama que las papeletas declaradas nulas o reclamadas queden cerradas y vigiladas por las Fuerzas de Seguridad hasta que se resuelvan todos los recursos, para abrirse sólo en el escrutinio general ante los representantes de los partidos.
En materia de transparencia, el partido quiere datos periódicos por provincia sobre solicitudes, votos recibidos, introducidos y rechazados, además del número de sufragios que no llegaron a tiempo.
Génova reclama que esas cifras, cruzadas entre Correos y la Oficina del Censo, consten expresamente en las actas de cada mesa para poder rastrear posibles incidencias.
El plan de Correos
Frente a ese pliego, el plan de Correos remitido a la JEC se centra en el refuerzo de las instalaciones y de la logística interna.
La compañía ha reducido y seleccionado las unidades de custodia del voto por correo, ha separado físicamente las papeletas del dinero de las cajas fuertes y ha establecido protocolos específicos de emergencia.
Los votos se custodiarán en armarios de seguridad, despachos cerrados y zonas videovigiladas 24 horas, supervisadas desde el Centro Operativo de Seguridad (COS) con rondas continuas de vigilantes.
Además, se desplegarán 4.000 balizas GPS para controlar en tiempo real los transportes más sensibles entre centros de tratamiento y hasta unas 1.000 unidades custodiadoras.
Correos recuerda también que la JEC ya avaló en febrero un protocolo que permite emitir duplicados de la documentación electoral y aceptar votos por correo llegados fuera de plazo cuando se acredite la pérdida en custodia.
Ese mecanismo exige denuncia previa, comunicación inmediata a la Junta Electoral y que el segundo voto llegue a la mesa antes del cierre de la jornada.
