El "tic-tac, tic-tac" de Pablo Iglesias, que utilizó en 2015 para advertir a Mariano Rajoy de que se le acababa el tiempo, vuelve a resonar, ahora como un bumerán, en la izquierda.
Hasta las 23:59 horas del viernes tienen los partidos para cerrar un pacto de coaliciones, pero, a menos de tres días para que expire el plazo, el acuerdo entre el Frente Amplio y Podemos parece más lejos que nunca.
Tic, tac. El tiempo se agota y no hay acuerdo. La ya confirmada como candidata del Frente Amplio, Ada Colau, subía este martes un vídeo a las redes sociales para suplicar a Podemos que se sume al pacto y haya una "candidatura única".
"Que nos sentemos y sigamos hablando", imploraba la exalcaldesa de Barcelona. "Es posible y es necesario para detener el fascismo en las próximas elecciones", añadía mientras advertía de que "hay tiempo, pero no mucho".
La candidata de Podemos a la Presidencia del Gobierno, Irene Montero, cerraba en TVE la puerta a un acuerdo con el Frente Amplio pero aseguraba, a la vez, que "van a seguir intentando todas las formas de colaboración".
Más tarde, fuentes de la formación morada matizaban sus palabras y aseguraban que no hablan con el Frente Amplio porque todavía no está constituido, pero que sí mantienen conversaciones con los partidos que lo integran.
Sin embargo, las formaciones que componen el Frente Amplio (IU, Más Madrid, los Comunes) lo negaban o evitaban comentar estas supuestas conversaciones. Todo mientras Podemos insiste en que su partido de referencia en Cataluña es ERC, en detrimento de los Comunes, con quienes iban en coalición en el pasado y cuya lista encabezará Colau.
Lo que sí se ha ratificado es a Emilio Delgado como número uno por Madrid, en las listas del Frente Amplio, pero nadie confirma todavía a la ministra de Sanidad, Mónica García, como número dos.
Ese silencio se entiende como un guiño a Montero, dado que mantiene una enemistad abierta con García, si acepta no encabezar la lista. Aunque Podemos ya parece estar en otra pantalla.
La secretaria general del partido, Ione Belarra, defendía este martes el "tándem" entre Irene Montero y Gabriel Rufián, uno en Madrid y otro en Barcelona, asegurando que serán "compañeros".
Una fórmula de "colaboración" que, aseguran, es la favorita de los ciudadanos progresistas según las encuestas, y que Podemos pretende extender a otros partidos de la izquierda.
En las listas de ERC habrá personas de la órbita de los morados, aunque todavía no se sabe en qué puestos irán.
Desde la formación separatista admiten que será en las candidaturas de Barcelona y Tarragona, pero niegan que exista una coalición.
"La lista es de ERC, el programa electoral es de ERC y los diputados que consigan el acta formarán parte de ERC", aseguraba el vicesecretario de Comunicación, Isaac Albert.
Queda por ver si otros partidos, como la Chunta o Compromís, optan por un camino similar. Quienes sí cerraron la puerta a un acuerdo de este tipo eran los abertzales de EH Bildu.
Su todavía portavoz en el Congreso, Mertxe Aizpurua, que no repetirá como cabeza de cartel, advertía de que en "Euskal Herria ya existe un Frente Amplio y se llama EH Bildu".
Tic, tac. El tiempo se agota y el acuerdo se ve más lejos que nunca.
