Santiago Abascal ha alertado este lunes del riesgo de "manipulación" electoral por parte de Pedro Sánchez y ha pedido a los españoles que no voten por correo en las generales del 29 de noviembre.
"Voten en la urna, porque en estos momentos no me fío absolutamente de nada que pueda hacer Pedro Sánchez", ha dicho el líder de Vox en una entrevista en Espejo Público, de Antena 3.
Poco después, en una declaración institucional en la sede del partido, Abascal ha asegurado que el jefe del Ejecutivo "es capaz absolutamente de todo", incluso de "manipular este proceso electoral".
Por eso ha exigido "elecciones libres, elecciones limpias y elecciones sin violencia".
Abascal se ha mostrado convencido de que algunos no quieren unas elecciones en paz y utilizarán "a sus milicias, a las de la playa del Trampolín y a otras muchas" para impedir que Vox se dirija a los españoles en libertad y en igualdad de condiciones.
Abascal ha asegurado que Vox está "absolutamente preparado" para los comicios y ha esbozado las líneas maestras de su alternativa: prioridad nacional, desregulación y "remigración".
En concreto, defiende que los españoles no estén "discriminados en su propia patria" y retirar de la economía "las corrupciones, ideologías y ánimo confiscatorio que ahogan a los autónomos".
También quiere "revertir la invasión migratoria que tantas consecuencias negativas está teniendo sobre el bolsillo de los españoles, su seguridad, la asistencia sanitaria y la capacidad de acceder a una vivienda".
"Hace mucho tiempo que nosotros hemos hecho este diagnóstico y ahora, si los españoles quieren, tocará aplicar esas recetas que nos devuelvan la libertad, la paz y la prosperidad que un Gobierno mafioso quiere arrebatarnos definitivamente", ha agregado.
"No lo van a conseguir: esta es la última oportunidad para una inmensa mayoría de españoles y no la vamos a desaprovechar", ha rematado.
Voto CERA
Las advertencias de Abascal sobre una posible manipulación electoral llegan con el voto exterior sometido a una medida cautelar sin precedentes.
En septiembre, a petición de Vox y de Iustitia Europa, el Supremo suspendió los efectos electorales de parte de las inscripciones derivadas de la ley de nietos.
La suspensión afecta a quienes obtuvieron la nacionalidad gracias a una instrucción del 25 de octubre de 2022, la instrucción de Sofía Puente, hermana del ministro de Transportes, Óscar Puente.
Esa instrucción presumía exiliado a todo español que salió del país entre 1936 y 1955, aunque se hubiera marchado a buscar trabajo.
Los afectados no pierden la nacionalidad ni se les borra del censo. Lo que se congela es su derecho al voto mientras siga vigente la medida. El auto también frenó las nuevas inscripciones en el CERA.
El problema es que la cautelar sigue sin ejecutarse. Los consulados tienen que revisar los expedientes uno por uno para separar a quienes acreditan el exilio de quienes entraron por la instrucción posterior.
El propio Gobierno admite en su recurso ante el Supremo que "no parece factible" que las oficinas consulares con más carga, como La Habana, Buenos Aires o Ciudad de México, terminen esa revisión antes del 1 de enero de 2027.
Por ley, el censo que vale para el 29-N es el cerrado el 1 de agosto. Según el INE, el CERA suma 2.747.688 electores, 420.300 más que en las generales de julio de 2023. Nadie sabe cuántos de ellos llegaron por la ley de nietos.
Si el cribado no llega a tiempo, la Junta Electoral Central y la Oficina del Censo Electoral se enfrentan a un dilema: suspender el voto de todos los nacionalizados no verificados, incluidos quienes sí acreditarían el exilio, o dejar votar a todos y vaciar en la práctica la cautelar.
