Canarias vuelve a estar en alerta migratoria, tras encadenar un repunte continuado de llegadas de migrantes en cayuco este verano por la ruta atlántica. Entre julio y agosto llegaron a las islas 1.455 personas en situación irregular, frente a los 805 contabilizados en los mismos dos meses de 2025: 650 más y un aumento del 80,7%.
Pero es que la escalada se ha acelerado en septiembre. Un balance oficial del Gobierno canario, cerrado el día 27 y al que tuvo acceso este diario, recoge 21 embarcaciones y 1.567 inmigrantes, frente a 13 cayucos con 737 personas en el mismo periodo del año pasado.
A ese recuento deben añadirse otras tres embarcaciones llegadas el día siguiente a El Hierro con un total de otras 557 personas.
Así, el registro provisional, a falta de otras 48 horas para cerrar el mes, se eleva a al menos 2.124 inmigrantes, lo que encamina a triplicar las 737 llegadas del periodo comparable de 2025.
El cambio de escala coincide con una modificación del origen de las embarcaciones. Este año, el 60% de los cayucos llegados a Canarias ha partido de Marruecos, mientras que en 2025 el 60% procedía de Mauritania y sólo el 30% había salido de las costas marroquíes.
Marruecos, Ceuta y Canarias
El desplazamiento de las salidas hacia el norte se produce tras el asalto masivo de "más de 90.000 personas", según el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, procedentes también de Marruecos, los días 30 y 31 de julio.
La vía migratoria hacia Ceuta y Melilla quedó restringida tras aquella crisis, mientras las llegadas a Canarias crecieron de julio a agosto y volvieron a repuntar aún más en septiembre.
El Gobierno canario interpreta que la coincidencia temporal exige extremar la vigilancia en el archipiélago. El consejero de Transición Ecológica y Energía, Mariano Hernández Zapata, resumió la inquietud en una entrevista con EL ESPAÑOL: "Visto lo ocurrido en Ceuta, en Canarias hay miedo a que seamos los siguientes".
La comunidad autónoma ha advertido, además, desde el inicio del mes de que las calmas del Atlántico favorecen las salidas de embarcaciones desde las costas africanas. "Podría aumentar la llegada de embarcaciones aún más después de septiembre", señalan fuentes del Ejecutivo regional, por las condiciones propias de esa época.
La preocupación canaria se apoya también en el precedente de la crisis de 2020 y 2021, cuando el archipiélago volvió a sufrir una elevada presión migratoria. Sin embargo, los picos posteriores de 2023 y 2024 fueron aún mayores: 39.910 migrantes llegaron por mar a Canarias en 2023 y otros 46.843 en 2024, el mayor registro de la serie.
"Abandonados"
Fernando Clavijo, presidente del Ejecutivo insular, calificó la situación como una "situación límite de emergencia humanitaria", especialmente por la tutela autonómica de miles de menores extranjeros no acompañados.
El presidente canario advierte a EL ESPAÑOL que Canarias, Ceuta y Melilla no pueden quedar "abandonados a su suerte" y reclama una respuesta coordinada del Estado, la Unión Europea y los países de origen.
Hernández Zapata contrapuso esa realidad a los discursos de Pedro Sánchez en el Congreso. Según expuso en EL ESPAÑOL, el presidente del Gobierno recordó las crisis de 2020 y 2021, pero no mencionó la emergencia de 2023 y 2024, pese a que Marruecos era entonces el principal país de procedencia de los migrantes llegados a Canarias.
El consejero añadió que Marruecos está buscando "de manera subrepticia aumentar su territorio", una valoración que enmarca en la tensión derivada de Ceuta y en las presiones sobre las aguas territoriales españolas frente al archipiélago.
El Ejecutivo regional reclama evitar una política "a golpe de emergencia" y reforzar los medios de acogida, los traslados y la cooperación en origen para impedir que más jóvenes se jueguen la vida en la ruta atlántica.
