Cientos de migrantes están siendo trasladados del asentamiento chabolista de la playa Benítez de Ceuta al Centro de Atención Temporal de Extranjeros en las naves del Tarajal para proceder a su filiación.
La Policía Nacional está realizando las labores de reubicación de las personas que accedieron de forma irregular a la ciudad a finales de julio desde primera hora de la mañana. En esta ubicación se estima que hay más de 300 personas pernoctando en tiendas de campaña improvisadas.
Esta operación se está llevando a cabo por "motivos de seguridad", ya que en las inmediaciones se encuentra el aliviadero de una presa que evacua el agua del pantano cuando se llena por las lluvias. El pasado lunes comenzó la temporada de precipitaciones y esto puede implicar un riesgo.
Además, según han trasladado fuentes policiales a Europa Press, han comprobado mediante drones y cámaras térmicas que hay personas viviendo en el conducto que transporta el agua desde el pantano hasta Benítez.
Está previsto que tras los trabajos de identificación se les ubique en el campamento temporal de Loma Colmenar.
En el operativo se han desplegado más de una decena de furgones de la Policía desde las siete de la mañana. Además, varios efectivos policiales se han colocado en el extremo del paseo que lleva al centro de la ciudad para evitar estampidas como las que se vivieron en el desalojo del pasado viernes.
En la playa de El Trampolín también se han ubicado cinco vehículos para evitar que las personas migrantes huyeran al ver el despliegue policial. Asimismo, cincuenta agentes antidisturbios se encontraban en la arena, despertando a los migrantes para pedirles que cogieran sus pertenencias y salieran de la playa.
Policías desalojando playa Benítez para filiar a los migrantes.
Los migrantes se han desplazado al paseo marítimo de forma ordenada a la espera de que los recogiera uno de los buses que los ha llevado al CATE. Se han visto carreras y algo de tensión por parte de algunas personas que pretendían huir.
Un grupo de entre 20 y 30 personas ha logrado escapar del cordón policial y correr hacia el centro de la ciudad, de los cuales solo han sido detenidos unos doce.
Por el momento, dos espacios de acogida están aún construyéndose, pero la intención es reubicarlos en estas instalaciones esta semana.
Con el fin de que las personas ya filiadas no vuelvan a la costa, se va a proceder a perimetrar el acceso a la misma por la zona de la desalinizadora y se procederá a la limpieza de la zona.
Las lluvias han complicado más la situación de las personas que se encuentran en situación de calle. Como narraba el periódico local El Faro de Ceuta, se veía cómo algunos migrantes cruzaban la frontera voluntariamente para volver a Marruecos.
El pasado domingo ya se inició el desalojo de la zona para garantizar la seguridad del acceso a las infraestructuras de la desalinizadora y por la propia seguridad de las personas que se encuentran viviendo allí. En esta ocasión, algunas personas optaron por correr hacia el monte por el miedo a ser expulsados del país.
El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática y responsable del mando único para la gestión de la crisis migratoria en Ceuta, Ángel Víctor Torres, cifró entre los 3.000 y los 3.500 los migrantes que permanecían en la ciudad autónoma fuera de los recursos de acogida.
