El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, aplica, a juicio de JUPOL, una "doble vara" de medir ante las protestas en la capital.
Hace casi un mes intentó boicotear la concentración en apoyo a Ceuta; ahora consiente, sin intervenir, la acampada no comunicada de la Puerta del Sol.
JUPOL, sindicato mayoritario de la Policía Nacional, denuncia que los agentes recibieron órdenes de "no actuar" ante la acampada de Sol y señala como "único responsable" de que continúe al propio Martín.
Su portavoz, Ibón Domínguez, ha acusado al delegado de aplicar una "doble vara de medir y el cinismo".
JUPOL sostiene que la Policía Nacional recibió órdenes de no intervenir cuando comenzaron a instalarse las tiendas este sábado por la noche y que no se envió "ni un solo furgón policial". El sindicato reclama que Martín asuma la responsabilidad y ordene el desalojo si considera que procede.
La denuncia de JUPOL coincide con la de SUP y UFP. El Sindicato Unificado de Policía (SUP) ha pedido conocer "qué instrucciones recibieron exactamente los agentes".
La Unión Federal de Policía (UFP) ha asegurado que "cuando comenzaron a instalarse las tiendas, la Policía Nacional se retiró de sus posiciones".
Por su parte, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, insiste en que la Policía Municipal pidió ayuda a la Nacional para evitar la acampada y que las instrucciones que recibió fueron "que no hiciera absolutamente nada por evitarlo".
Martín, que no ha desmentido que exista esa orden, sí ha defendido la decisión de no intervenir mientras la protesta sea "pacífica".
"Se está desarrollando una acampada de manera pacífica y reivindicativa", declaró este lunes. La labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, añadió, es "velar por la seguridad ciudadana".
La acampada comenzó la noche del sábado 26 de septiembre, al término de la manifestación "Ni una Maricarmen más", convocada por el Sindicato de Inquilinas tras el desahucio de una vecina de 87 años.
La manifestación estaba comunicada. La acampada posterior, sin embargo, no. El Sindicato de Inquilinas llamó públicamente a permanecer en Sol y desde entonces mantiene allí tiendas con vocación indefinida.
Intento de boicot
Con la manifestación para apoyar a Ceuta, Martín se amparó en un tecnicismo jurídico para tratar de boicotearla.
La protesta la promovió la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), se celebraba en la plaza de Cibeles y la convocaba el Ayuntamiento de Madrid.
Justo un día antes, la Delegación remitió a Almeida un escrito en el que sostenía que "ni los alcaldes (...) ni éste mismo pueden ser titulares del derecho de reunión".
Con ese argumento, rechazó tramitar la comunicación conforme a la ley que regula ese derecho. . Además, exigió al Consistorio que organizara el encuentro como un "acto institucional", dentro de sus competencias y bajo su responsabilidad.
El Ayuntamiento denunció que la intención de la Delegación era "intentar boicotear la concentración generando dudas" sobre su legalidad.
La concentración de Cibeles se celebró finalmente con la asistencia de Alberto Núñez Feijóo, Santiago Abascal, Isabel Díaz Ayuso y el propio Almeida. La Delegación cifró la asistencia en 50.000 personas; el Ayuntamiento la elevó a 150.000.
