Por primera vez, una ministra del Gobierno, Sira Rego, ha asegurado este lunes que "la mayoría" de los 2.000 menores no acompañados de Ceuta no volverán a Marruecos y que serán distribuidos por la Península.
"Quieren quedarse y la ley los protege", afirmaba la titular de Juventud e Infancia.
Sin embargo, unas horas más tarde el responsable del Mando Único, Ángel Víctor Torres, matizaba esa afirmación y, preguntando en LaSexta por los menores, prometía que "la mayoría van a regresar".
"Queremos que la mayoría de los menores sean reagrupados" para su devolución, señalaba después, pero admitía que algunos pueden "no querer".
Para Moncloa, no estamos ante posiciones contradictorias entre dos ministros, uno del PSOE y otro de IU, por más que cada uno ponga el acento en distinto lugar.
Fuentes del Gobierno admiten que "ambos tienen razón" y lo justifican en lo complicado que puede ser el reagrupamiento que, insisten, sigue siendo su prioridad.
El Gobierno se enfrenta ahora a expedientes individualizados donde admiten que muchos pueden no querer volver con sus familias, como puede que haya padres o madres que rechacen a sus hijos e incluso que no se pueda localizar su domicilio.
También puede darse el caso de que exista una resolución de reunificación, pero que el menor no quiera volver. Se abriría una vía judicial que ralentizaría más la situación.
En el Ministerio de Política Territorial de Torres admiten que la reagrupación es un "proceso difícil" y que requiere de la colaboración de Marruecos.
De momento, el Gobierno de Rabat asegura que está dispuesto a colaborar, pero algunas de sus acciones, como rechazar los cadáveres de los fallecidos en el asalto, invitan a la desconfianza.
Los menores que queden al final de este proceso entrarán en el reparto por la Península que contempla la Ley de Extranjería, pero si Ceuta lo autoriza, que es la que tiene su tutela.
Las autoridades ceutíes recelan, ya que consideran que ese paso abre la puerta a un efecto llamada que podría volver a colapsar la ciudad. Un temor que es compartido por la Unión Europea.
Está el caso de las 500 niñas que, en un principio, iban a ser repartidas a través de entidades de atención a la infancia, y que ha quedado en suspenso.
¿Cuántos son?
En el Gobierno culpan al Ejecutivo de Juan Jesús Vivas del bloqueo, pero el Ejecutivo autonómico recuerda que la ciudad está en contingencia inmigratoria y que ordenar este reparto le corresponde a la Delegación de Gobierno.
La cuestión que también queda pendiente es la de cuántos menores hay.
Según el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, "se ha identificado a algo más de 1.700 menores, y se calcula, por las filiaciones anteriores al 30 de julio, que había otros 700". Eso situaría el número total en 2.400.
Donde sí reiteran en Moncloa que la mayoría serán devueltos es en el caso de los mayores de edad.
Ahí entra la reforma de asilo de la Unión Europea que el pasado mes de febrero creó la lista de "países seguros". Marruecos está entre ellos, lo que dificulta que se acepten las solicitudes de asilo, aunque se tendrá que estudiar caso por caso.
Hay excepciones, como las de personas que aleguen ser víctimas de persecución por homofobia. Una notable cantidad de inmigrantes, aleccionados por las ONG, aseguran ser gays, pero tendrán que acreditar persecución.
Otra cuestión es la de subsaharianos procedentes de Malí, país que Europa sí acredita como país no seguro.
