Publicada
Las claves

El Gobierno ya trabaja en la norma que desarrollará la reforma del sistema de financiación autonómica, después del visto bueno de Cataluña y Canarias en el Consejo de Política Fiscal y Financiera.

Lo hace pese al voto contrario de las once comunidades gobernadas por el PP, además de Asturias y Castilla-La Mancha que lo consideran "aberrante".

La cuestión ahora es cuándo podría aprobarse en el Consejo de Ministros para su remisión al Congreso de los Diputados y, sobre todo, si llegará a tiempo de tramitarse antes de una eventual disolución de las Cortes.

En Hacienda sólo admiten que están perfilando los últimos flecos y que la idea es aprobarla "pronto".

De momento, los diputados socialistas de Castilla-La Mancha no quieren avanzar cuál será su postura ni aclarar si respaldarán la posición de Ferraz, partidaria de la reforma, o la de su líder autonómico, Emiliano García-Page, que la ha calificado de "absolutamente injusta".

En todo caso, sería un voto individual de los 8 diputados y no colectivo, aunque en el entorno de alguno de los parlamentarios admiten que "la tierra tira mucho".

Por romper la disciplina de voto se arriesgan a una multa de 600 euros por parte del Grupo Parlamentario del PSOE.

Pero los socialistas castellanomanchegos podrían no ser los únicos en negarse a respaldar la reforma.

IU Asturias ha exigido al diputado de Sumar por la región, el independiente Rafael Cofiño, que vote en contra.

En el entorno del representante asturiano no se cierran a hacerlo. Consideran que la propuesta de financiación es "insuficiente para Asturias actualmente", aunque quieren esperar a conocer el texto definitivo que salga del Consejo de Ministros antes de fijar una posición.

No obstante, IU Asturias, la formación mayoritaria dentro de la coalición de izquierdas en el Principado, ya mantiene contactos con Movimiento Sumar para tomar una decisión que, aseguran, será "consensuada".

Un probable voto en contra pondría en un brete a Adrián Barbón. El barón asturiano del PSOE también votó en contra del sistema de financiación, pero no han querido desvelar qué harían sus dos diputados en el Congreso en una hipotética votación.

La posición tampoco está cerrada entre los diputados vinculados a Izquierda Unida en el Congreso. Son cuatro y representan a circunscripciones como Málaga, Sevilla, Córdoba y Valencia, aunque forman parte del grupo parlamentario plurinacional de Sumar.

Maíllo, crítico

El coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, tampoco ha sido del todo claro. Por un lado, sostiene que la propuesta supone un avance porque contempla un aumento de los recursos. Por otro, critica "la mala actitud negociadora" de Hacienda por no haber logrado un consenso con más autonomías.

En el entorno de estos diputados admiten que no existe una posición unánime. "No se ha debatido aún, entre otras cosas porque no hay ningún texto que desarrolle la propuesta".

Otros partidos integrados en Sumar, como Compromís, sí se muestran favorables a respaldarla.

La cuestión es cuándo podría llegar a debatirse en el Congreso. Porque, además de las dudas sobre los apoyos con los que contaría el Gobierno, existe otro riesgo: que la reforma ni siquiera llegue a tramitarse si prosperan las enmiendas a la totalidad que previsiblemente registrarán PP y Vox y a las que podría sumarse Junts.

El escenario sería similar al de los Presupuestos: en caso de llegar a la Cámara Baja, la reforma podría decaer en la primera votación si el Gobierno no consigue reunir los apoyos suficientes.

Un resultado que podría precipitar una decisión de Pedro Sánchez sobre la disolución de las Cortes.

Un anticipo electoral que frustraría la tramitación de una reforma del sistema de financiación que, a día de hoy, nadie en el Congreso da por viable aprobar.